Costa Rica y Estados Unidos acaparan la atención del debate
La historia es la misma, el guión idéntico, aunque por ahora haya más de un final.
La ratificación del tratado de libre comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos (Cafta, por sus siglas en inglés) tiene sobre dos de sus actores de reparto todo el peso del clímax, y desde luego del desenlace.
La ambigüedad de Costa Rica y el virtual empate de fuerzas en Estados Unidos sumergen al acuerdo en un laberinto de muchas salidas.
Aunque El Salvador, Guatemala y Honduras ya le dieron su aval, el tratado no entrará en vigencia hasta que Estados Unidos lo confirme en su Congreso.
Sin embargo, la rebelde Costa Rica, para algunos, puede ser el gramo que incline la balanza de la ratificación en el Capitolio.
Cuatro finales para una misma crónica, que de anunciada no tiene nada
Final 1: Estados Unidos presiona a Costa Rica con ICC
Estados Unidos podría ratificar el acuerdo y presionar con la posibilidad de suspender los beneficios arancelarios de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC) a Costa Rica, o bien señalar a este país "mal amigo". Después de todo, la política exterior de George Bush se define a partir de estar "con él o contra él".
La ICC es un beneficio unilateral que como tal puede ser modificado, suspendido o eliminado discrecionalmente.
El Gobierno dice que EE. UU. podría excluir a Costa Rica de la ICC al cabo de dos años, pero congresistas demócratas insisten en que es un chantaje político.
Hay un precedente: En los noventas, EE. UU. suspendió los privilegios arancelarios a Panamá mientras gobernaba el general Manuel Antonio Noriega, con el fin de presionar al régimen.
La académica de la Universidad de Georgetown, Robin King, explicó que en el Congreso surge con fuerza la idea de tener "reciprocidad comercial", es decir, acabar con las iniciativas unilaterales.
El republicano Dan Burton ha dicho: "Estoy casi seguro que no habrá ningún incentivo o posibilidad de renovar esos beneficios cuando exista el Cafta".
En la contraparte, Ottón Solís, señaló que en Washington esta amenaza no es un tema. A su vez, criticó a los congresistas que visitaron Costa Rica y los acusó de haber presionado al mandatario Abel Pacheco.
Pero lo cierto es que algunos beneficios de la ICC expirarán en el 2008.
Final 2: EE. UU. sigue adelante
Estados Unidos ratifica el Cafta aunque Costa Rica no lo haga. Esto supone la vigencia del acuerdo y el terreno se vuelve fértil para los malos augurios de algunos sectores que vaticinan una verdadera estampida de la inversión foránea del país.
Este argumento lo desestiman los críticos del Cafta, quienes consideran muy difícil que las industrias vayan a trasladar sus operaciones fuera del país.
Aunque en la negociación cedió un mes a Costa Ric para finalizar el proceso, en la ratificación podría ser indiferente, pues para EE. UU. el tratado se convirtió en un tema de política exterior, según el embajador de Costa Rica en Washington, Tomás Dueñas.
Final 3: EE. UU. detiene vigencia
Estados Unidos ratifica el tratado pero condiciona su entrada en vigencia hasta que Costa Rica lo haga.
A esta conclusión llega el candidato del Partido Acción Ciudadana, Ottón Solís, tras sus giras de cabildeo a Washington.
Para la exnegociadora Anabel González esto es improbable, pues EE. UU. no sabría como defender esa posición ante el resto de países que ya lo ratificó y sentaría un precedente para negociaciones futuras.
Solís supone que el presidente Abel Pacheco no enviará el Cafta en su administración, lo cual posterga un año más la discusión.
Final 4: Bush espera a Costa Rica
Ante la imposibilidad de reunir todos los votos necesarios y la importancia que confieren algunos congresistas a la participación de Costa Rica en este tratado, la Casa Blanca gana tiempo.
Ya hay una primera acción. El Gobierno de George Bush postergó para junio el plazo para presentar el tratado ante el Congreso, prevista para mayo. La expectativa es ratificarlo antes del 4 de julio, cuando los congresistas inicien un receso.
La analista Robin King dijo que el Cafta está siendo usado como plataforma para el debate de otros temas como el elevado déficit comercial y la amenaza de China, por eso la votación tardará entre cuatro y seis semanas.
Para el embajador Tomás Dueñas, Cafta es una cuestión de tiempo. Sería aprobado antes de julio, porque el segundo semestre la agenda del Congreso tiene demasiada presión. Incluso la renovación de la Autoridad para Negociar Acuerdos (conocida como TPA por sus siglas en inglés) debe ser revisada antes de esa fecha, aunque se supone que es un trámite automático.
Si Costa Rica lo ratifica antes, la Casa Blanca podría sumar argumentos a favor. Para la diputada del PAC, Epsy Cambell, más que Nicaragua y República Dominicana, la entrada de Costa Rica es determinante.