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Crece brecha entre industrias

Carlos Cordero Pérez
El Financiero

Tecnología, financiamiento y sistemas gerenciales crean abismo en la dinámica productiva y las exportaciones

Para Isabel Simpson, gerente general de Industria Los Patitos S.A., fabricante de condimentos y especias, sí existe una clara diferencia entre la competitividad de la industria nacional y la de las fábricas que están inscritas en el régimen de zona franca.

Esa diferencia se deriva de las dificultades que tienen las empresas locales para obtener el financiamiento que les permite adquirir tecnología.

También, del hecho de no gozar de ventajas que sí tienen las empresas de zona franca, como la exención de impuestos a la materia prima importada y de renta, y tarifas más bajas en servicios públicos. "Eso incrementa los costos", dijo Simpson.

Gráficos:
  • Industria de Costa Rica
  • Crecimiento Industrial
  • Aunque eso no inhibe a Los Patitos ni a otras compañías de manufactura locales a exportar, los resultados de crecimiento de la producción y de las exportaciones muestran que la brecha entre la industria de zona franca y el resto de las fábricas nacionales creció en los últimos años.

    La diferencia está marcada por ventajas, como el acceso a tecnología y a prácticas gerenciales modernas por parte de la industria de zona franca, y a desventajas, como las desfavorables condiciones internas de producción en la industria local.

    La situación de esta última demuestra que las políticas sectoriales y los programas para las pequeñas y medianas empresas (PYME) no son lo suficientemente efectivos para impulsar su competitividad.

    "La industria local debe enfrentar en forma casi permanente políticas poco claras y sumamente cambiantes", afirmó Olman Segura Bonilla, director del Centro Internacional de Política Económica (Cinpe), de la Universidad Nacional.

    El auge de la industria de zona franca ocurre desde mediados de los años 90, como consecuencia del traslado de operaciones de firmas europeas y estadounidenses al Tercer Mundo, en busca de mano de obra barata.

    También es el fruto de una política de atracción de esas inversiones, y de promoción de exportaciones, por parte del Ministerio de Comercio Exterior y de la Coalición Costarricense de Iniciativas para el Desarrollo (Cinde). Este esfuerzo ha tenido tres logros fundamentales: el establecimiento en el país de firmas como Intel, Baxter o Abbott Laboratories, y el predominio de los productos de alta tecnología en las ventas al exterior.

    "Exportaciones de industria"); el traslado de empresas costarricenses -con un 75% de su producción orientada hacia el mercado externo- al régimen de zona franca; y el crecimiento de las ventas en el exterior de toda la industria. Diferencias

    Si bien las empresas de zona franca se beneficiaron del impulso que recibieron la economía y las exportaciones durante el 2003, la industria local tuvo poco dinamismo.

    A las empresas internacionales las benefició -en la segunda mitad del 2003- el crecimiento de la economía estadounidense -adonde se orienta el 60% de las exportaciones de zona franca, según la Promotora de Comercio Exterior-. El crecimiento de la economía tica también favoreció a la industria local, pero menos (véase gráfico: "Crecimiento industrial").

    "Definitivamente hay una brecha", dijo Edna Camacho, directora ejecutiva de Cinde.

    Sin embargo, el fenómeno no solo es coyuntural. Según el Banco Central de Costa Rica, las exportaciones de productos industriales (US$951.8 millones) superaban en 1995 las de zona franca (US$434.6 millones). Pero, para el 2002 ya la situación se había revertido: US$1.031 millones en productos industriales versus US$2.618 millones en productos de zona franca. "En términos de los montos de exportación, (esa brecha) sí creció", afirmó Marvin Rodríguez, asesor de comercio exterior de la Cámara de Industrias.

    Indudablemente, las exportaciones de Componentes Intel de Costa Rica S.A. ayudan al auge de zona franca. Pero aún sin Intel, las exportaciones de las otras 148 empresas de esa área (sin tomar en cuenta a las firmas de servicios, como los call centers) son superiores a las ventas externas del resto de la industria local.

    Dificultades locales En el caso de la industria de zona franca, se encuentran subsidiarias de firmas multinacionales y también compañías costarricenses. Ambos casos con una mayor capacidad de financiamiento, de producción y de logística.

