En el caso de los centros privados el crecimiento fue de solo 27%

Por: Alejandro Fernández Sanabria y David Ching Vindas 25 agosto, 2015

En cuatro años, las universidades estatales pasaron de dar estudios superiores a un 19.9% de estudiantes con edades entre 18 y 24 años pertenecientes al 40% de hogares más pobres del país, hasta un 30,3% (2010-2014).

Eso implica un incremento de 52,26% en la matrícula de personas de bajos ingresos.

Como contraste, en el mismo período, las universidades privadas pasaron de albergar 11% de estudiantes de bajos ingresos, a 14%, lo que representa un crecimiento de 27,27%.

Así lo informó el más reciente informe Estado de la Educación, publicado cada dos años desde el 2006.

Si se analizan todos los estudiantes de todas las edades (no solo entre 18 y 24 años), el 22,6% de los alumnos de universidades públicas proviene del 40% más pobre del país. Ese porcentaje cae a 10,5% en los centros universitarios privados.

Ante esos resultados, el Estado de la Nación llama la atención sobre la importancia de la existencia de las universidades estatales.

Crece acceso a la universidad entre pobres

Según el reporte, en la población costarricense 43% de los jóvenes de 18 a 24 años vive en los hogares de los dos quintiles de ingreso más bajo (40% más pobre del país). El acceso a la educación universitaria en ese grupo ha aumentado de 11% de quienes asistían en el 2000 a 22% en el 2014.

El 75% de las personas admitidas en las universidades públicas en el 2013 provenían de colegios públicos. Según datos de EF, el 85% de los jóvenes colegiales son parte de la educación pública, lo que muestra una subrepresentación de los estudiantes de centros estatales en las universidades estatales.

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