| Archivo | Indicadores | Lun 13 jun, 2005 - Dom 19 jun, 2005 | Escríbanos |
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Los factores culturales y sociales influyen en la alimentación Giuseppe Tarnero Para El Financiero Lo que para algunos es delicioso y nutritivo para otros es una barbaridad Cuando hablamos de factores culturales y sociales en el consumo de alimentos, nos referimos a la influencia de las personas en el comportamiento alimentario. No es solamente su valor nutritivo lo que hace que un alimento sea aceptable como tal. Es sobre todo la imagen cultural asociada con este alimento. Cada cultura define lo que es comestible o no y la connotación que le confiere a cada alimento. Lo que para uno puede ser normal o nutritivo, para otro representa una barbaridad. Cuestión de gustos Solo imaginar comer insectos vivos nos haría vomitar en este lugar del planeta. Sin embargo para ciertas tribus africanas es una comida refinada. Sin ir tan lejos, ¿cuantos ticos se sentirían atraídos por caracoles o ancas de ranas, que encantan a los franceses? En Tibet o Nepal la forma más común de tomar té es mezclado con una capa de mantequilla rancia de yak, el bovino Himalayo. Son varias las culturas asiáticas que consideran a las ratas o serpientes como una carne deliciosa y son tan fáciles de consumir en los kioscos de comidas de los mercados indochinos como el gallo pinto en la carretera a Limón. Culturalmente, es imperativo que la comida sea muy picante en el sur de la India o, más cerca de nosotros, en México, que acostumbra enriquecer de proteínas el aguardiente llamado Mezcal, añadiéndole un gusano en la botella... En la provincia nor-oriental colombiana de Santander, se usa consumir alrededor de Semana Santa, pequeñas bolitas de color café, muy parecidas al maní: son en realidad hormigas tostadas, llamadas "hormigas culonas", por el tamaño muy particular de algunas partes de su anatomía. Toda esta descripción es para subrayar que los gustos los forma la tradición alimenticia, la cual a su vez es tributaria de la cultura. Estatus Comer no significa solamente alimentarse, sino interactuar en las relaciones sociales según un código particular descrito a continuación. De hecho la comida es un símbolo de estatus o el reflejo de la personalidad o de la identidad de un individuo. Las clases sociales privilegiadas se distinguen de las demás por consumir ciertos alimentos como el caviar, el champagne, las ostras, etc. Estos alimentos, así como los modales en la mesa, son símbolos para demostrar pertenencia a una clase social. En cierta época, la mujer solamente abastecía de comida a los demás miembros de una familia. Su ausencia podía provocar que el esposo o los hijos se quedaran sin comer. Recíprocamente los niños que rechazan la comida ejercen una presión considerable sobre los padres y, a menudo, pueden chantajearlos para obtener algo que en otras circunstancias les seria negado. A una escala más extensa, las huelgas de hambre ejercieron sobre el poder, una presión significativa. Las múltiples huelgas de hambre de Gandhi en la India son ejemplo del potencial de esta táctica. Muchos manifiestan sus hábitos alimentarios para demostrar su pertenencia a una región o a un país. De ahí la proliferación de restaurantes de pupusas, pizza o sushi. Sociabilidad Comer junto a otros favorece el contacto social. Hay magia en los momentos donde se comparte una comida y es la forma más tradicional para una familia de transmitir sus valores y sus normas. Curiosamente las cantidades ingeridas son proporcionales al tamaño del grupo que sale a comer. Solos, la tendencia es de comer rápidamente, poco y a menudo mal en cuanto a velocidad para ingerir los alimentos o la elección de los mismos. Entre más grande es el grupo, mayor será la tendencia a aumentar las cantidades y alargar los tiempos. Nos damos cuenta así de lo complejo que es la relación entre alimentación y cultura o sociedad. Las diversidades entre hábitos de consumos son tan extremas que es difícil imaginar que todos los humanos sean en realidad el mismo animal con el mismo sistema digestivo. Por otra parte tal vez sea esto lo que hace que este animal sea tan enigmático e imposible de definir.
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