Los reclamos han sido fuertes, pero no lo suficiente como para poner en jaque al gobierno

Por: Agencia AFP 23 octubre

El presidente de centroderecha Mauricio Macri se erigió como el gran vencedor de las legislativas de medio término en Argentina y puso freno a la exmandataria de izquierda Cristina Kirchner, de cara a las presidenciales de 2019.

La victoria de Cambiemos, la alianza de Macri, es un sello de aprobación a sus dos primeros años de gestión y le abre el camino a la reelección en 2019.

Para Kirchner, en cambio, el revés fue amargo, resultó vencida por Esteban Bullrich, un exministro de Macri poco carismático.

Pese a todo, la expresidenta fue electa senadora en la provincia de Buenos Aires, donde se concentra el 40% del electorado nacional, lo que le brinda inmunidad parlamentaria ahora que está imputada por corrupción.

"Esta elección consolida mucho al gobierno. Cambiemos sigue siendo la primera minoría en el Congreso, pero la alianza es más robusta, con más votos y más cobertura territorial", sostuvo el sociólogo Gabriel Puricelli.

Según el analista, Macri "obtiene una ratificación de su mandato".

"Significa que el electorado acompaña el programa de gobierno, manifiesta una satisfacción", añadió.

Marcos Peña, jefe de gabinete; y Mauricio Macri, presidente de Argentina, hablan tras conocer los resultados de las elecciones legislativas.
Marcos Peña, jefe de gabinete; y Mauricio Macri, presidente de Argentina, hablan tras conocer los resultados de las elecciones legislativas.

Desde su arribo al poder, el presidente ha descrito como catastrófico el balance de los doce años de gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007) y Cristina Kirchner (2007-2015) al afirmar que recibió "un país en ruinas".

Para Puricelli, el del domingo fue "un voto político, no económico. Los sondeos revelan que la gente es optimista sobre el futuro económico".

Macri suprimió el control de cambios, devaluó la moneda, disminuyó los subsidios a los servicios públicos como agua, electricidad y gas, cerró un litigio por la deuda pública con los fondos 'buitre' y orquestó el regreso de Argentina a los mercados internacionales de capitales.

Durante ese tiempo, la inflación anual llegó a 40% en 2016, afectando a la mayoría de los 41 millones de argentinos. El alza de los precios se suavizó, pero ya ha sumado 17% en los primeros nueve meses de 2017.

Los reclamos han sido fuertes, pero no lo suficiente como para poner en jaque al gobierno.

Según el politólogo Roberto Bacman ahora Macri "extiende su poder al ganar en 14 de las 24 provincias y logra la hazaña de ganar en las cinco provincias más pobladas del país" que juntas representan el 70% de los electores.

Es temprano para pensar en las presidenciales de 2019, pero están ya en boca de todos.

"Las condiciones le son muy favorables para 2019. Políticamente, está parado de manera óptima para encarar una elección. En lo económico sigue teniendo problemas", indicó Bacman.

El politólogo Ricardo Rouvier advirtió que el gobierno debe mejorar la situación económica "porque frente a una oposición debilitada, es la economía la que se transforma en la oposición si no logra dominar la inflación o si se dispara".

La victoria del oficialismo fue facilitada por la división del peronismo, movimiento creado en los años 1940 por el general Juan Perón, del que forma parte Cristina Kirchner.

El peronismo está fragmentado y no parece haber una perspectiva de unión posible.

Para el politólogo Ignacio Zuleta "Cristina Kirchner ha ganado, pero el peronismo perdió".

La expresidenta resultó electa, pero su figura constituye un obstáculo a una unión de este movimiento que albergó tanto a presidentes de izquierda (los Kirchner) como otros más hacia la derecha (Carlos Menen, 1989-1999).

Sola, al frente del partido Unidad Ciudadana que fundó en junio, Cristina Kirchner logró más de tres millones de votos (37%). Un resultado relevante, pero sin margen de progresión.

"La victoria de Macri es una señal de la salida del populismo, del límite que tendrá en lo económico y de la idea de reelección que se ha instalado", afirmó el analista político Rosendo Fraga.

Mauricio Macri, de 58 años, encabeza una coalición reforzada en el seno de la cual su liderazgo no está bajo discusión.

Elegida en 2015, para sorpresa general, como gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, de 44 años, se impuso como la número 2 de Cambiemos. Hizo campaña como si fuera candidata y su popularidad en la provincia permitió a Esteban Bullrich, vencer a Cristina Kirchner.

La expresidenta podría presentarse para un tercer mandato presidencial en 2019, pero el alto nivel de rechazo que enfrenta parece poner en peligro sus posibilidades.

Tendrá 66 años en 2019 "puede ser que sea candidata, pero en las condiciones actuales perdería. Su espacio político perdió terreno en relación a 2015", acotó Gabriel Puricelli.

De su lado Macri ve el horizonte más lejos. "Esto recién empieza", dijo el domingo en medio de las celebraciones con sus partidarios.