Empezó a operar en el 2016, pese a que se creó por ley en 1990

Por: Daniel Salazar Murillo 21 junio
Aunque creada en junio de 1990, no fue sino hasta finales del 2016 que la Dirección de Energía del MINAE entró en funcionamiento con sus primeros cinco funcionarios.
Aunque creada en junio de 1990, no fue sino hasta finales del 2016 que la Dirección de Energía del MINAE entró en funcionamiento con sus primeros cinco funcionarios.

Pasaron más de dos décadas y media para que Costa Rica contara una Dirección de Energía que se encargara de tramitar y otorgar los permisos para concesiones, y administrar la legislación sobre la explotación y procesamiento de la energía del país.

Aunque creada en junio de 1990, no fue sino hasta finales del 2016 que la Dirección de Energía del Ministerio de Ambiente y Energía entró en funcionamiento con sus primeros cinco funcionarios. El Director de Energía del país, empezó a trabajar hasta diciembre del 2016.

Hoy, con cinco funcionarios, el pequeño departamento pretende regular a gigantes como el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), a Recope o la Comisión Nacional de Fuerza y Luz, apoyándose también en una Secretaría compuesta, en su mayoría, por funcionarios prestados de las entidades a las que busca regir.

La "E" de MINAE

En el papel, las exoneraciones de equipos eficientes, las concesiones de generación energética y otras funciones de gobernanza energética corresponden a la Dirección de Energía, creada por ley el 21 de junio de 1990.

En la práctica, ese trabajo se desarrolló por décadas desde la Secretaría Ejecutiva de Planificación del Sector Energía, un departamento sin competencias para hacerlo, encargado de la planificación en energía del país.

"Esa sectorial, no tenía tiempo de hacer planificación. Solo hacía el día a día, con un riesgo enorme, porque si se cometía un error y nos demandaban, perdíamos, porque -por ley- ellos no tenían que estar haciendo eso", explicó la viceministra de Energía, Irene Cañas, en un reciente foro de la Asociación Costarricense de Productores de Energía (ACOPE).

Según Cañas, las resoluciones sobre energía han sido dictadas por el ministro rector o viceministro de Energía que, aunque legales, deberían emitirse desde la Dirección de Energía.

"Hay otra vergüenza", añade. "La Sectorial de Energía está compuesta por personal prestado, del ICE, dela CNFL y de RECOPE. Y eso ha sido ampliamente criticado. ¡Pero si duré año y medio peleándome cinco plazas para crear la Dirección que por ley tenía que existir hace 28 años! La tarea ha sido titánica. Cuando entramos en la sectorial de energía, los únicos dos funcionarios que tenían una plaza en el Minae eran el chofer y la abogada. El resto son prestados", dice.

Estructura de la Secretaría Ejecutiva de Planificación y de la Dirección de Energía del MINAE
Estructura de la Secretaría Ejecutiva de Planificación y de la Dirección de Energía del MINAE

Fuente: Minae

¿Quién asume la gobernanza de Energía?

En concreto, la Secretaría de Planificación está compuesta por doce funcionarios  : nueve de ellos prestados  por el ICE, la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) y Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope). La Dirección de Energía cuenta con otros cinco, uno de ellos prestado por la CNFL.

Esas limitaciones han permitido que la rectoría o gobernanza real de los temas energéticos en el país se delegue al ICE, a CNFL o a Recope, opina Fabio Masís, director ejecutivo de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep).

"Con el paso de los años se interpusieron intereses y necesidades institucionales a las prioridades del país y esto hizo que se perdiera la orientación" considera el representante. "Por ejemplo, decisiones importantes que afectan la seguridad de abastecimiento y la competitividad de las tarifas, no son hoy del resorte de la rectoría, que al estar debilitada parece cómplice de la situación", añade.

Para la Unión de Cámaras existe una confusión entre los roles de "operador" y de "control" de sistemas como el eléctrico, y esas distorsiones pueden hacer que las decisiones del despacho de energía no aseguran que respondan a los intereses del país.

Para el legislador independiente Mario Redondo eso se hace aún más evidente observando que los funcionarios que participan en estas entidades forman parte de las instituciones a las que pretenden regir.

"Es absolutamente inconveniente. Eso no puede dar niveles de objetividad que tienen que existir en el país. Una persona no puede emitir directrices cuando sabe que su salarios dependen de una institución a la que no pueden afectar. Eso quita objetividad: pone a los funcionarios en condición de juez y parte" alega.

"(Si el país consolidara su rectoría en energía) tendríamos mayor racionalidad en los proyectos en los que se involucra el país en materia de energía" cerró Redondo.

Etiquetado como: