Costa Rica
Panamá
Archivo Indicadores Lun 14 feb, 2005 - Dom 20 feb, 2005 Escríbanos

Lo más reciente
Actualidad
Editorial
Opinión
Informe Especial
Entrevista
Negocios
Finanzas
Tecnología
Economía
Istmo
Legales
Gerencia
Estilos de vida

CapacitesEF.com

Gerencia: Guía del Inversionista

500 Ediciones 500 Razones

Lunes Financiero en Telenoticias

Reforma del ICE y Telecomunicaciones

Innovación Empresarial


EDITORIAL

Imprimir || Enviar por E-mail

En esta sección:

En esta esquina: Cifra aterradora


Silvia Castillo Nieto
Editora

Al principio pensé que había algún error en la redacción de la noticia porque el título era aterrador: 100 niños mueren al día en Guatemala por desnutrición.

Desgraciadamente, era correcto; 100 niños como los suyos o los míos fallecen por hambre.

Eso quiere decir que mueren 36.500 niños cada año por algo que sería sencillo de solucionar si la riqueza no estuviera concentrada en tan pocas manos.

Nadie inventó ese dato, ni un comunista, ni un guerrillero o sindicalista. Fue revelado el pasado 4 de febrero por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Según esta organización, cada 15 minutos muere un niño en este país que también es mío, es centroamericano, son mis hermanos. ¿A cuánto ascenderá esa cifra si le sumamos los que mueren por desnutrición en Honduras, en El Salvador, en Nicaragua?

Según la Organización de Naciones Unidas (ONU), en Guatemala el 60% de los 11,2 millones de habitantes vive en la pobreza, mientras que otro 20% está en la extrema pobreza. Sin embargo, los ricos se niegan a tributar como se debe. ¿Por qué dar algo de su fortuna?, se preguntarán algunos de ellos.

Costa Rica tampoco se escapa de esto. Según la encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples 2004, del Instituto de Estadística y Censos (INEC), la quinta parte de la población más acaudalada es dueña de casi la mitad (48%) del ingreso nacional y a los más pobres les queda solo el 4,7%.

La foto que publicó La Nación el domingo pasado dice más que mil palabras. Niños de cuarto, quinto y sexto grados intentaban limpiar una escuela en Talamanca repleta de barro. No hay pupitres, ni uniformes, ni cuadernos.

Hace algunos días escribí en nuestro boletín electrónico estas palabras y hoy las reitero: en las últimas dos décadas los ricos y poderosos de Costa Rica han fabricado la soga que ahora está rodeando su propio cuello. El problema es que el pueblo está amenazando con patear el banco que los sostiene y en ese momento ya no habrá tiempo de volver atrás. Las decisiones se tienen que tomar hoy.


Servicios

En formato PDA

De nuestros anunciantes

Alianza Hoteles Hampton Inn y restaurantes, para su comodidad

¿Cuáles son los requisitos para obtener la visa de Estados Unidos?

Tarifas Especiales de Hoteles Marriot en Latinoamérica


¿Quiénes Somos? Condiciones de Uso Privacidad Anúnciese en la versión impresa de El Financiero y Capital Financiero
© 2005 El Financiero y Capital Financiero. El contenido de El Financiero y de Capital Financiero no puede
ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la
autorización previa y por escrito de El Financiero o de Capital Financiero.