Reacción ante rechazo de las tres propuestas que pretendían bajar el presupuesto del Gobierno para el 2015

Por: Alejandro Fernández Sanabria y David Ching Vindas 21 noviembre, 2014

El diputado y presidente de la Comisión de Asuntos Hacendarios, Ottón Solís, sostiene que el rechazo de las tres propuestas que pretendían moderar el presupuesto del Gobierno para el 2015 le quita legitimidad al gobierno para pedir impuestos, aunque aseguró que él votaría a favor de cualquier tributo que el oficialismo lleve al Plenario.

Un informe de mayoría de la Comisión presidida por Solís fue rechazado por el Plenario anoche. Tal iniciativa pretendía recortes por ¢97.000 millones en gastos directos, ¢100.000 millones en aplazamiento del pago de deuda y ¢100.000 millones en uso de superávits de instituciones.

Solís, furioso defensor de los recortes presupuestarios y ahora derrotado en esa misión, dijo sentirse muy "preocupado porque va a regir un presupuesto que incrementa el gasto en dos veces y media la inflación sin contar el gasto en amortización". El diputado a gregó: "Esto manda una señal de que se siga gastando en viajes, anualidades y asesorías".

En ese contexto, para Solís será muy difícil convencer para que se aprueben tributos, como lo pretende el gobierno.Yo voy a aprobar el impuesto que envíe el gobierno, pero va a ser muy difícil convencer a otros diputados.", sostuvo Solís.

Sin embargo, para Henry Mora, presidente del Congreso y diputado del PAC, no se complica más el panorama de reformas fiscales:

"Los diputados que muestran oposición a nuevos impuesto lo han dicho (su oposición) independientemente de lo sucedido esta semana y ayer en la noche. Liberación (Nacional) y Mario Redondo (diputado de Alianza Demócrata) dicen que no van a votar ningún impuesto hasta que no haya reducción del gasto y legislación sobre responsabilidad fiscal, y el gobierno esta trabajando en ese campo. Obviamente, con lo de ayer ,podrían recrudecer su posición, pero ya tenían esa postura muy clara", opinó Mora.

La postura del diputado del Partido Liberación Nacional, Rolando González, da la apariencia de que el ajedrez para que se aprueben impuestos sí se está complicando para el gobierno. Según él, con el rechazo a los recortes las alianzas con el PLN murieron.

"Al fin hay rumbo en este gobierno, es el rumbo del despilfarro con la voluntad de la derecha y la izquierda. El PAC, Frente Amplio y el Movimiento Libertario concretaron el rechazo a la reduccion del presupuesto. En esas condiciones es muy difíicil encontrar sintonía con las fracciones para estabilizar la economía nacional y tranquilizar a los organismo internacionales y a las calificadoras de riesgo. Henry Mora y los demás partidos y se encargar de dinamitar los puentes que construimos.", advirtió González.

La actitud del sector empresarial ante el rechazo a los rescortes presupuestarios también se muestra negativa. La Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (UCCAEP) dijo en un comunicado de prensa que lamentaba la decisión y explícitamente mencionó que creaba un ambiente negativo para la discusión tributaria que iniciaría en el 2015.

“Con esta decisión se da una señal de irresponsabilidad con la estabilidad económica del país. Costa Rica no es un país aislado de la comunidad internacional. Las calificadoras de riesgo que ya rebajaron la calificación país por el alto déficit fiscal, probablemente volverán a rebajar su indicador y nuestra deuda en el extranjero deberá pagar mayores tasas de interés, con el consecuente efecto en el déficit. Además, esta lamentable decisión crea un muy mal ambiente para discutir una reforma fiscal. En UCCAEP esperábamos que las autoridades dieran ejemplo de la austeridad que predican conteniendo el gasto”, dijo Ronald Jiménez, presidente de la Unión de Cámaras.

Lo que se viene

A más tardar en enero del 2015, el Gobierno pretende tener en la corriente legislativa, al menos, tres proyectos de ley para aumentar la recaudación de impuestos.

Un proyecto, por separado, pretendería convertir el impuesto de ventas actual del 13%, a un impuesto al valor agregado (IVA) gravando los servicios, sin aumentar la tasa. Además, un segundo proyecto introduciría el sistema de renta global.

El monto de recaudación al que apunta el Poder Ejecutivo es equivalente al 2% de la producción en dos años, según estimaciones gruesas y preliminares de Fernando Rodríguez, viceministro de Hacienda.

Tal monto es 0,5% más bajo que lo que pretendía el gobierno de Laura Chinchilla con el plan fiscal que fracasó en el 2012, luego de que un fallo de la Sala IV halló errores de trámite legislativo.