Empresa quiere un segundo hogar fuera de Seattle, lo cual activó una feroz guerra de ofertas entre ciudades en pro de seducir a la compañía

Por:  16 septiembre
Los peatones caminan por un nuevo trío de cúpulas geodésicas que forman parte de la sede de Amazon en Seattle.
Los peatones caminan por un nuevo trío de cúpulas geodésicas que forman parte de la sede de Amazon en Seattle.

Se busca: lugar con un millón de personas, una población diversa, buenas escuelas y legisladores maleables. Espacio para acomodar a más de 50.000 trabajadores. Las provincias canadienses también pueden postularse.

Amazon dio el jueves pasado el paso inusual de anunciar que quiere un segundo hogar fuera de Seattle, con lo que inició lo que seguramente será una feroz guerra de ofertas para atraer a Amazon —y los miles de empleos con altos salarios que traerá a la ciudad elegida— utilizando una combinación de exenciones tributarias y otros incentivos.

Para el final del día, ciudades como Chicago, Dallas y San Diego, junto con estados como Michigan, ya habían expresado su interés: los primeros de muchos lugares que se espera considerarán enviar propuestas.

Amazon ha expuesto con meticuloso detalle lo que está buscando, e incluso reconoció que se podrían requerir nuevas leyes con el fin de obtener el alto nivel de incentivos necesarios para retener la atención de la empresa.

“Este es el acuerdo de la década por lo que veo”, dijo Greg LeRoy, director ejecutivo de Good Jobs First, un grupo de investigación apartidista que da seguimiento al desarrollo económico. “¿Qué gobernador o alcalde no quiere subirse a un escenario con Jeff Bezos para anunciar un acuerdo como este?”

El plan es la sorpresa más reciente de Bezos, director ejecutivo de Amazon, quien ha transformado a Seattle en las más de dos décadas desde que fundó Amazon.

Incluso eclipsa a Bill Gates, el exdirector ejecutivo de Microsoft que puso el área de Seattle en el mapa como un destino para las empresas tecnológicas. Amazon es ahora el empleador corporativo más grande de Seattle, y ocupa el 19 % de los mejores espacios de oficinas en la ciudad, más que cualquier otro empleador en una gran ciudad estadounidense, reportó The Seattle Times el mes pasado.

Sin embargo, los ejecutivos de Amazon han hablado internamente y con externos en años recientes acerca de cuánto más del hipercrecimiento de la empresa podría manejar Seattle. Los precios de vivienda ahí están aumentando en forma súbita, la competencia por talento industrial tecnológico se está haciendo más feroz y el tránsito ahoga las carreteras.

Los deseos de Amazon

Estas consideraciones y otras más están expuestas en la detallada lista de deseos de Amazon para su nuevo proyecto, que está llamando HQ2. Además de un área metropolitana con más de un millón de residentes, Amazon insiste en que su nuevo proyecto tenga acceso interno al transporte público, un viaje de 45 minutos o menos a un aeropuerto internacional y fácil acceso a una carretera principal o arterial, a no más de tres kilómetros.

También pidió evidencia de conexiones de Internet de fibra óptica y un mapa de cobertura que muestre un buen servicio de red celular en la ubicación. Amazon también quiere cifras de congestión de tránsito, listas de universidades y estadísticas en torno a las calificaciones de trabajadores locales.

La empresa también solicita que la nueva locación tenga una población diversa y oportunidades de recreación. En otras palabras, no quiere alejarse demasiado del estilo de vida de Seattle, el hogar de Starbucks y Nordstrom, en medio de las montañas y el agua. La sede de Seattle tiene 24 cafeterías.

Amazon ya es uno de los empleadores tecnológicos más grandes del mundo. Pero la empresa dijo que el número total de empleados nuevos en su segunda sede fuera de Seattle podría llegar a 50.000.

El anuncio de su plan de contratación llega en un momento en el que el presidente Trump ha aumentado sus ataques contra Amazon en Twitter, en los que acusa a la empresa de afectar a las tiendas minoristas y acabar con los empleos.

@realDonaldTrump

“Amazon está haciendo un gran daño a las tiendas minoristas que pagan impuestos. Los pueblos, ciudades y estados en todo Estados Unidos se ven afectados… ¡muchos empleos se están perdiendo!”

5:12 a.m., 16 de agosto del 2017.

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Y en Seattle, algunos legisladores locales han culpado a Amazon de ser uno de los principales causantes de la falta de viviendas asequibles en la región, así como de otros problemas. El Consejo de la Ciudad aprobó hace poco de manera unánime un impuesto sobre el ingreso individual de más de $250.000 y $500.000 para las parejas, lo cual afectaría a las personas con altos ingresos en Amazon. La legislación está enfrentando desafíos legales.

La antipatía local hacia la compañía se resumió en un grafiti que hace poco apareció en el muro de un túnel transitado en el centro de la ciudad: una grosería antes del apellido de Bezos.

Amazon pareció insinuar que busca una atmósfera más acogedora que Seattle, e hizo énfasis en que desea encontrar un “entorno estable y amigable con los negocios” para su nueva sede.

“Cuando las grandes corporaciones dicen ‘clima amigable con los negocios’, quiere decir que quieren ventajas corporativas y políticas viciosas que buscan generar las ganancias más grandes posibles a costa de la gente trabajadora”, señaló en un correo electrónico Kshama Sawant, miembro del Consejo de la Ciudad de Seattle.

Matt McIlwain, un capitalista de riesgo del Madrona Venture Group en Seattle, dijo que había escuchado las preocupaciones de ejecutivos de Amazon acerca del entorno empresarial en Seattle.

“Reconozco que hay muchos factores que desempeñaron un papel en la decisión de Amazon, pero el enfoque del Consejo de la Ciudad de Seattle en torno a repartir la oportunidad económica en vez de hacerla crecer para la ciudad y la región sin duda está entre ellos”, comentó.

Maud Daudon, la directora ejecutiva de la Cámara Metropolitana de Comercio de Seattle, dijo que ha escuchado preocupaciones similares de los ejecutivos de Amazon, y señaló que al anuncio del plan de la empresa es una “llamada de atención para la región”.

“No hemos agradecido lo suficiente” a Amazon, dijo Daudon.

Subsidios generosos

Amazon no planea irse de Seattle, donde emplea a 40.000 del total de 380.000 trabajadores. Tiene una cantidad adicional de 6.000 empleos vacantes en Seattle, una extensa red de edificios en el centro, con millones de metros cuadrados de espacio de oficinas en construcción. Ty Rogers, un portavoz de Amazon, no dio comentarios acerca del plan para la nueva sede de la empresa.

Los dirigentes políticos de otros lugares no perdieron tiempo para decir lo mucho que quieren que Amazon se les una.

“Demostraremos sólidamente que Dallas y nuestra zona circundante sería el lugar perfecto para las necesidades de su negocio en expansión”, declaró Mike Rawlings, el alcalde de la ciudad. Los representantes de Dallas ya estaban en contacto con Amazon acerca de los siguientes pasos, dijo.

Amazon ha sido beneficiario de generosos subsidios públicos como parte de la expansión de su red de almacenes. El Institute for Local Self-Reliance, un grupo de activismo e investigación apartidista, publicó un informe el año pasado diciendo que esta empresa había recibido formas de subsidio público que dan un total de por lo menos $613 millones para 40 de los 77 almacenes que construyó del 2005 al 2014. Los subsidios adicionales para los centros de datos de Amazon fueron de cerca de $147 millones, señaló el instituto.

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