Por:  2 febrero, 2016
 El candidato presidencial demócrata, el senador Bernie Sanders durante una fiesta caucus en la noche del 1 de febrero 2016 en Des Moines, Iowa.
El candidato presidencial demócrata, el senador Bernie Sanders durante una fiesta caucus en la noche del 1 de febrero 2016 en Des Moines, Iowa.

Washington.- Los caucus de Iowa, que abren el camino a la Casa Blanca, han mostrado que Donald Trump puede hacer historia, que el senador Bernie Sanders le puede arrebatar a la demócrata Hillary Clinton el voto joven y que el senador Marco Rubio es el más sólido candidato del "establishment" republicano.

Si Iowa puede extrapolarse al resto de la carrera de primarias demócrata y republicana, 2016 puede pasar a la historia como una de las elecciones menos convencionales de los últimos años, con un Partido Demócrata más a la izquierda y unos republicanos que han ignorado a sus tradicionales líderes: los gobernadores.

El senador cubano-americano Marco Rubio, que quedó tercero con un 23% de los votos de las asambleas populares de Iowa, demostró su fuerza entre los republicanos de zonas urbanas y se convierte en el único aspirante del "establishment", de la política tradicional que tiene suficiente fuerza para hacer frente al magnate Donald Trump.

"Rubio es el verdadero ganador. Ha excedido las expectativas. Además se convierte en el preferido del 'establishment', lo cual cambia toda las dinámica del partido", opinó para Efe el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Iowa State, Steffen Schmidt.

Trump ha hecho historia pese a quedar segundo a solo tres puntos del ganador, el senador Ted Cruz, el candidato de los evangelistas, con un 24% de los votos y el segundo mayor número total de votos en la historia de los caucus de Iowa, que atrajeron a 180.000 personas.

El "showman" ha conseguido movilizar a un gran número de personas desencantadas con la política conservadora tradicional y si mantiene esa capacidad de movilización es muy probable que Trump se convierta en el candidato nominado para las Presidenciales de noviembre.

Descartado Cruz, que no se identifica con el "establishment", Rubio parece ser el único político del aparato del partido con apoyo suficiente, ya que su más inmediato seguidor en Iowa, el neurocirujano Ben Carson, no llegó al 10% y todos los gobernadores y exgobernadores juntos no superaron el 9%.

El exgobernador de Florida Jeb Bush, que partía en verano como favorito, solo se acercó al 3 % de los votos y no parece que pueda aglutinar la voluntad de los líderes del Partido Republicano que creen que Trump puede destruir a la formación.

El senador republicano Lindsey Graham, que ha apoyado a Bush, dijo que Rubio se ha desplazado demasiado a la derecha y "su posición en inmigración se acerca a la de Cruz", lo que consideró malo para el partido.

"El problema es que estamos perdiendo a los hispanos, la demografía que más crece" , aseguró el senador en una entrevista con MSNBC, en la que también dijo que las mujeres se están alejando de un partido republicano más a la derecha por posturas extremas contra el aborto.

La única opción que queda para los moderados, consideró, sería votar a Trump "pero si se hace eso será como comprar un billete para el Titanic después de haber visto la película".

En el bando demócrata, Sanders ha conseguido una gesta histórica al entrar con fuerza en la contienda de un partido al que no pertenecía, en el que no tenía una estructura montada y al que espera cambiar para que deje de ser un tabú hablar de "socialismo".

En Iowa, Sanders arrasó entre los jóvenes de entre 17 y 29 años con el 84 % de los votos, lo que confirma que ha sido acertado llamarle el candidato de los hípster.

"Me gusta su mensaje para acabar con el privilegios de los millonarios, el medio ambiente y los derechos de la mujer. Es el momento para Bernie y una revolución", explicaba anoche a Efe Annie Majure, que cumplirá 18 antes de noviembre y por primera vez participaba en el complejo proceso de caucus.

"Los recintos electorales con mayoría de estudiantes quedaron paralizados anoche por el alto número de asistentes", explicó Schmidt.

El entusiasmo por Sanders no es exclusivo entre los jóvenes y ha hecho que este viejo "hippie" de 74 años, que se nutre de donaciones que median los 27 dólares por persona, movilizara a votantes neófitos para conseguir un 49,57% frente al 49,86% de Clinton.

La ex secretaria de Estado, con solo unas décimas de ventaja, se ha convertido en la primera mujer en la historia que gana unos caucus de Iowa y ahora se encuentra ante el desafío de frenar a Sanders, que podría convertir las primarias demócratas es una de las más competitivas jamás vistas.