Cargos públicos en pocas manos En los últimos 18 años, de cada cuatro personas nombradas o elegidas en altos cargos públicos, al menos una ya había ocupado algún otro puesto.
Experiencia sí, pero bien controlada La línea que distingue y separa la experiencia en cargos públicos de alto mando y la intención de concentrar el poder es tenue, pues, por un lado, se apoya el desarrollo de una trayectoria, pero se objeta la repetición de nombramientos por ser considerada un mecanismo para perpetuar el control.