2012 pinta flojo
Será un año de menor crecimiento que el pasado y apoyado en el consumo
Edición 850Este año no será uno de grandes ganancias, sino que apenas dará para el gasto porque el crecimiento de la economía será leve.
El mayor empuje estaría en sectores como el comercio y la construcción, que tendrán una mayor actividad gracias a la fuerza del consumo interno pero, aun así, ese empuje no llegará a superar la sentencia general de los especialistas: el 2012 será flojo.
Los pronósticos de un sondeo entre economistas hecho por EF indican un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 3,3% para este año, un dato inferior al proyectado por el Banco Central (4%), que también rebajó significativamente su perspectiva de incremento (era del 4,7% en julio anterior).
La razón del desánimo es, según la encuesta, el resultado de una mezcla de razones tanto internas como externas, y es que tanto el contexto nacional y, en mayor medida, el internacional, continúan con expectativas de crecimiento débil, de estancamiento e, incluso, de recesión.
Los socios comerciales externos se encuentran en una situación difícil tras la crisis pasada, y el actual problema de la deuda pública entre los países europeos mantendrá nerviosa a la economía mundial.
Por el lado interno, entre tanto, el consumo permanecería con un crecimiento leve según el 50% de los consultados.
Este panorama también es visualizado por otras entidades financieras como INS Valores y Aldesa, que prevén un bajo crecimiento para el 2012, expectativa a la que también se sumó la Cepal, que el pasado 21 de diciembre anunció un pronóstico de crecimiento local del 3,5%.
Según la encuesta de EF, el 2012 también vendría acompañado de tasas de interés con niveles similares a los observados en el 2011 (8,25%) y además una inflación que rondará el 5,8%, dato menor a las expectativas que se registraron el año pasado.
Los analistas también estiman que la devaluación de la moneda andará entre el 3% y el 6%.
Estos son los resultados de la encuesta realizada por EF como parte del proyecto de Inteligencia Financiera, coordinado por el economista Ronulfo Jiménez. La consulta se hizo de forma electrónica, entre el 23 de noviembre y el 4 de diciembre y fue respondida por 30 economistas.
Fuerza interna
La Tasa Básica Pasiva (TBP) permanecería en torno a los niveles del 8,25% y, si ese pronóstico se cumple, el crédito al sector privado podría mantener el ritmo de crecimiento que mostró en el 2011 (cercano al 13%).
Los sectores beneficiados con esa disponibilidad de recursos serán los ganadores del 2012.
Son sectores como el comercio, los servicios y la construcción, que también mostraron el año pasado el mayor dinamismo gracias al sustento del consumo interno. En el mismo tono, un 53% de los analistas ve crecimiento leve para las empresas privadas locales.
En octubre anterior, la encuesta hecha por la firma Deloitte a 185 grandes empresas nacionales señalaba que el 65% esperaba un 2012 estable, es decir, similar al 2011.
No obstante, ese relativo dinamismo a lo interno del país se empañaría porque se visualiza un deterioro de la confianza del consumidor y del ingreso nacional disponible para el 2012.
Por ese motivo, siete de cada diez economistas pide a las autoridades dar prioridad al crecimiento en el 2012 y no al control de la inflación.
Sector clave
Por su parte, el sector financiero tendrá entre manos gran parte de la definición de lo que suceda con el consumo, si logra encontrar las fuentes de captación necesarias para concretar sus metas de colocación.
Si el sector logra sus promesas de aumentar en el 2012 la colocación de crédito –que en algunas entidades alcanzaría hasta el 40%–, se vería un dinamismo en los sectores beneficiarios de esos recursos, principalmente aquellos ligados a la economía interna.
El crédito al sector privado tuvo en el 2011 un comportamiento que rebasó las expectativas del Banco Central, que esperaba en julio un incremento del 10,8%, pero actualizó la proyección al 13,3% en diciembre.
Este año podría suceder algo similar, pues la estimación del ente emisor es que el crédito aumentará un 9,3%, dato que se encuentra muy por debajo de las expectativas del sector financiero, que espera un aumento cercano al 13%.
