Fallas en logística dejan alta factura

Una de cada tres empresas no conoce con precisión los costos de su cadena de distribución

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Con un mundo de oportunidades para conseguir el mejor insumo al mejor precio, y un abanico de mercados a los cuales exportar, el proceso de mover mercadería es clave para las empresas.

Sin embargo, en la región una de cada tres empresas no poseen un conocimiento detallado sobre la estructura de costos de sus cadenas de abastecimiento y distribución, según estudios realizados por la Promotora de Comercio Exterior (Procomer).

La factura que puede pasarle ese desconocimiento al empresario es variable, pero siempre costosa. El transporte representa un 23% del costo de comercializar un kilo de tomates para un pequeño exportador.

En comparación, los costos de pasar por aduanas y pagar los impuestos correspondientes apenas representan un 11% y un 6%, según el estudio “Panorama de la inserción internacional de América Latina y el Caribe” de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.

En el caso de los granos básicos, los costos de transporte se pueden llegar a representar hasta un 30% del total en el comercio centroamericano, de acuerdo con cálculos del Banco Mundial.

“El panorama no es igual para las pequeñas y medianas empresas (pymes) que para una grande empresa. La división de los costos sale más caro para una pyme que para una empresa grande”, dijo Mónica Segnini, presidenta de la Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco).

Navegando a ciegas

El desconocimiento sobre el proceso de logística en las empresas se confabula con trámites complejos para la exportación. El resultado es que el pequeño empresario recurre a intermediarios para procesos que podría realizar él mismo y que elevan sus costos.

“El pequeño exportador termina pagando entre $75 y $100 por que le hagan la Declaración Única Aduanal (DUA). Si la empresa prescinde del intermediario, le cuesta $3. Si hablamos de tramitar permisos fitosanitarios, pueden cobrar $60. Todo eso va incrementando el costo logístico”, explicó Lander Román, experto en logística de Procomer.

No toda la responsabilidad recae en los empresarios. Costa Rica se dedicó durante años a crear un confuso laberinto de trámites que exacerban a los más pacientes e intimida a los más valientes.

Los esfuerzos por aligerar esta carga tienen resultados variopintos, aunque se reconoce que la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE) ha estado entre los instrumentos pioneros para combatir la tramitomanía.

Empero, la tarea está lejos de concluirse.

“Los costos de procedimientos para la exportación son altos. y el sistema que prácticamente obliga a exportadores a pagar a terceros por servicios de exportación, que podrían hacer perfectamente ellos mismos, es nocivo”, consideró Lawrence Pratt, director del Centro Latinoamericano para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible (Clacds) de INCAE Business School.

El Ministerio de Comercio Exterior trabaja actualmente en automatizar los servicios que presta la Ventanilla, donde el exportador puede realizar 50 distintos trámites relacionados con el comercio transfronterizo.

Por otro lado, el empresario parece explorar poco las opciones que le brinda el mercado de servicios logísticos y las diversas modalidades de contratos que pueden firmar con sus compradores internacionales para aliviar sus finanzas.

“Movilizar un contenedor refrigerado de Limón a Montreal, Canadá, puede costar $4.700 o $7.000, dependiendo de la naviera. La misma ruta, el mismo tiempo de llegada, pero es el precio que pago por la urgencia, por no investigar”, argumentó Román.

Insalvables

Explorar las opciones del mercado se vuelve especialmente importante en Costa Rica, debido a las barreras que representan la infraestructura portuaria obsoleta y las condiciones en algunos puestos aduanales. Sobre estos factores, el pequeño exportador no tiene ningún control.

“En el caso de Puerto Limón, vienen épocas en que el puerto se congestiona, y se requiere de una mayor atención para evitar atrasos en tiempos de entrega. Se deben mantener mejores costos de fletes internos y marítimos”, puntualizó Segnini.

Hoy los barcos duran un promedio de 15 horas atracado en los muelles de Japdeva. Un paquete de inversiones busca reducir ese tiempo a siete horas.

Además, el Gobierno está modernizando la aduana en Peñas Blancas.

Sin embargo, mientras estos esfuerzos gubernamentales se cristalizan la opción para los pequeños exportadores es explorar a profundidad las opciones del mercado logístico.

Bajo la lupa

La investigación y el análisis del proceso de exportación y de la cadena logística son esenciales para reducir los costos en las pequeñas empresas.

Trámites en línea: Determine cuáles trámites puede hacer su empresa y cuáles debe encargar a un intermediario. Algunos procedimientos están en línea o tienen un bajo costo.

Analice su cadena de abastecimiento: Estudie si importa insumos que podría encontrar en el mercado local para reducir costos.

Consolide su carga: Para los pequeños exportadores, esta opción disminuye los costos. La oferta es amplia pues un 86% de las empresas de transporte están consolidando carga actualmente.

Maneje los términos: Diferentes modelos de contratación varían quién paga el transporte, quién los seguros, etc.

Fuente Procomer.

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