| Archivo | Indicadores | Lun 7 feb, 2005 - Dom 13 feb, 2005 | Escríbanos |
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Automotores | Salvadoreños comprarán primero el 100% de acciones de Compañía Mercantil Lachner & Sáenz respira de nuevo Silvia Castillo Nieto Alianza estratégica con Grupo Q conducirá a una fusión en los próximos meses Tiene solo 47 años de edad, pero Mario Lachner, presidente de la Lachner y Sáenz, tiene una cabellera repleta de canas, resultado posiblemente de diez años de lucha por enderezar el infortunado camino que tomó la empresa de su familia y que afectó a 1.600 inversionistas. Hoy tiene otro semblante luego de lograr una alianza estratégica con el Grupo Q de capital salvadoreño, una de las corporaciones más grandes de Centroamérica en la distribución de vehículos (véase recuadro: "53 años de experiencia").
Esta es la primera parte de una negociación que culminará en los próximos meses con una fusión. "Ya L&S es una empresa que está totalmente reestructurada, con su casa en orden, nos quedan algunas cositas pero ya no son relevantes", aseguró Lachner. Un primer paso será la venta al Grupo Q de la totalidad de las acciones de Compañía Mercantil, propiedad en un 60% de L&S. Lachner se reservó el monto de esta transacción. La unión con los salvadoreños terminará con las restricciones que tienen en el crecimiento desde 1996 cuando se acogieron a una administración por intervención judicial debido a las pérdidas. La intervención concluyó en octubre del 2001, pero es hasta ahora que la empresa puede respirar de nuevo, crecer y vender más vehículos. L&S comercializa los vehículos Hyundai, Isuzu y Chevrolet. Además, ahora contarán con la firma CrediQ enfocada al financiamiento de vehículos (veáse recuadro: "¿Qué es CrediQ"). Paso a paso de una negociación Los acercamientos entre L&S y el Grupo Q comenzaron hace siete años, pero la situación económica y social en El Salvador impidió que llegaran a término. Igual ocurrió en el 2001 luego de los atentados en Estados Unidos. El tercero se inició a finales del año pasado y resultó exitoso. "Nos interesaba Costa Rica porque aquí está la clase media con mayor poder adquisitivo de Centroamérica (exceptuando a Panamá) y es un vivero para potenciales compradores", explicó el presidente del Grupo Q. Con la ayuda de los salvadoreños, cinco socios de L&S lograron concentrar todas las acciones de la empresa. Esto lo hicieron colocando títulos de deuda en varias entidades con los cuales financiaron la compra de acciones de los inversionistas que querían dejar la sociedad. También usarán para eso los recursos de la venta de Compañía Mercantil. Una vez hechas estas reestructuraciones financieras, tendrán mayor capital de trabajo y usarán las líneas de crédito del Grupo Q para importar los vehículos y poder sacarlos de la aduana más rápido de lo que lo habían venido haciendo. "Es una alianza muy profunda, de sistemas de información, manejo operativo, apoyo en el mercadeo...", detalló Lachner. Los socios que queden en L&S harían entonces un intercambio de acciones con el grupo Q, lo que podría ocurrir en unos cuantos meses. Los detalles de cómo quedará la participación de cada empresa no fueron revelados. Con respecto a los empleados, Lachner informó que por ahora el grupo gerencial se mantendrá igual, pero con apoyo de los salvadoreños. Luego llevarán a cabo la unificación del área administrativa y de logística, lo que les permitirá bajar los costos operativos. En los últimos años L&S se deshizo de varios negocios que tenía fuera del sector automotriz. Vendió su parte de Budget Ren-a-Car, Mango Tico y varios locales comerciales y cedió las acciones de Lantech. Aún faltan por colocar varias propiedades, asunto que deben terminar de negociar antes de la fusión. También esperan que en los próximos días se resuelva un recurso de casación sobre una demanda planteada en 1998 por L&S contra Nissan Motors Co., en Japón, por romper el contrato que existía entre las partes para la venta de vehículos de esa marca. Sin temor Pese a la alianza de L&S con el Grupo Q, sus colegas en el negocio están tranquilos. "Siempre hemos considerado a L&S como un digno competidor con fortalezas importantes... pero no esperaríamos cambio alguno en el liderazgo que caracteriza a la marca Toyota", aseveró Jesús Castro, gerente general Purdy Motor. Julián Burlage, gerente general de Autostar, representante de las marcas Chrysler, Mercedes Benz y Dodge, tampoco está preocupado pues adujo que trabajan en segmentos diferentes. "Los vehículos coreanos no compiten con los alemanes ni con los fabricados en Estados Unidos", dijo. Autostar es nuevo en el mercado, pero, según Burlage, en los 20 meses que tienen de tener la representación de esas marcas, duplicaron las ventas de los últimos cuatro años. De 360 vehículos anuales que se vendían en promedio en todas las líneas incluyendo buses, el año pasado aumentaron a 700 unidades. Colaboró la periodista Ana Cristina Camacho.
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