Caída en precios del crudo disminuyen y amenazan su producción mientras el remedio tarda en llegar

Por: María Fernanda Cruz 3 febrero, 2016
Para producir biodiesel y sustituir al menos un 5% del diesel que ahora se consume en el país, se necesitan 15.000 hectáreas sembradas de palma africana con una productividad de 20 toneladas por hectárea.
Para producir biodiesel y sustituir al menos un 5% del diesel que ahora se consume en el país, se necesitan 15.000 hectáreas sembradas de palma africana con una productividad de 20 toneladas por hectárea.

El biodiesel se perfila como una buena alternativa para limpiar la sucia matriz energética del transporte en el país, pero ¿cuán cerca está Costa Rica de producirlo de manera rentable?

Con los bajos precios del petróleo a nivel mundial, esa posibilidad vuela cada vez más lejos de las manos del Gobierno, principal interesado en disminuir su huella de carbono.

Para producir biodiesel y sustituir al menos un 5% del diesel que ahora se consume en el país (según la meta del Ministerio de Ambiente y Energía), se necesitan 15.000 hectáreas sembradas de palma africana con una productividad de 20 toneladas por hectárea.

En este momento, la productividad por hectárea es de solo cuatro toneladas.

Palma busca su ruta

Tiene que lograr ese salto de productividad en una industria golpeada por los bajos precios del crudo de aceite –que suele descender conforme caen los del petróleo–, pues es la principal materia prima para producir biodiesel en el mundo.

Entre junio y diciembre del 2015, el precio del crudo de aceite de palma africana cayó un 14%, según cifras del Banco Mundial.

La industria en el país se limita a cosechar la fruta y venderla, pero la intención del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) es que el país sea capaz de apuntalar la producción y refinar el material, todo dentro de las fronteras nacionales.

Sin embargo, el precio a la baja (entre otras causas técnicas) desincentivó la producción de la palma y el mantenimiento de los cultivos, por lo que descendió su productividad.

Para aumentarla, los productores necesitan algún tipo de seguridad de que tendrán cómo colocar el producto con un precio sostenible para su negocio, dijo el gerente de Palma Africana del MAG, Alonso Acuña.

Eso también le toca al Gobierno, pero ¿cómo? Su respuesta está en la refinería.

La carta más alta

El trecho que le toca atravesar para probar la rentabilidad de las energías alternativas no es ni ha sido fácil. Tanto que la discusión se arrastra desde la administración de Miguel Ángel Rodríguez (1998-2002), recordó Acuña.

Seguirá siéndolo si no logra el apoyo de los diputados.

La semana pasada se reunieron los interesados del Ejecutivo con los encargados del tema en el Legislativo para plantarles un par de inquietudes. La primera es que producir biocombustibles (entre los cuales se encuentra el biodiesel y otros como el etanol) no saldrá barato en comparación con el petróleo.

“La energía nuclear es baratísima, ¡pero baratísima! y no por ello la usamos en Costa Rica”, justificó el ministro de Ambiente y Energía, Édgar Gutiérrez.

La segunda, que Recope también quiere jugar.

Para eso, tiene que encontrarle una salida airosa a la ampliación de la refinería, el sueño compartido con China que quedó truncado en el 2013 debido a las irregularidades encontradas por la Contraloría General de la República (CGR) en los estudios de factibilidad.

Con la ampliación, Recope tendría capacidad para refinar biocombustibles, aunque sobre este tipo de materiales no tiene el monopolio que sí le otorga la ley con derivados del petróleo.

Es una de las cartas más altas con las que juega el Ejecutivo para promover la ampliación. Su discurso sostiene que la planta en Moín, Limón, lograría un impacto positivo en la limpieza de la matriz energética.

A grandes rasgos, el plan del Minae de diversificar la matriz energética a pesar del aumento que pudiera significar en las tarifas, coincide con lo que recomiendan los especialistas.

“Las alternativas de energía renovable deberían analizarse con la óptica estratégica y de sostenibilidad climática de largo plazo”, dijo el asesor en cambio climático de la Cooperación Alemana, Sergio Musmanni.

Es común que las industrias dejen de optar por energías alternativas (como la solar, por ejemplo) si tienen posibilidades de elegir otra más barata.

Al Gobierno, entonces, le toca poner a comulgar la rentabilidad de las energías con la sostenibilidad ambiental que estas permitan. El camino no será fácil.

La ruta hacia los biocombustibles

Estas son algunas de las tareas que establece el Plan Nacional de Energía para diversificar y limpiar la matriz energética del país:

Tarea

Fecha límite

Actualizar Programa Nacional de Biocombustibles

Julio 2016

Crear ley para que Recope pueda incursionar en el campo

Diciembre 2016

Crear comisión mixta para coordinar el tema

Diciembre 2015

Crear normas técnicas para mezcla de biocombustibles

Diciembre 2016

Elaborar estudio de impacto de biocombustibles en tarifas

Julio 2017