Del 2004 al 2014 se encogió en seis puntos porcentuales el subsidio que recae en las compañías a favor de los hogares

Por: Alejandro Fernández Sanabria y David Ching Vindas 31 agosto, 2014

Es indudable que las tarifas de agua han crecido en los últimos 10 años, pero tal crecimiento ha sido menor para las empresas que para los hogares, en términos porcentuales.

El subsidio histórico al consumo de las residencias impuesto a las empresas se encogió levemente y hay iniciativas para que se siga haciendo más pequeño.

Según se concluye de datos del Instituto Nacional de Acueductos y Alcantarillados (AyA), las casas que consumen, por ejemplo, 21 metros cúbicos de agua al mes, pagan hoy 85% más que en el 2004, mientras ese crecimiento fue de 56,87% en las empresas con un consumo de 61 metros cúbicos.

Factura del agua pesa menos sobre empresas
Factura del agua pesa menos sobre empresas

Visto de otro modo, mientras entre el 2004 y 2014 el porcentaje de consumo del sector empresarial, residencial y otros sectores se mantuvo constante, la proporción de la factura que pesa sobre las empresas cayó seis puntos porcentuales, y lo absorbieron las residencias y otros sectores, entre ellos el Gobierno.

Ese porcentaje puede parecer poco relevante, pero representa al menos $900.000 que el sector empresarial dejó de pagar en un mes y se transfirió a las casas y otros sectores.

En un año, bajo ese comportamiento, el ahorro para los empresarios puede ser de casi $11 millones comparado con la facturación del 2004.

Factura del agua pesa menos sobre empresas
Factura del agua pesa menos sobre empresas

Quieren que tome fuerza

Ha habido presión para que esta tendencia se haga más fuerte.

La Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) discutió y rechazó en junio pasado una iniciativa para aplicar un descuento a las empresas que consuman más de 1.000 metros cúbicos de agua.

El Financiero | Archivo
El Financiero | Archivo

El fin de la iniciativa era, precisamente, bajar la carga que han llevado los empresarios sobre la facturación nacional de agua.

La Defensoría de los Habitantes se plantó contra la iniciativa por considerar que incentiva el consumo de agua.

Y hay una nueva propuesta que va por esa misma vía.

El intendente de Agua, Carlos Herrera, sostuvo que “la junta directiva debe pronunciarse sobre una propuesta de ajuste en la estructura tarifaria que atendería el tema empresarial”, refiriéndose a una segunda propuesta que tocaría las tarifas del sector empresarial.

Carolina Mora, encargada de prensa de Aresep, informó que no podían dar a conocer los detalles de esa iniciativa por cuanto no había sido discutida aún.

Esta tendencia es aceptada tanto por la Aresep como por el AyA.

Adriana Zamora, directora de servicio al cliente del Instituto, es clara en que “el crecimiento menor de la empresas en términos relativos obedece a una política que busca reducir el subsidio cruzado que existe de la categoría empresarial hacia la domiciliar”.

Zamora lo atribuye a un cambio tarifario del 2012, en el cual se pasó de un cobro fijo en el consumo de 0 a 15 metros cúbicos (se pagaba lo mismo si se consumían 2 o 14 metros cúbicos) a uno en que sí se cobra cada unidad consumida.

El intendente de Agua en Aresep, Carlos Herrera, coincide con el cambio en el subsidio, pero aclaró que se da en todos los niveles de consumo, no solo entre los sectores que consumen entre 0 y 15 metros cúbicos.

Harry Vallejo, coordinador del área de información de Aresep, aseguró que estudian políticas que minimicen el impacto del mayor encarecimiento del agua entre los sectores de bajos recursos a raíz de que el sector residencial comience a asumir más costos de la factura total.

Entre ellos, mencionó que se valora focalizar ayudas económicas del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) entre las personas de bajos recursos. Otra opción es establecer tarifas diferenciadas en lugares típicamente pobres, como Los Guido o Los Cuadros.

El AyA abastece en forma directa el 50% de la población, las Asadas (Asociaciones Administradoras de Acueductos Comunales) abastecen un 30%.

Por su parte, las municipalidades, la Empresa de Servicios Públicos de Heredia y acueductos privados suministran el servicio a un 20% de la población.

No todos esos proveedores del servicio de agua están sometidos a las políticas tarifarias de Aresep. Los municipios, por ejemplo, funcionan con políticas locales.

¿Qué pasó?

La estructura de cobro ha cambiado del 2004 al 2014, y eso explica que la presión de la factura se haga menos fuerte para las empresas que para las residencias.

Por ejemplo, en agosto del 2004, las empresas pagaban 4,09 veces más entre los 0 y 15 metros cúbicos de consumo de agua. Para agosto del 2014, esa diferencia se encogió a 3,69.

Pero el cambio del modelo va más allá. Bajo la estructura del 2004, después de los 15 metros cúbicos de consumo, tanto las empresas como las casas pagaban un costo fijo por metro a todos los niveles de consumo (¢579 y ¢224, respectivamente, en colones del 2004).

Sin embargo, la estructura vigente encarece el costo por metro conforme se incrementan los niveles de consumo.

Por ejemplo, una casa paga ¢793 por el metro cúbico en el nivel de consumo entre 16 y 25 metros cúbicos. Pero cuando el consumo supera los 120 metros cúbicos, la tarifa sube a ¢1.920 por unidad consumida.

Es esperable que este cambio en la estructura y los precios tarifarios no solo muevan la balanza a favor de las empresas, sino que inhiban el consumo de agua.

De hecho, los datos respaldan tal suposición.

En el 2004 el consumo per cápita de los hogares era de 21 metros cúbicos, y el empresarial de 61. Para el 2014 se registra 20,11 el consumo residencial y 47 el empresarial.

Los abonados de alto consumo

Acá puede tener acceso a la distribución de los abonados del AyA que consumieron más de 1.000 metros cúbicos en algún mes del 2013. Es este grupo al que se pretendía aplicar un descuento en la tarifa, al cual se opuso la Defensoría de los Habitantes. La iniciativa se rechazó por Aresep.