| Archivo | Indicadores | Lun 28 feb, 2005 - Dom 6 mar, 2005 | Escríbanos |
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¿Flexibilidad laboral? Mauricio A. Soto Rodríguez Estudiante de Economía Invita a la reflexión el editorial de El Financiero en su edición N° 501 (14-20 de febrero). En él se defiende, con razones lógicas, una posible modificación al Código de Trabajo para flexibilizar las jornadas laborales. Se dice que esta modificación creará un ambiente más propicio para la inversión extranjera. También se arguye que al pasar a jornadas laborales de 12 horas 4 veces por semana, se trabajarán las mismas 48 horas que está estipulado por ley. Desde un punto de vista económico, este criterio goza de total validez: Además de aumentar la inversión extranjera directa, se crearán empleos, se reducirá la pobreza extrema, se ayudará a combatir la delincuencia, entre otras cosas. No existe tal claridad, sin embargo, desde un punto de vista humano. El economista norteamericano, Frank H. Knight, nos ayuda a delimitar la economía a su verdadero rol en la sociedad en su famoso ensayo La organización social económica. No debe ser una ciencia totalizadora, sino una que esté al servicio de la humanidad para que esta se desarrolle libremente en campos más espirituales y menos materiales. Al decir que "la importancia de la economía puede ser un prerrequisito para gozar los bienes libres del mundo", Knight pone en evidencia la importancia de la ciencia económica y manifiesta la relevancia categórica de valores que trascienden de ella. Contra la flexibilización Partiendo de lo dicho anteriormente, esgrimo tres puntos en contra de una posible flexibilización de los horarios laborales. 1) El ser humano, como ser vital, está sujeto a ciertas restricciones fisiológicas de las que no puede escapar. Laborar intensamente durante cuatro días para después descansar tres, imposibilita que la persona implicada desarrolle con regularidad hábitos sanos de alimentación, recreo y descanso. 2) Seis de cada diez personas entre los 20 y 64 años sufre de algún grado de obesidad en Costa Rica, según informó La Nación el pasado 12 de febrero. La obesidad favorece el padecimiento de males crónicos, tales como enfermedades cardiovasculares, diabetes e hipertensión. En el artículo de La Nación se prescribe la buena alimentación y ejercitarse al menos 60 minutos diarios como una medida para combatir este mal. Ante ello, cabe preguntarse si un trabajador del sector textil o de maquila -los más favorecidos ante un eventual cambio en las jornadas laborales- tendrá siquiera alguna oportunidad de ejercitarse después de esas extenuantes jornadas laborales de 12 horas. ¿Basta la aritmética? 3) Por último, ¿bastará la simple aritmética para decir que 72 horas de descanso de un solo tirón son igual de gratificantes que ese mismo tiempo repartido uniformemente a lo largo de los cinco días laborales, como se establece actualmente en el Código de Trabajo? ¿Acaso el justo medio de Aristóteles se debe actualizar (junto al Código de Trabajo) "a las necesidades de una sociedad y un mundo muy distintos" como dice el editorial de El Financiero? |
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