| Archivo | Indicadores | Lun 27 dic, 2004 - Dom 2 ene, 2005 | Escríbanos |
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Valores | Liquidez seguirá siendo el gran talón de Aquiles en el 2020 Mercado bursátil no tendrá cambios dramáticos Roberto Venegas Exgerente Bolsa Nacional de Valores
Imaginarse algunas características de cómo será nuestro mercado de valores dentro de 15 años resulta atrevido. Definitivamente, algo muy especulativo; no por ello deja de ser un ejercicio desafiante e interesante que de una u otra manera las empresas en todas las áreas deberían hacer regularmente. Las siguientes son mis reflexiones al respecto. Tendremos un mercado de valores más evolucionado desde el punto de vista de infraestructura, lo cual no será suficiente para tener un mercado más desarrollado. El mercado bursátil seguirá siendo un mecanismo indispensable para el intercambio de valores. Las diferencias entre lo que es hoy y dentro de quince años estribarán en los métodos y tecnologías para realizar ese intercambio y las características de los actores involucrados. La Bolsa Nacional de Valores (BNV) seguirá siendo el centro del mercado, pero además un canal a través del cual estaremos integrados a un mercado mundial de valores por medio de redes de negociación internacional. En nuestro país (y en otros países pequeños y medianos) seguirán existiendo los mercados locales de negociación para instrumentos de bajo volumen y reconocimiento externo. La BNV continuará desarrollando esta función. Desafío de la BNV El reto de la BNV estará fundamentalmente en lograr atraer a participantes no tradicionales a sus recintos de negociación, mediante mecanismos también no tradicionales, como por ejemplo proyectos de capital de riesgo y los instrumentos derivados. Ya para entonces, los otros mercados de la región se habrán desarrollado un poco más y muy posiblemente habremos finalmente alcanzado un nivel aceptable de integración con al menos 3 países centroamericanos, lo cual, sin embargo, no será importante. La vocación de la Bolsa continuará siendo de instrumento al servicio de los puestos de bolsa, por lo que no es previsible que cambie el esquema actual de su propiedad. Los puestos de bolsa se reducirán a la mitad (no más de 10) producto del lógico proceso de consolidación financiera que viene ocurriendo desde hace una década y que promete continuar en el futuro. No por ello habrá menos agentes de bolsa y/o una menor cobertura del mercado. Tendremos más recursos humanos atendiendo una mayor población, pero lo más importante es que serán más especializados y preparados. La dependencia actual que tienen los puestos de la Bolsa como centro de negociación se habrá reducido a una décima parte y tendrá que ver con el mercado local de instrumentos y el beneficio tecnológico que conllevará la integración de los puestos por medio de las facilidades que ofrecerá la Bolsa a una red latinoamericana o mundial de negociación. Se mantendrán aquellos puestos grandes con una estrategia de volumen/costo posiblemente de capital público, los regionales y aquellos que identifiquen nichos destacándose por el servicio como elemento diferenciador y de valor agregado a sus clientes. Integración al mundo La tendencia de globalización que vivimos hoy en día se habrá consolidado muchísimo y por ello el mercado de valores al que tendremos acceso intermediarios, emisores, inversionistas y reguladores, represente con mayor intensidad la oferta y demanda mundial de valores, en un sistema financiero local e internacional altamente integrado. La pluralidad de alternativas de inversión en los mercados internacionales, que ya hoy existe, estará más cerca de los inversionistas locales, pero para entonces la experiencia que habrán acumulado los puestos de bolsa y los agentes hará que los inversionistas la utilicen más. Esto será positivo porque aumentará la diversificación en los portafolios de inversión. Las operadoras de pensiones continuarán ganando independencia y serán los participantes institucionales más importantes, con una sofisticación altísima producto de los volúmenes que estarán manejando para entonces y los ingresos que tendrán. En cuanto a nuevos instrumentos, quisiera verlo, pero no creo que se llegue a desarrollar, un mercado de derivados por lo menos en tasas de interés y tipo de cambio. El mercado seguirá siendo principalmente para empresas emisoras que gozan de un reconocimiento público y un tamaño para nuestro mercado de mediano-grande y grande. No preveo ningún boom en la inscripción de nuevas empresas. Entendámoslo, somos un país pequeño. Si llegáramos a tener unas 40 empresas emisoras no financieras (sin incluir fondos tampoco) sería un éxito, lo cual implicaría atraer unas 20 nuevas y retenerlas. Los emisores públicos serán los más importantes (incluido gobierno y Banco Central), implícito está que el problema de la deuda pública tampoco se resolverá de manera significativa. La acumulación de capital humano con preparación en mercados de capitales y financieros permitirá una mayor profundización, que hará posible que más empresas e inversionistas tengan acceso al mercado de capitales; esto no sucede hoy porque precisamente el capital humano calificado es escaso. Para esa época seremos unos 8 millones de habitantes que en un país con una fuerte vocación de educación; ello implicará sin duda una muy buena base de recursos calificados para hacer del mercado de valores algo mejor de lo que es hoy en día. La capacidad de orientar las decisiones de inversión sobre bases de información, metodologías y el buen juicio seguirán siendo los elementos que siempre valorarán los inversionistas en sus asesores de inversión. Indudablemente es previsible un avance muy significativo de la tecnología aplicada. Lo que hoy visualizamos como un gran logro: liquidación de operaciones con "entrega contra pago" en T+1, se complementará o eventualmente sustituirá con la liquidación de operaciones en tiempo real. Habremos superado al fin el atraso en que ha vivido el mercado por el lento desarrollo de la anotación en cuenta, la cual se mantendrá, sin embargo, en manos de instituciones públicas. ¿Y la Sugeval? La Superintendencia General de Valores seguirá fuerte. La estructura de sus ingresos y el interés público de sus funciones le permitirá crecer y sofisticarse. El avance más importante de la Sugeval será en términos de automatización, lo cual le garantizará al resto de los usuarios una mayor eficiencia en el acceso al mercado de valores. Inevitablemente su tendencia será a incrementar controles, pero ahora bajo una supervisión inteligente de una más abundante información pública disponible. Finalmente, el país habrá crecido y se habrá desarrollado, pero seguiremos siendo pequeños en términos absolutos y relativos. No podemos esperar que el mercado de valores haya tenido cambios dramáticos excepto por algunos de los comentados acá. Seguirá siendo un mercado de deuda con intenciones de incorporar instrumentos del mercado de capitales y ojalá opciones de capital de riesgo. La liquidez del mercado seguirá siendo nuestro gran talón de Aquiles en el año 2020. |
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