Del 2% del PIB de recaudación adicional con reforma fiscal un 1,4% sería producto únicamente del IVA.

Por: Gerardo Ruiz Ramón 11 marzo, 2015
Los consumidores deberán pagar más por la mayoría de productos y servicios que consuman en caso de que prosperen los proyectos de reforma fiscal que impulsará el Gobierno.
Los consumidores deberán pagar más por la mayoría de productos y servicios que consuman en caso de que prosperen los proyectos de reforma fiscal que impulsará el Gobierno.

El Ministerio de Hacienda planea recaudar al menos un 2% del PIB adicional por año con la reforma a los impuestos sobre ventas y renta en caso de que la Asamblea Legislativa apruebe los proyectos tal cual fueron anunciados ayer.

Y, de ese total de nueva recaudación, entre un 1,3% y un 1,4% del PIB lo recaudaría a través del cambio del tributo de ventas a IVA.

El restante 0,6% del PIB lo produciría la reforma a renta, con la que Hacienda cuenta para paliar el déficit fiscal proyectado por el Banco Central de Costa Rica (BCCR) en un 6,6% del PIB al finalizar el 2015.

Según Fernando Rodríguez, viceministro de Ingreso de Hacienda, un 2% del PIB es lo menos que el Gobierno pretende recaudar con las iniciativas de reforma a renta y ventas, que están actualmente en consulta pública, y que serían presentadas a la corriente legislativa a más tardar el 17 de abril próximo.

"El país requiere una recaudación adicional de entre un 3,5% y un 4% del PIB (unos ¢600.000 millones anuales adicionales) para volver a tener un superávit primario y para que la deuda se estabilice. Menos de un 2% de recaudación adicional, haría que no valga la pena el esfuerzo de impulsar una reforma fiscal", sostuvo el jerarca.

La propuesta de reforma lanzada por Hacienda pretende aumentar la tasa del IVA de un 13% actual a un 15% dos años después de aprobado el proyecto de ley.

Así, la cartera dirigida por Helio Fallas no se conforma con ampliar la base imponible del tributo, sino, que desea aumentar su tarifa para generar más ingresos para el erario.

¿IVA regresivo?

Pese a esto, Rodríguez afirmó que Hacienda se esmeró en eliminar del proyecto la mayor regresividad posible para beneficiar a los consumidores de bienes y servicios más pobres.

Ejemplos de esto, afirmó el viceministro, son las exoneraciones a aquellas familias que consuman menos de 40 metros cúbicos de agua al mes, o que paguen igual o menos de un salario base (¢403.000) por el alquiler de su vivienda.

No obstante, para la organización Consumidores Libres ese objetivo no se logrará pues lo impide el mismo concepto del IVA.

"El IVA se cobra a todos los eslabones de la cadena de producción y comercialización y al final será el consumidor el que termine pagando toda esa estructura en el precio de venta y en el impuesto final", comunicó la organización este miércoles.

"Al parecer, encontraron una forma fácil de recaudar más, prefirieron el dinero de los trabajadores y los consumidores antes que mejorar la contribución proveniente de las rentas de los propietarios de grandes negocios, terratenientes o de capitales especulativos", criticó Erick Ulate, presidente de la organización.

Algunas fracciones legislativas, como las del Movimiento Libertario y de Alianza Demócrata Cristiana (ADC), emitieron criterios similares, en defensa de los consumidores que tendrían que enfrentar una mayor carga tributaria al comprar bienes y servicios.