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Comercio | Porcicultores insisten en mantener arancel

Cafta facilita acuerdo entre avicultores y embutidores

Sergio Morales Chavarría
El Financiero

Coinciden en bajar aranceles de materia prima y exigir un estricto control sanitario a las importaciones

Trabajador de la industria de embutidosLos fabricantes de embutidos podrían obtener una baja en el arancel de sus insumos si prospera un acuerdo con los productores avícolas.

Las posiciones antagónicas entre los productores de carne de pollo y los embutidores tuvieron un cambio hacia el consenso ante las negociaciones del tratado de libre comercio entre Centroamérica y Estados Unidos (Cafta por sus siglas en inglés).

En el marco de la tercera ronda para lograr el acuerdo, que se llevó a cabo del 31 de marzo al 4 de abril en San Salvador, estos dos sectores acordaron armonizar el arancel regional al 5%, lo cual implicó que el arancel costarricense de la carne deshuesada mecánicamente (CDM) pasara del 35% al 5%.

También coincidieron en exigir que las importaciones provengan de regiones libres de enfermedades avícolas, así como inspecciones a las plantas de producción extranjeras.

Los productores de carne de pollo y de embutidos mantenían divergencias en lo que respecta al trato arancelario que se le debe dar a la CDM. Los avicultores pedían que se mantuviera el arancel alto y la exclusión del programa de desgravación del tratado; mientras que las peticiones de los industriales estaban enfocadas a la apertura, por ser una de las principales materias primas utilizadas en sus procesos de producción.

Con este panorama, el sector avícola consolidaría una posición -sin objeciones por parte los fabricantes de embutidores? ante las negociaciones del Cafta, para el cual están solicitando la exclusión de sus productos hasta que Estados Unidos no elimine las barreras no arancelarias y los apoyos internos a la producción.

Para que este acuerdo privado llegue a aplicarse, el sector interesado debe presentar una petición para bajar el arancel ante el Ministerio de Comercio Exterior. Posteriormente este realizaría una consulta nacional con el fin de determinar si la medida afectaría negativamente a alguna industria local. El siguiente paso es llevar el tema al Consejo de Ministros de Integración Económica para que reciba el visto bueno. Los avicultores esperan que este proceso entre a regir a finales de abril.

Sin embargo, los porcicultores no se han podido poner de acuerdo con los embutidores en cuanto al nivel de apertura que pretenden de esta negociación (véase nota ?Porcicultores mantienen posición?).

Bajo condiciones

La conciliación de los intereses entre los avicultores y los productores de embutidos ocasionaría que la CDM sea el único producto avícola que estén dispuestos a negociar en el marco del Cafta.

El director ejecutivo de la Cámara Nacional de Avicultores, Alejandro Hernández, explicó que las únicas condiciones que exigen a las empresas productoras de carne de pollo a cambio de la baja del arancel es que las importaciones sean originarias de regiones libres de enfermedades aviares que están presentes en EE.UU., y que el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) realice inspecciones a las plantas de ese país.

Respecto al posible impacto negativo que conlleve la apertura, fuentes de compañías productoras de carne de pollo confirmaron que en el país existen periodos de escasez de CDM y que mayores importaciones no afectarían al mercado local (véase recuadro ?Embutidores comprarían más barato?).

Recuadro

Comprarían más barato

Hernán Calvo, gerente general de Cinta Azul. En Costa Rica, Pipasa abastece entre el 85% y el 90% de CDM y el resto Tío Pepe e Industrias Cárnicas; sin embargo, entre las tres cubren el 65% de la demanda interna y en Centroamérica tampoco existen proveedores. Argumentó que el impacto del impuesto es importante, pues cada kilo de CDM tiene un costo en el país de origen de ¢120, que con fletes, seguros, gastos y aranceles llega a un precio en Costa Rica de ¢240.

Roberto Quesada, gerente general de Embutidos La Central. Con la baja en el impuesto de entrada al país para la CDM se aumentarían las posibilidades para competir, dado que el principal productor en el país, que es Pipasa, tiene una producción limitada.

Edwin Montero, gerente de operaciones de Alimentos Sigma (Embutidos Zar y Cali). Las importaciones de este tipo de carne no afectarían a los productores nacionales, pues su producción no es parte del negocio principal de las firmas avícolas y la compra local no se detendría.

La producción local de carne de cerdo y de subproductos como la piel, grasa y tocino es insuficiente para su demanda, razón por la que ven como una necesidad bajar los aranceles de las compras que deben hacer en Canadá y Estados Unidos.

Mario Montero, director ejecutivo de la Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria (Cacia). El pacto logrado fue aceptado por los industriales y solamente estarían a la espera de que las medidas entren en vigencia. Para él, una disminución en el arancel haría que las empresas obtengan materia prima a precios más competitivos cuando la producción local sea insuficiente.


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