Tras superar escollo en Tribunales, Gobierno confía en poner la primera piedra antes de dejar el poder

Por: Eugenia Soto Morales 15 diciembre, 2013
 La proyección de APM Terminals es que el nuevo muelle de contenedores de Moín comience a operar a finales del 2016.
La proyección de APM Terminals es que el nuevo muelle de contenedores de Moín comience a operar a finales del 2016.

La terminal de contenedores de Moín zarparía en marzo, después de superar una serie de escollos en los Tribunales de Justicia, que atrasaron el megaproyecto cinco meses, pues estaba previsto que se iniciara en octubre pasado.

Esto implica que la presidenta Laura Chinchilla todavía confía en cortar la cinta para iniciar la primera de tres fases de construcción antes de abandonar Zapote.

Esta primera parte consistirá en 600 metros de muelle y 40 hectáreas de pavimentación para el almacenamiento de contenedores refrigerados, no refrigerados, vacíos y los de reparación.

También se construirán las primeras 12 puertas de entrada y salida electrónicas de un total de 24 que están previstas.

La idea con estas puertas es reducir de 24 a 8 horas la tarea de carga y descarga de un buque con 1.000 o 1.500 contenedores.

Según explicó Rogelio Douglas, gerente de proyecto de APM Terminals, ya tienen todo listo para arrancar la construcción.

En las últimas semanas, este proyecto ha recibido tres decisiones favorables por parte de la Sala Constitucional.

Se trata del rechazo de acciones de inconstitucionalidad contra la construcción de la terminal, contra el contrato de concesión a la empresas APM Terminals y otra que pretendía repetir la audiencia con los limonenses que se realizó el 9 de noviembre liderada por la Secretaría Técnica Ambiental (Setena).

En esa audiencia se recogieron inquietudes de los sindicalistas y pobladores, las cuales están siendo analizadas por APM Terminals.

Según Douglas, entregarán las respuestas a Setena antes de que termine el año.

El viceministro de Obras Públicas, José Chacón, dijo que tanto el concesionario como el Ministerio esperan la viabilidad ambiental, por parte de Setena, para la construcción de una carretera provisional.

Este paso, de 2,8 kilómetros, desvía la ruta 32 hacia Moín y se necesita para movilizar la maquinaria que se usará en la construcción del megaproyecto.

El director de Setena, Uriel Juárez, explicó que solo les falta la aprobación de la parte legal para crear esa vía.

Según el gerente del proyecto, el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) se comprometió con a entregarles el camino hecho, el próximo 15 de febrero.

Licitaciones a la vista

Para el desarrollo del proyecto, el próximo año APM Terminals sacará a licitación las grúas pórticas que adjudicarán en el 2014, con el objetivo de recibir las primeras seis, a inicio del 2016.

Se tiene planeado así porque el periodo de entrega de este tipo de equipo es muy lento.

La idea es que el nuevo muelle de contenedores cuente con 13 grúas al concluir la tercera parte y final del proyecto.

Un muelle de contenedores como el de Panamá cuenta con 35 de estas grúas, que son más altas que el edificio del Banco Nacional de San José.

Hoy, el muelle principal de Limón tiene dos grúas con más de 30 años de uso; una está fuera de funcionamiento.

Cada una cuesta $12 millones pero hay que agregarles fibra óptica y el software para hacerlas operativas, lo que cuesta otros $6 millones para un total aproximado de $18 millones por cada una.

A principios del 2016 se hará la instalación, las pruebas y la capacitación al personal operativo para que las nuevas grúas comiencen a funcionar a finales del año.

Esas máquinas recogen contenedores desde los buques y los llevan hasta el muelle, donde los acomodan.

Otra licitación pendiente es para equipo de patio, como grúas pequeñas que recogen contenedores de un lugar a otro y los acomodan.

El periodo de entrega por parte de los proveedores es mucho más corto, por lo que la licitación se espera para el 2015.

En octubre pasado, APM Terminals firmó un contrato en Holanda con la empresa que estará a cargo del dragado.

Esta compañía vendrá al país a subcontratar diferentes componentes.

Según Douglas, en el sitio de la construcción tendrán un campamento de trabajo de 10 hectáreas donde ensamblarán la maquinaria que se requiere para la construcción. Ese ensamblaje también se iniciará en marzo.

APM Terminals también requerirá sacar a licitación la construcción de un edificio que albergue talleres de mantenimiento y bodegas para el desarrollo del proyecto.

Aunque la proyección es que el megaproyecto comience operaciones a finales del 2016, la empresa constructora prevé contratar las primeras 100 personas operativas en el 2015.

Se trata de gerentes, supervisores y líderes de grupo que, según Douglas, serán enviados fuera del país para que adquieran experiencia.

Inquietudes sobre el proyecto

En la audiencia realizada en el gimnasio Eddy Bermúdez, de Limón, surgieron varias dudas por parte de sindicalistas y vecinos en relación con el proyecto. Algunas de estas dudas se detallan a continuación:

1- ¿Qué efectos tendrá el proyecto sobre la anidación de las tortugas?

2- ¿El proyecto afectará las instalaciones actuales del muelle de Moín y la playa?

3- ¿Qué va a pasar con la gente que vive en Moín?

4- ¿Cómo va a beneficiar este proyecto en cuanto a empleo?

5- ¿Qué impacto tendrá en la pesca local?

6- ¿Cómo afecta al humedal?

7- ¿Afectará la pluma de sedimentación los arrecifes coralinos de Cahuita y llegarán a Panamá?

8- ¿Se producirá daño irreversible al ecosistema?

9- ¿Tendrá el proyecto un monopolio en el manejo de contenedores que entran y salen a Moín?

10- ¿Cómo se manejará trasiego de materiales peligrosos y aguas residuales?

Fuente Setena.