Sea quien sea el nuevo jerarca del Poder Legislativo, tendrá que lidiar con una agenda cargada de temas tributarios.

Por: Gerardo Ruiz Ramón 4 febrero, 2015
 Gasto complica nuevos
Gasto complica nuevos

El Gobierno del presidente Luis Guillermo Solís se jugará mucho más que la presidencia del Poder Legislativo el próximo 1.° de mayo.

Más allá de la elección de las figuras que conducirán al Parlamento durante la segunda legislatura está la consolidación de la propuesta de campaña, que realizó el presidente Luis Guillermo Solís.

Agenda llena

Temas gruesos, como la creación de empleo, la reducción en el costo de la energía eléctrica, el desarrollo de infraestructura pública, así como la urgente temática tributaria, se quedarán para el segundo año de mandato del presidente Solís, periodo vital para que su Gobierno termine de despegar.

Hay iniciativas de corte tributario y fiscal rezagadas que heredaría el nuevo jerarca, como los proyectos contra la evasión y el contrabando, y que complicarían más la agenda legislativa en caso de juntarse con un plan fiscal que contendría reformas a los impuestos sobre las ventas y sobre la renta.

La temática tributaria siempre polariza al Parlamento y, si el proyecto llega al terreno legislativo en marzo entrante, es casi un hecho que será labor del futuro directorio impulsarlo para reducir el déficit fiscal durante el año legislativo siguiente, dadas las noticias negativas en el ámbito fiscal y de la deuda pública que tienen al Ejecutivo en apuro tras apuro.

Los candidatos

Y, en ese contexto, el actual presidente legislativo, Henry Mora, del Partido Acción Ciudadana (PAC), luce debilitado por errores cometidos durante su gestión,

Específicamente, aquellos que la Sala Constitucional detectó en varias resoluciones que emitió durante el trámite del Presupuesto Ordinario del 2015, por ¢7,9 billones.

El funcionamiento de la Presidencia Legislativa de Mora ha estado bajo crítica por su inexperiencia en la dinámica parlamentaria y por su desconocimiento del Reglamento Legislativo.

Así, las aspiraciones del fundador del PAC, Ottón Solís, de presidir el Directorio Legislativo, surgen como una alternativa a la reelección de Mora.

En una eventual presidencia legislativa de Solís, el Directorio ganaría en manejo del Reglamento y en negociación política para llevar a buen puerto los proyectos de gran calado del Gobierno, especialmente en el orden tributario.

El pero está en que a Ottón Solís se le reconoce por tener posturas lejanas a las del Gobierno, lo que lo convirtió en el primer diputado de oposición.

Mora, por el contrario, es uno de los hombres de confianza del presidente de la República en el Congreso, y opera de la mano con sus compañeros Víctor Morales Zapata y Emilia Molina, quienes reciben y ejecutan órdenes directas de Zapote.

De esta forma, el 1.° de mayo entrante, los diputados se debatirán entre darle al Gobierno una segunda oportunidad, con la continuidad de Henry Mora, o dar un golpe de timón con la elección de Ottón Solís, quien guiaría al Congreso por sendas distintas a las del Ejecutivo en muchos tramos de la nueva legislatura.