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Fui el empleado número 99 (del Banco Nacional), y ganaba un salario de ¢100 al mes”, recuerda don Oscar Chaves, hombre de amplia trayectoria en el sector financiero.

Exito = servicio, ética, fe en Dios y la conciencia limpia


Rodolfo González Ulloa

Para don Oscar Chaves, fundador de Aldesa, el éxito no reside en enriquecerse

La taquigrafía le dio un giro a sus planes. Oscar Chaves quería ingresar a la escuela de derecho, pero las clases eran de día, y en la casa necesitaban que trabajara.

Quizás si hubiera cumplido ese primer sueño, no existiría actualmente la empresa Aldesa, que don Oscar fundó en los años sesenta, tras una larga cadena de acontecimientos generados por un anuncio de periódico, unas clases nocturnas y una recomendación de un profesor.

Los años treinta, época de su niñez, y principios de los cuarenta, su adolescencia, eran época de desempleo, y había que pelear por cada “real”.

Recién graduado del Liceo de Costa Rica, donde tuvo profesores de lujo, como Isaac Felipe Azofeifa y Alejandro Aguilar Machado, don Oscar Chaves leyó un anuncio del Banco Nacional en la prensa, en el que abrían plazas para cinco nuevos aprendices o meritorios.

“Gané una de esas plazas y entré al Banco. Fui el empleado número 99, y ganaba un salario de ¢100 al mes. Y pensar que actualmente el banco tiene más de 4.000 empleados”, recuerda.

Los otro cuatro aprendices empezaron en tesorería, pero don Oscar pasó directamente a la secretaría de gerencia, pues este novato tenía una ventaja.

“Por las noches yo estudiaba taquigrafía y contabilidad en la escuela Manuel Aragón. Don Julio Peña, gerente del Banco, se enteró de que yo sabía taquigrafía y me llevó a trabajar con él. Eso fue una ventaja porque me permitió trabajar con don Julio por 18 años. Para mí se convirtió en un modelo de dedicación al trabajo, cumplimiento de la palabra dada, y manejo bancario con valores éticos. Lo nombraron benemérito de la Patria”, comentó.

En este punto, una decisión de su adolescencia resultó relevante para continuar avanzando en su carrera: don Oscar aceptó la recomendación de don Isaac Felipe Azofeifa de involucrarse en el Centro de Estudios para los Problemas Nacionales.

“En el Centro de Estudios para los Problemas Nacionales trabajé con don Rodrigo Facio sobre cooperativas. Ahí nació mi pasión por ese tema”, recordó.

El Banco lo envió a México y Puerto Rico a estudiar cooperativismo, y al regresar tuvo a cargo la organización de la Cooperativa Victoria, la primera cooperativa agroindustrial del país. Posteriormente, colaboró con la Cámara de Industrias en la fundación de la Cooperativa de Productores de Leche, y luego en la organización del departamento de cooperativas del Banco. De hecho, trabajos académicos de don Oscar fueron utilizados como base para redactar la Ley de Cooperativas.

Hacia la economía

Por aquellos años, la Universidad de Costa Rica abrió la escuela de Ciencias Económicas, con un horario vespertino y nocturno, muy apto para trabajadores.

Allí se graduó de licenciado en ciencias económicas y sociales, y amplió sus estudios en Brasil, en administración de empresas. Era un tiempo propicio para renunciar al Banco y unirse a Rodrigo Facio en la docencia, así como en la investigación económica. Don Oscar fue el primer director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de Centroamérica.

Posteriormente, ocupó varios cargos de director en empresas, pero el 12 de abril de 1968 tomó un paso decisivo: fundar su propia firma: Asesores Latinoamericanos de Empresas (Aldesa).

Esta firma, pionera en su campo, junto con Grupo Sama y Mercado de Valores, incorporó los hijos de don Oscar: Javier, Marisela, Oscar y Floria.

“Desde hace dos años la empresa viene en un proceso de apertura de capital, así como de diversificación. En el negocio inmobiliario, por ejemplo, invertimos en Terramall”, comenta.

Pero no es esa la parte del negocio que más ilusiona a Chaves. Justo cuando prepara su retiro de la presidencia de Aldesa, que concretará en menos de un año, el empresario piensa dedicarle tiempo a una fundación creada en parte con utilidades de su empresa y en parte con aportes de clientes y otras compañías.

“La fundación parte del criterio de que ser exitoso no es hacerse rico de la noche al día. El éxito en la vida consiste en aumentar nuestra capacidad de servir, y hacerlo con ética. No hay imposibles si se cree en Dios, se trabaja con ética y si se decide con conciencia limpia”, finalizó.

¿Quién es?

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foto frank guevara/para el financiero

Empresario, economista y administrador de empresas. Fundador de Aldesa, casado con María Felicia Bolaños Quirós, y padre de cuatro hijos: Javier, Oscar, Marisela y Floria.

Pionero del cooperativismo en Costa Rica, su tesis de graduación sirvió de base para redactar la Ley de Cooperativas. Ha sido director del Banco Nacional, presidente del Ferrocarril Eléctrico al Pacífico, presidente de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, profesor de la Universidad de Costa Rica y primer director del Centro de Investigaciones Económicas y Sociales de Centroamérica.


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