    Cabe recalcar que también hay ejemplos de altos niveles de competitividad entre empresas que no se encuentran en el régimen de zona franca, como Florida Ice & Farm Co., Dos Pinos R.L. y Durman Esquivel. Sin embargo, la situación cambia para la mayoría de la industria costarricense, conformada en un 95% por PYME (véase gráfico: "Industria de Costa Rica"). Las dificultades para ellas empiezan con el estado de la infraestructura, es decir las condiciones de carreteras, puertos, aeropuertos y telecomunicaciones. Luego, continúan con el costo de la materia prima importada -debido al pago de impuestos y al aumento de su valor causado por las minidevaluaciones-. "Eso posiblemente hace que la brecha se esté agrandando", dijo el economista Luis Mesalles.

    Adicionalmente, el costo y los trámites de los créditos dificultan que la industria local obtenga acceso a tecnología.

    Los Patitos, por ejemplo, necesitaba urgentemente una impresora de etiquetas -con un costo de US$15.000- para cumplir con el requisito de exportación de indicar las fechas de vencimiento y lote de cada unidad. Según Simpson, los trámites para un crédito eran muy lerdos. Por eso, en diciembre pasado recurrieron a un arrendamiento, el cual -aunque más caro- era más rápido y tenía la ventaja del "escudo fiscal". Esto porque sus pagos se contemplan como gastos y al disminuir las utilidades hay menos impuestos que pagar. Otra firma, AKA Precisión S.A. -especializada en metalmecánica- tuvo que esperar un financiamiento de la cooperación canadiense para comprar una máquina de moldes (con un costo de US$100.000). Esta pequeña empresa ahora puede diseñar de la noche a la mañana los moldes de las piezas solicitadas por sus clientes, en lugar de tener que esperarlos durante varias semanas a que los envíen de Alemania o EE. UU.

    "Las empresas de zona franca internacionales vienen con capitales monstruosos", dijo Angela García León, gerente general de AKA. "En Costa Rica, nosotros a duras penas podemos gozar de crédito". Aunque para los industriales, el acceso a la tecnología hace la diferencia, Victoria Hernández, especialista del Observatorio del Desarrollo de la Universidad de Costa Rica, advirtió que hay factores adicionales que provocan la diferencia entre las fabricas de zona franca y el resto de la industria local. En este plano, podría encontrarse una mayor cultura en prácticas modernas de gestión en la primera área. Y es que, de 167 industrias locales de plástico, sólo cinco cuentan con la certificación ISO 9000, una condición mínima para vincularse como proveedor de las firmas internacionales ubicadas en el país.

    Asimismo, las multinacionales ya cuentan con sus propios mercados y cuando estos crecen, sus ventas reaccionan en el mismo sentido. Para mejorar la situación de la industria local, se requiere atender los problemas macroeconómicos que afectan la competitividad. Para los industriales, eso debe complementarse con políticas sectoriales (véase recuadro e ilustración: "Acciones necesarias") y programas de apoyo. En este nivel el abanico ya es amplio (véase nota: "Obtenga servicios para manufactura").

    Mas, los escuálidos esfuerzos del Ministerio de Economía no parecen acercarse a ninguno de estos objetivos. Así lo demuestran el poco avance en la simplificación de los trámites -que deben cumplir las firmas en diferentes instituciones- y la indefinición del reglamento del fondo de financiamiento de las PYME, el cual debe ser administrado por el Banco Popular.

    En el primer caso, las acciones son incipientes, y en el segundo -dos años después de aprobarse la ley PYME-, ni el Ministerio ni el Banco Popular han logrado ponerse de acuerdo sobre el contenido del reglamento. "Estamos buscando que el reglamento del fondo para PYME sea lo más claro posible", justificó Marta Castillo, viceministra de Economía.

    Recuadro

    Acciones necesarias

    Los industriales abogan por mejorar la competividad del país con acciones macroeconómicas y sectoriales:

    Políticas macro:Reformas fiscal y financiera, crédito y modernización de telecomunicaciones, energía y jornada laboral.

    Políticas sectoriales:Implementar Ley PYME y promoción de encadenamientos.

    Fuente: Cámara de Industrias de Costa Rica.


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