Costa Rica
Panamá
Archivo Indicadores Domingo 29 de agosto, 2004 Escríbanos

Lo más reciente
Actualidad
Editorial
Opinión
Informe Especial
Entrevista
Negocios
Finanzas
Tecnología
Economía
Internacional
Istmo
Legales
Gerencia
Estilos de vida
Suplementos

OPINIÓN

Imprimir || Enviar por E-mail

En esta sección:

Redes sociales y tecnología


Juan Carlos Barahona
del MediaLab
Tecnológico de

Mercado de Ideas es un proyecto que gira alrededor de las redes sociales y el papel de las tecnologías digitales de información y comunicación en el fortalecimiento y aprovechamiento de esas redes. Nuestra red social son las personas que conocemos en distintas capacidades. Pertenecemos a redes distintas porque usamos distintos sombreros y cada red tiene sus propias reglas.

Como estructura, en cada red existen posiciones relativas con características distintas y distintos papeles. Hay conectores, brokers, gente central y gente en la periferia.

Es por medio de redes sociales que se intercambian y producen ideas. Las innovaciones son producto de la deconstrucción y reconstrucción de ideas que recogemos de otros o que producimos con otros. Detrás del concepto de capital social está la idea de que contamos con recursos que pertenecen a otros y que son accesibles si esos otros pertenecen a la misma red en que uno está. Nuestra capacidad de innovar, generar riqueza y vivir mejor, está en función de la calidad de las redes a las que pertenecemos y la calidad con que funciona el tráfico de ideas por esas redes.

Tráfico de ideas

La tecnología siempre ha sido utilizada para mejorar el tráfico de ideas. La revolución en el tráfico de ideas de nuestro tiempo es Internet. La verdadera revolución no está en el contenido de Internet, sino en la posibilidad de encontrarnos con gente, con los más cercanos y con los más lejanos, de nutrir y formar redes de colaboración.

La gran revolución que apenas empieza es la del intercambio de mensajes de texto, tanto en tiempo real como en forma asincrónica entre los distintos nodos de las redes que formamos. Estudios recientes confirman que el correo electrónico y la mensajería instantánea complementan, y no sustituyen, otras formas de comunicación. El correo electrónico, en un 80% de los casos, lo utilizamos con la gente con que más contacto tenemos, para coordinar una llamada, un almuerzo, una visita a la casa o un café; potencia formas de comunicación más efectivas como el teléfono, y la mejor de todas que es cara a cara. Permite a muy bajo costo económico y social contactar a gente lejana, y muchas veces desconocida, para intercambiar ideas.

Comunicación simultánea

Una de las cosas que nos permite la comunicación asincrónica basada en Interne es la posibilidad de enviar a un bajo costo y en forma simultánea a muchas personas y recibir respuesta de ellas en una forma que no es disruptiva.

Esa es una diferencia importantísima para la vida en sociedad y la efectividad empresarial. Un pequeño productor agrícola podría, si tuviera acceso a este tipo de comunicación, avisar a otros productores de la localidad sobre el brote de una enfermedad en su plantación.

Internet nos permite acelerar y complementar la forma en que intercambiamos ideas dentro de nuestras redes y también facilitar el acceso propio a otras redes. Pero para que eso sea posible es necesario que el acceso sea universal. Y mientras eso empieza a ser cierto para sociedades como las nórdicas, los países en desarrollo estamos lejos de ese nivel de acceso; y en nuestras naciones las zonas rurales tienden a estar aún más rezagadas.

Si Internet nos abre las puertas a nuevas formas de creación de capital social y acceso a ideas e innovaciones, entonces el reto que tenemos al frente debería parecerse más a la obligación sanitaria de dar acceso inmediato a fuentes de agua potable, y mucho menos al largo camino que nos llevó a tener después de 40 años el nivel de penetración telefónica que tenemos.

Repensar la tecnología

El reto va más allá de las políticas de apertura y desregulación del mercado de telecomunicaciones. Hay que repensar la tecnología, repensar los modelos de distribución de mensajes electrónicos y repensar cuáles son las mejores y más eficientes formas de difusión de innovaciones y, en este caso concreto, de difundir el uso de medios digitales para mejorar y fortalecer redes humanas generadoras de riqueza material, social, cultural y espiritual. Mercado de Ideas es un esfuerzo para la construcción de lo que algunos llaman la nueva sociedad en red.

En el año en que la humanidad alcanzó la marca de tener a la mitad de sus miembros viviendo en áreas urbanas, el reto de no dejar atrás a la mitad rural obliga a pensar en nuevas soluciones.

El Incae y el Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT), por medio de su proyecto Mercado de Ideas, están explorando el uso de innovaciones en conectividad como Daknet, el desarrollo de habilidades sociales y la creación de nuevos negocios como forma de enriquecer redes clave para la movilización de ideas y acrecentar el capital social en territorios específicos, como es el caso de la zona de Los Santos.


Servicios

Horario de vuelos internacionales de San José, Costa Rica

Descargue el Informe del año 2003 de la Organización Mundial de Comercio (OMC), en formato PDF

De nuestros anunciantes

Alianza Hoteles Hampton Inn y restaurantes, para su comodidad

¿Cuáles son los requisitos para obtener la visa de Estados Unidos?

Tarifas Especiales de Hoteles Marriot en Latinoamérica


¿Quiénes Somos? Condiciones de Uso Privacidad Anúnciese en la versión impresa de El Financiero y Capital Financiero
© 2004 El Financiero y Capital Financiero. El contenido de El Financiero y de Capital Financiero no puede
ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la
autorización previa y por escrito de El Financiero o de Capital Financiero.