| Archivo | Indicadores | Domingo 11 de mayo, 2003 | Escríbanos |
|
|
Perdedores de una reforma a medias José Antonio Saborío CarrilloPara El Financiero La reforma fiscal que se discute en la Asamblea Legislativa podría aprobarse a medias. Inicialmente, el Poder Ejecutivo presentó un solo proyecto de ley que contenía varias medidas, entre ellas los dos pilares fundamentales de la reforma: un nuevo impuesto sobre la renta (ISR) y un nuevo impuesto al valor agregado (IVA). Después, el proyecto inicial se fraccionó en varios proyectos, y por eso hoy se escuchan rumores de que es posible que se apruebe el ISR y no el IVA. Algunos dicen que ello se debe a que es menos impopular aprobar un impuesto progresivo, como el ISR, en lugar de uno que no lo es, como el IVA. Aprobar sólo el ISR chocaría con lo dictaminado por la Comisión de ex ministros de Hacienda y con el planteamiento del Poder Ejecutivo ya que es necesaria una reforma integral del sistema tributario y no un ?parcheo? del mismo. ¿Quiénes perderían en una reforma sin IVA? Un sistema tributario está conformado por distintos tributos que se articulan y engarzan, cumpliendo cada uno determinada función, lo cual permite que ese conjunto constituya un sistema interdependiente y no una colección de piezas independientes. El IVA tiene características y cumple con funciones que lo hacen necesario para el buen funcionamiento de un sistema tributario. Un IVA que grave transferencias de mercancías y prestaciones de servicios generaría tal cantidad de nueva información tributaria que por reflejo forzaría a sectores -entre los cuales se presume que existe un alto nivel de evasión respecto del ISR- a regularizar su situación. Es por ello que un buen IVA es necesario para que el sistema tributario funcione bien. De nada valdría un ISR progresivo que grave a los contribuyentes formales, si un sector informal actúa al margen del sistema. No parece que la meta sea formalizar al vendedor ambulante, sino a pequeños comercios e industrias, a profesionales y a quienes ejercen oficios liberales, que muchas veces actúan al margen del sistema. Es obvio que debe discutirse el contenido del nuevo IVA. Debe discutirse la necesidad de incluir regímenes especiales para ciertos sectores como el agrícola, régimen que fue eliminado del proyecto, convirtiéndolo así -en esas condiciones y por el momento- en perdedor. También debe valorarse si es conveniente mantener exenciones de canasta básica. La no aprobación del IVA tendría perdedores, como los contribuyentes formales. Al no ampliarse la base de contribuyentes, serían ellos quienes soporten cualquier aumento posterior de cargas tributarias, producto de incrementos en la eficiencia de la recaudación. |
Servicios
Horario de vuelos internacionales de San José, Costa Rica |
|
|
| ¿Quiénes Somos? | Condiciones de Uso | Privacidad | Anúnciese en la versión impresa de El Financiero y Capital Financiero |
|
© 2004 El Financiero y Capital Financiero. El contenido de El Financiero y de Capital Financiero no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de El Financiero o de Capital Financiero. |