La inflación frena en España por débil demanda y caída en precios de energía

Los precios en la cuarta economía de la Eurozona aumentaron un 1,5% interanual en abril, después de subir un 2,6% en marzo


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El ritmo de la inflación frenó netamente en España en abril, debido a la caída de los precios de la energía y a la atonía persistente de la demanda interna en un país golpeado por la crisis y las políticas de austeridad.

Los precios en la cuarta economía de la Eurozona aumentaron un 1,5% interanual en abril, después de subir un 2,6% en marzo, según cifras provisionales publicadas este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Respecto al mes anterior, los precios aumentaron un 0,1%, precisó el organismo.

Esta desaceleración se explica principalmente por "la bajada de los precios de la electricidad y de los carburantes", explicó el INE, que publicará cifras más detalladas el 14 de mayo.

La tarifa regulada de electricidad, revisada cada trimestre, cayó 6,62% el 1 de abril, mientras que la del gas permaneció estable.

El débil consumo de los hogares incide también en la moderación de la inflación, considera Rafael Pampillón, economista de la IE Business School de Madrid.

Este experto subraya la "caída espectacular" del comercio al por menor, que retrocedió un 8,9% interanual en marzo, según datos armonizados para corregir efectos de calendario.

"Se trata del mes de marzo, pero me imagino que en abril se habrá producido otra caída del comercio minorista", especialmente teniendo en cuenta que este mes no se beneficiará como el precedente del efecto positivo de las vacaciones de Semana Santa, dice.

En un contexto de fuerte competencia en el mercado de la distribución, "para poder competir y poder vender cuando la demanda está colapsada, cuando el consumo cae", tanto pequeñas empresas como grandes superficies "tienen que bajar precios, no hay más", explica Pampillón.

El economista señala además los efectos de reducción de costes de las empresas españolas y su repercusión en los precios de venta como otro factor que ralentiza la inflación.

Una situación que, en su opinión, debería prolongarse durante los próximos meses en un país en crisis desde el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008.

"Mientras la economía española siga así, siga en recesión, no tiene visos de que la inflación pueda seguir subiendo", considera.

Por el contrario, Pampillón considera poco probable que el país caiga en una situación de deflación. "Yo no lo veo, no", afirma.

De nuevo en recesión desde finales de 2011, menos de dos años después de salir de ella, España conoció la semana pasada unas nuevas previsiones económicas del gobierno conservador de Mariano Rajoy que pronostican una contracción del PIB en 2013 tan marcada como en 2012 (1,3% tras un 1,4%) y que el desempleo supere el 25% hasta 2016.

Con un desempleo récord de 27,16% en el primer trimestre de 2013 -que lo pone dentro la Unión Europea sólo por detrás de Grecia, con 27,2%-, España inició en 2012 un amplio programa de austeridad para ajustar 150.000 millones de euros hasta 2014, que tuvo un impacto negativo en el consumo interno.

El alza de los precios en España ya había frenado ligeramente en los últimos meses, tras superar el 3% a finales de 2012 por efecto, esencialmente, del aumento del IVA.

De 3% en noviembre y diciembre, la inflación española había pasado a 2,8% en enero y febrero y a 2,6% en marzo.

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