La concentración de las exoneraciones hacia los más favorecidos económicamente es tal, que la mitad de ellas (el 51%, para ser precisos) las goza el 30% de los hogares más ricos

Por: Alejandro Fernández Sanabria y David Ching Vindas 3 septiembre, 2015

Por cada ¢ 100 que se exoneran del pago del impuesto de ventas, ¢25 son a favor del 10% de los hogares más ricos de Costa Rica. Y apenas ¢5 va en beneficio del 10% más pobre.

Así se concluye de datos facilitados por la Dirección General de Hacienda a EF, provenientes de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares del 2013.

El decil 1 representa al 10% de los hogares más pobres del país. Esos grupos reciben entre 0 y ¢61.248 por persona. En el decil 10, al otro extremo, está el 10% más rico de los hogares, los cuales reciben más de ¢657.045 por integrante del hogar.

La concentración de las exoneraciones hacia los más favorecidos económicamente es tal, que la mitad de ellas (el 51%, para ser precisos) las goza el 30% de los hogares más ricos.

Cambios propuestos

Ante este escenario, dentro del proyecto presentado por el gobierno para pasar de un impuesto de ventas a un impuesto al valor agregado (IVA), prácticamente se eliminan las exoneraciones de la canasta tributaria que rigen hoy (las redujeron a unos poco bienes y servicios) y ampliaron la cobertura o base del impuesto, agregando los servicios (se excluyen varios, como los educativos, y los de salud privada pagados con tarjeta de crédito, débito, o algún medio electrónico, entre otros).

La tasa pasará gradualmente de 13% a 15%. Al año de aplicado el impuesto, subirá a 14%.

Con estos cambios al impuesto de ventas, el gobierno pretende recaudar, al cabo de tres años, el equivalente al 1,33% de la producción actual.

El cuestionamiento más pronunciado que ha recibido el paso del impuesto de ventas al de valor agregado, se refiere al proceso de devolución del impuesto a la población en condición de pobreza o que podría caer en esa situación. Las dudas incluyen a quiénes se les regresará el dinero y cómo lo recibirán.

Esta devolución es precisamente la novedad más significativa del proyecto de ley, según el Ministerio de Hacienda.

El IVA no afectaría, entonces, al 40% de los hogares (558.686) de menores ingresos del país.

Lo anterior funcionaría así: al momento de comprar cualquier producto que no esté exonerado, estas familias deberán cancelar el impuesto pero le será devuelto el monto promedio per cápita del impuesto pagado.

La tarifa se abonará a los primeros cuatro grupos de menor ingreso del país (primeros cuatro deciles). Cada decil surge tras dividir a la población nacional en 10 grupos, conforme su ingreso.

Junto al IVA, el gobierno pretende subir el impuesto de renta. La meta urgente es llenar controlar el déficit fiscal creciente.

Respecto al déficit estimado, Hacienda calcula que el faltante primario para el 2016 (sin intereses) será de 3,8% del PIB, pero todo el faltante o déficit financiero (fiscal) será de 6,9% de la producción. Este porcentaje sería mayor en un punto porcentual más alto que el esperado para el 2015, que es de 5,9%.