| Archivo | Indicadores | Domingo 01 de febrero, 2004 | Escríbanos |
|
|
FILE PERSONAL | Tome más tragos Marjorie RossColaboradora
Un traguito no es suficiente. Hay que aumentar la dosis para mejorar nuestra salud. Aún estamos a tiempo: entre los propósitos de año nuevo debemos incorporarlo. No se trata de un nuevo descubrimiento científico de esos que señalan que -con moderación- el vino es saludable; que el whisky puede tener cabida en la dieta de un hipertenso, y que la cerveza tiene sus ventajas. Solo quería atraer su atención, y si le decía que iba a hablar de tomar agua, con suerte que lo perdía de entrada. Botellón accesible El servicio de agua en los lugares de trabajo es relativamente novedoso, y se debe a una serie de factores. La existencia de empresas que comercializan agua potable embotellada es, evidentemente, lo que permitió brindar el líquido a un amplio mercado laboral. Pero la demanda se origina en un mejor conocimiento de la necesidad de mantener nuestros cuerpos provistos del líquido principal. Las razones son demasiado conocidas, pero no sobra repetirlas. Si nuestros órganos, sangre y músculos no reciben suficiente agua, es imposible que desempeñen su trabajo con buen rendimiento. Hay quienes esperan a que la sed los domine para buscar un vaso de agua. Eso es un grave error, ya que nuestro cuerpo no nos avisa sino hasta que ya el proceso de pérdida del líquido está avanzado. Muchos expertos aconsejan tomar agua para controlar el peso, ya que suprime el apetito de una manera natural, dándonos una sensación de saciedad que nos permite comer menos. Asimismo, ayuda al cuerpo a procesar la grasa acumulada, por lo que, al parecer, si se conjuga con el ejercicio diario y la dieta adecuada, es uno de los remedios anticelutitis que sí funcionan. Uno de los más temidos efectos secundarios de bajar peso, es el tejido flojo. Ingerir agua suficiente ayuda a mantener la tonificación muscular, que a su vez permite que los músculos se contraigan adecuadamente y previene la deshidratación. Pero, más sorprendente todavía, "cuando se pierde peso, si hay suficiente agua las células se llenan de ella, que nutre la piel y la deja limpia, saludable y más elástica", según explica la esteticista Virginia Fisher. Se disponga o no de agua suministrada por la compañía o institución donde laboremos, cada uno debe hacerse el firme propósito de aumentar su cuota diaria, aunque eso signifique llenar todas las mañanas una botella y cargarla hasta el escritorio o puesto de trabajo. Según diversos estudios, es la decisión más barata, más sencilla y más fácil de ejecutar, para comenzar a implementar un cambio hacia un estilo de vida más saludable. |
Servicios
Horario de vuelos internacionales de San José, Costa Rica |
|
|
| ¿Quiénes Somos? | Condiciones de Uso | Privacidad | Anúnciese en la versión impresa de El Financiero y Capital Financiero |
|
© 2004 El Financiero y Capital Financiero. El contenido de El Financiero y de Capital Financiero no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de El Financiero o de Capital Financiero. |