El Salvador: Anuncian nueva reforma tributaria

Ley gravará con 0,25% los pagos en cheques y transferencias corrientes


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El ministro de Hacienda de El Salvador, Carlos Cáceres, anunció recientemente una nueva reforma tributaria, dirigida a las operaciones en bancos, micro financieras y mercado de valores, para aumentar la recaudación de impuestos desde 2013.

Se trata de la Ley de Impuesto a las Operaciones Financieras , que gravará con 0,25% los pagos en cheques y transferencias corrientes. Además, se afectará con el mismo porcentaje la venta de reportos y otros títulos valores en el mercado secundario de la bolsa de valores.

También contempla un impuesto para el control de la liquidez de 0,25% sobre depósitos, pagos y retiros de efectivo de cuentas bancarias, cuyo monto individual o acumulado mensual exceda de $3.000 .

Cáceres dijo que adicional a dichos tributos se está evaluando imponer el “predial” a ranchos de playa. “La idea es recaudar por lo menos $50 millones al año”, afirmó.

Por su parte el secretario técnico de la Presidencia, Alexander Segovia, comentó que también se estudia una reforma a la Ley de Imprentas , para que los periódicos que están exentos de impuesto comiencen a pagar.

Ambos proyectos ya se presentaron al presidente Mauricio Funes para que los discuta en consejo de ministros y los envíe antes de fin de año a aprobación de la Asamblea Legislativa.

Exenciones

El impuesto a las operaciones financieras deja por fuera el retiro de efectivo en cuentas de depósito, cajeros electrónicos y sucursales bancarias, así como los pagos que se realizan con tarjetas de crédito y de débito.

También quedan exentos los pagos de la seguridad social y previsional; además, los movimientos de efectivos, giro de cheques y transferencias realizadas por entidades públicas, municipales, misiones diplomáticas, organismos internacionales de cooperación y fondos de pensiones.

El pago de salarios –mediante cheque o transferencias electrónicas– no aplicará el impuesto si se hace desde una cuenta de depósito del empleador establecida para ello, siempre que se identifique la cuenta de quien recibirá el depósito.

Otra exención es la cancelación de préstamos a las entidades del sistema financiero por parte de sus clientes.

En el caso de créditos originados en el exterior para utilizarlos en El Salvador, sí se gravarán los pagos por medio de transferencias, cheques, giros o cualquier otro medio.

Asimismo, quedan fuera del impuesto las transferencias entre cuentas de depósitos de un mismo titular en las entidades del sistema financiero, así como las realizadas por estas con el Banco Central de Reserva.

La constitución de reserva de liquidez de los bancos, bancos cooperativos, asociaciones de ahorro y crédito y el requerimiento de activos líquidos y cualquier acto de disposición u operación sobre estas, tampoco serán gravados.

El pago de facturas por servicios de agua potable y energía eléctrica que se efectúen con cheques, transferencias electrónicas y tarjetas de crédito y débito también están excluidos.

Quedan exentas además las operaciones de inversión y emisión que se realicen en el mercado primario de la Bolsa de Valores, así como la compra y venta primaria que se efectúe en la Bolsa de Productos y Servicios.

Más gasto corriente

Reconocidos economistas aseguran que con el desmedido gasto corriente por la masiva contratación de nuevos empleados públicos afines al partido de Gobierno, y la la actitud de “botaratas” que presentan, jamás les alcanzará ninguna cantidad de ingresos que perciban.

El exministro de Hacienda Manuel Enrique Hinds expresó que “lo que está pasando aquí es que este gobierno se lo gasta todo en lujos, entonces el problema no es la baja recaudación de impuestos, es lo liberales que son”, destacó.

Por su parte el economista Claudio de Rosa, afirmó que este Gobierno ha recibido $10.963 millones, incluyendo $540 millones de donaciones, o sea $2.780,0 millones más que el Gobierno anterior y que, aún así, no le alcanza.

Además ha desembolsado $10.643 millones. “Esto es $3.505 millones más que lo que gastó el Gobierno anterior en el mismo periodo de 39 meses”, aseguró.

A su criterio, con ese el ritmo de gastos nunca habrá ingresos suficientes para cubrirlos, porque se trata de un Gobierno que es un gastador compulsivo.

Luis Membreño, analista económico, dijo que por esa razón el Gobierno no logró el año pasado reducir a 3,5% el déficit fiscal como se comprometió ante el Fondo Monetario Internacional (FMI). En lugar de ello lo subió a 3,95%, añadió.

Para este año, la meta de déficit fiscal es 2,5% del PIB, pero Membreño estima que superará el 4% y que tampoco se cumplirá la proyección del 2% para 2013, porque el Gobierno reconoce que será muy difícil bajarlo más allá del 3,3%.

Reformas anteriores

Con la primera reforma en el 2010, el Fisco aumentó la recaudación en $230 millones y en 2011 subió a $312 millones, sin embargo, las dificultades financieras continuaron y se asocian a la contratación de nuevos empleados públicos y más gasto social.

Con la reforma fiscal, que entró en vigencia en enero de este año, se pretende aumentar $300 millones a la recaudación tributaria respecto del 2011.

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