Solo el Banco Nacional, el más grande del país, asegura que este año su colocación crecerá a ritmos del 16%, dinamismo motivado por créditos de consumo, vivienda y servicios.
Sin embargo, esas intenciones enfrentarán el freno de una escasa liquidez en la economía y un Ingreso Nacional Disponible (IND) que se dibuja hacia la baja.
Las cifras evidencian que las captaciones, tanto en colones como en dólares, están deprimidas y que el dinero no está ingresando con flujos abultados al sistema financiero, según Ronulfo Jimenez.
De hecho, la liquidez en el sistema mostró un crecimiento aplanado en el 2011 y eso hace suponer que no se cumplirán las proyecciones del Central sobre el IND para el 2012.
El comportamiento de la liquidez a noviembre anterior confirma la mala noticia y supone un reto para el sector financiero.
Fortaleciendo la idea de que la disponibilidad de recursos será limitada, Adriana Rodríguez, jefa de Estrategia de la firma Aldesa, considera que el impacto de la reforma fiscal –que introduce la renta global–, hace que se aumenten los impuestos a las ganancias de capital y rendimientos, lo que también reduciría el IND.
Debilidad externa
En el nivel externo, la economía no aporta al 2012 un escenario optimista.
El presidente del Banco Central, Rodrigo Bolaños, fue claro al señalar que si Europa no está ya en recesión, sí tiene posibilidades de registrar este año crecimientos negativos.
“La proyección del 4% podría cambiar por la reforma tributaria, que tendría efectos de desaceleración ”.
Rodrigo Bolaños
Presidente del BCCR
“El Gobierno no comunica sus decisiones de política económica, y eso aumenta la incertidumbre”.
Thelmo Vargas
Economista Ecoanálisis
“El déficit fiscal y el de cuenta corriente serán las principales preocupaciones de la economía en el 2012”.
Rudolf Lücke
Economista de IICE, UCR
“Las expectativas de inflación tienden a bajar. Si la demanda interna no crece, los precios no crecerán muy rápido”.
Luis Mesalles
Socio Academia de Centroamérica
Estados Unidos e, incluso, China también tienen perspectivas de crecimiento leve, de acuerdo con los economistas encuestados.
En consonancia, el 77% de ellos considera que las exportaciones de bienes y servicios de nuestro país tendrán un crecimiento leve.
En el mismo tono, la Inversión Extranjera Directa (IED) mostraría un escenario similar pero, a juicio del Banco Central, este flujo de capital siempre logrará financiar el déficit de la balanza de pagos, gracias al impulso de las inversiones en telecomunicaciones y seguros.
El 57% de los economistas pronostican que la IED mostrará un crecimiento leve pero ese pronóstico supone, para Rudolf Lücke, economista del Instituto de Investigaciones de Ciencias Económicas (IICE), una mejoría en la actividad económica de los principales socios comerciales del país, los cuales, de continuar deprimidos, podrían más bien reducir su inversión en el mundo.
En este sentido, la reducción o aumento de la IED se encuentra más ligada a factores tales como la mano de obra calificada, la estabilidad política, los niveles de ahorro, liquidez y demanda que estén percibiendo las empresas en el exterior.
El mensaje es mantener la estabilidad y la confianza pese al bajo crecimiento.
Inflación o crecimiento
Empero, mientras el Banco Central permanece enfocado en mantener su meta de inflación para el 2012, los economistas sugieren que el Central debería flexibilizar ese compromiso.
Un 77% de los economistas darían prioridad en el 2012 al crecimiento de la economía y el empleo, y menos a la estabilidad macroeconómica (inflación y control del déficit fiscal).
Es una solicitud que toma en cuenta que el contexto internacional podría afectar, a la baja, el crecimiento económico del país y que el 50% de los encuestados cree que las autoridades económicas tienen pocos instrumentos para reactivar la demanda interna.
Precisamente, los analistas no ven dificultades para controlar la inflación este año, pues sus expectativas bajaron respecto a las del 2011: ahora son más cercanas al 6% y se alejan del 7%.
