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Óscar Campos, presidente de la Corporación Arrocera Nacional.
20 años son insuficientes porque dejan indefenso al sector
El tiempo logrado en el acuerdo es insuficiente porque con solo la imposibilidad de utilizar la Salvaguardia Agrícola Especial de la OMC, en un año de bajos precios en el mercado mundial la producción nacional desaparecería.
De forma inexplicable, los negociadores aceptaron un plazo de desgravación de 20 años, cuando la posición del sector era la exclusión total.
La razón de esta solicitud es que Estados Unidos ha destinado en los últimos cinco años unos US$10.000 millones en subsidios directos a su productor arrocero, lo que obliga al sector a competir en condiciones desleales.
Solo se aceptó una salvaguardia bilateral incorporada al acuerdo de manera transitoria, que es inservible e inaceptable, porque lo que más consigue es que durante el periodo de desgravación arancelaria devuelve al sector al nivel de arranque del arancel de 35%.
Fernando Ocampo, exnegociador de acceso a mercados del Cafta.
El arroz es uno de los productos mejor negociados en el Cafta
Se consolida el requisito de desempeño, el cual garantiza que todo el arroz que se produzca en el país será comprado aunque se importe el grano.
Existe una salvaguardia bilateral que ayudará a parar las importaciones de Estados Unidos.
La cuota negociada es de 50.000 toneladas, y solo este año se importaran 120.000, por tanto el margen de lo negociado en relación con las importaciones promedio ofrecen suficiente aire para desarrollar al sector.
Saber si 20 años son suficientes depende del sector y de las políticas gubernamentales que se implementen, no del Cafta. Si no se toman las decisiones correctas pueden pasar 20 o 40 años y la situación puede seguir igual.
No es correcto afirmar que Cafta renunció a la Salvaguardia Agrícola Especial de la OMC, porque según el Capítulo 1, el tratado confirma el respeto a todos los derechos y obligaciones vigentes en esa instancia.
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