| Archivo | Indicadores | Domingo 29 de agosto, 2004 | Escríbanos |
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Motores | El placer de lavar el auto Se deben seguir ciertas técnicas y utilizar productos que no sean agresivos con la pintura El Financiero Para muchos, lavar el auto es una experiencia placentera y una obligación periódica que jamás postergarían. De hecho, hay quienes afirman que la mejor manera de realizar esa tarea es metiéndole mano uno mismo, para así llegar hasta aquellos lugares donde se adhiere la suciedad más rebelde y donde difícilmente llegan los sistemas de los servicios comerciales de lavado. Aunque parezca una exageración, esta dedicación casi obsesiva es completamente aceptable, especialmente cuando se entiende que la limpieza del auto influye directamente sobre la vida útil del vehículo y en la comodidad. Y es que al lavar el auto liberamos la pintura de polvo y contaminantes que la pueden dañar, tales como sustancias de árboles y excremento de pájaros. Si estos contaminantes no se quitan rápido pueden adherirse a la pintura y mancharla de manera permanente. Ahora bien, para ello se deben seguir ciertas técnicas y utilizar productos que no sean agresivos con la pintura y los materiales sintéticos del interior. En este sentido, una buena medida es utilizar elementos domésticos, que además de proteger al auto no representan un gasto extra. Así las cosas, el equipo de limpieza debe contar con algo de jabón blanco, alcohol, limpiador multiuso, lustrador de muebles, un cepillo, un trapo, una esponja de cocina y un periódico. Nunca utilice en esta labor jabón de lavar platos u otros detergentes, pues estos contienen químicos fuertes que pueden dañar la pintura. Manos a la obra Como siempre sucede en estos casos, "cada maestrillo tiene su librillo", pero la experiencia indica que lo mejor es empezar por el interior del auto, para luego seguir con el exterior. Lo primero es extraer las alfombras de hule, limpiarlas con agua, jabón y un cepillo y dejarlas escurrir a la sombra. Luego se procede al aspirado de todo el interior. Una buena opción es utilizar las aspiradoras de las estaciones de servicio, que son muy potentes. En la cabina la suciedad va adhiriéndose lentamente y, aunque a simple vista no se ve, el polvo y la tierra se pegan con fuerza. Lo mejor es utilizar agua y jabón. Aunque algunas veces es necesario recurrir a productos especiales para ahorrar tiempo. Por ejemplo, lavar los forros sintéticos con agua jabonosa significaría dejar el auto detenido hasta que los asientos se sequen. Por eso, en estos casos se hace necesario la utilización de productos del tipo de "espuma seca", que apenas dejan una humedad mínima. Cuando la suciedad es mucha, por ejemplo, en los lugares donde apoyan algunos burletes, pueden utilizarse limpiadores cremosos o del tipo multiuso, asistidos por una esponja de cocina. La terminación de esos sectores puede hacerse con lustrador de muebles y una franela. En cambio, no es aconsejable el uso de abrillantadores en el tablero (dash) porque al evaporarse sus componentes se adhieren al interior del parabrisas y forman una capa blancuzca que impide la buena visibilidad. Además, muchos de estos productos penetran y debilitan el material sintético, lo cual lleva al resquebrajamiento del panel. Bien reluciente Antes de lavar la carrocería es necesario mojarla completamente con la mayor presión posible para sacar la mayor cantidad de suciedad y evitar raspar la pintura. Siguiendo el mismo concepto utilizado para el interior, lo ideal es usar agua y jabón. Puede emplearse un champú, siempre y cuando sea con Ph neutro. Nunca es recomendable utilizar detergentes comunes, puesto que son muy agresivos para la pintura. Si en algún sector aparecen insectos adheridos, hay que sacarlos inmediatamente, porque sus cuerpos en descomposición reaccionan químicamente desgastando la pintura. No hay que raspar para removerlos, sino remojarlos con una mezcla de agua y amoníaco. Los aros requieren atención especial. Se recomienda utilizar una solución ácida para su lavado, por ejemplo algún producto especial para el efecto o recurrir a los servicios de un profesional. Para la terminación, se recomienda secar a la sombra, aplicando una tela suave y absorbente previamente bien mojada y escurrida. Algunos expertos en la materia dicen que no es aconsejable el uso de lacas, ceras y otros elementos por el estilo, porque si bien ayudan a conservar la pintura, con el paso del tiempo y la acción del sol toman una tonalidad amarillenta. Las manchas de agua El agua contiene algunos minerales que pueden manchar la pintura. Así que cuando lave su vehículo nunca deje que se seque al sol; más bien, tome una franela y séquelo hasta no dejar ni una gota. El calcio y los metales son los elementos más dañinos encontrados en el agua potable. Además, tome en cuenta que el agua de lluvia contiene algunos de los ácidos perjudiciales de los agentes contaminantes del aire. La mejor solución para eliminar las manchas de agua es utilizar un aerosol antimanchas después de lavar el automóvil, o tan pronto como se descubran los puntos. Si deja que las manchas se asienten, se quedarán en la pintura. En algunos casos, es necesario utilizar un ácido suave para aflojarlas. Para ello puede echar mano a un poco de vinagre destilado. Primero lave el carro con un champú normal, enjuague, después utilice el vinagre y aplíquelo con una esponja. Déjelo entre 30 y 60 segundos, luego enjuague. Posteriormente, lave otra vez con champú y enjuague. El vinagre quitará la cera, así que prepárese para volverla a aplicar. La cera La cera debe de ser aplicada solo cuando la pintura este fría y fuera de la luz solar directa, y debe hacerse en secciones pequeñas y utilizando un paño suave y limpio, o una mota de encerar. El producto se debe aplicar en movimientos circulares de 5 a 10 segundos por cada pie cuadrado, y se debe esperar a que se seque antes de removerla, para lo cual se debe utilizar un paño suave limpio. Al finalizar, vuelva a verificar todo el auto, especialmente en orillas y molduras. Se recomienda encerar el carro al menos tres veces al año, y después de haberlo lavado bien. Mucho ojo Si lleva su auto a un car wash, hay que estar pendientes de los materiales que utilizan para no poner en riesgo el rendimiento de algunas partes como espejos, aros y pintura. Hay que preguntar siempre qué tipo de equipo se va a utilizar. Es más recomendable utilizar los sistemas a presión, ya que el auto es mojado por completo a diferencia de los sistemas automatizados en los que el agua y el líquido limpiador no alcanzan a cubrir por completo el automóvil. Los expertos sugieren evitar los sistemas que utilizan cepillos de cerdas ya que si éstas son muy duras pueden rayar la carrocería y los rodillos pueden incluso arrancar las antenas y hasta los focos para la neblina. Es muy importante que al recibir su vehículo se verifique la calidad del trabajo en el interior, ya que algunas zonas suelen acumular mucho polvo y en ocasiones se requiere limpieza extra en estas. Para evitar malos entendidos, no olvide dejar su auto sin objetos de valor como dinero, discos, documentos y ropa. Esto, además de hacerlo por seguridad, facilitará el trabajo a los profesionales de la limpieza. Lavar el auto en casa puede resultar una actividad divertida y familiar. Además de que nadie, ni siquiera en el mejor car wash del mundo, podrá hacerlo con tanto cariño como usted. |
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