Para el economista Luis Mesalles, la proyección es razonable, ya que si la demanda interna no crece mucho, no se puede esperar que los precios suban más.
Sin embargo, para la mayoría (64%), esa menor inflación será un logro transitorio que se podría revertir en los próximos dos años.
Empero, si el tipo de cambio sube en el 2012, eso podría generar presiones inflacionarias. Aun así, casi la mitad de los consultados proyecta que el tipo de cambio oscilará, a finales de este año, entre ¢520 y ¢540, cifra que supone la fluctuación del precio del dólar entre las bandas cambiarias, lo cual daría mayores posibilidades al Central de controlar los precios. INS Valores estima el dólar en ¢530 en diciembre.
Los déficit
Entre tanto, este año los riesgos vendrán de la mano del comportamiento del déficit fiscal y el de la cuenta corriente.
Ambas variables mantendrán los nervios alterados durante los próximos 12 meses, pues su comportamiento podría sacudir las bases del ya de por sí lento crecimiento.
El aumento en los déficit también está ligado a las debilidades internas y externas de la economía, que no muestra mayores rasgos de crecimiento por ningún frente. Ante esa situación, es imperativo mantener la economía creciendo a bajo ritmo, pero estable.
El déficit de la cuenta corriente sería una preocupación en el tanto el estancamiento o recesión de la economía internacional se consolide y, en consecuencia, se reduzca el ingreso de IED al país.
Ante esa posibilidad, el gerente del Banco Central, Félix Delgado, explicó que esta podría seguir financiando el déficit de la balanza de pagos debido a que una reducción IED también podría venir acompañada de una baja de las importaciones.
El endeudamiento público y el déficit fiscal, a juicio del economista y exministro de Hacienda Thelmo Vargas, se encuentran en un nivel manejable, con las actuales tasas de interés, pero no si suben o si la actividad se estanca.
Es esperable que el déficit fiscal, que cerraría cerca del 5,5% del PIB este año –sin el efecto de la reforma fiscal–, será la principal variable por controlar por las autoridades económicas.
Para Mesalles, la no solución del déficit en el 2012 puede traer consecuencias muy negativas en el mediano plazo debido a las restricciones que esto supondría sobre el ingreso.
Un 63% de los encuestados opina que el gasto del Gobierno en el 2012 será leve, lo que evidencia que los esfuerzos de contracción del gasto se mantendrían, restando posibilidad de que el crecimiento venga de un impulso del Estado.
Aunque en el 2012 preocupe el crecimiento económico y el empleo, el déficit fiscal seguirá siendo el primer punto de atención de la política económica y dependiendo de cómo se resuelva, así serán las consecuencias para el crecimiento, la inflación, el tipo de cambio y las tasas de interés.
Con reforma fiscal
Precisamente, todos los pronósticos para el 2012 se verían alterados de entrar en vigencia el proyecto de Solidaridad Tributaria.
En ese caso, el crecimiento del PIB se reduciría y se aumentaría la proyección de inflación. Un 80% de los economistas cree que el incremento de la producción sería menor en el 2012 de aprobarse la reforma y un 41% que la inflación sería mayor.
En el largo plazo, la situación cambiaría, pues la mayoría (43%) afirma que el paquete de impuestos –que pretende recaudar el 1,5% del PIB– haría crecer la economía y el 40% piensa que no tendría impacto.
Sobre la inflación, el proyecto tributario en el largo plazo no tendrá impacto para el 57% de los consultados y bajaría para el 30%.
Rodrigo Bolaños confirmó que el plan fiscal, pese a que traería una menor cantidad de ingresos para el Gobierno respecto a lo que pretendía, siempre tendrá efectos directos y temporales sobre la inflación y el crecimiento.
A pesar de ello, el jerarca de la autoridad monetaria promete realizar el control monetario necesario para asegurar que la tasa de inflación regrese a los niveles del 4% a futuro.
Cabe destacar que la proyección del Central sobre este indicador para el 2012 se ha mantenido sin cambios desde julio.





