| Archivo | Indicadores | Lun 7 nov, 2005 - Dom 13 nov, 2005 | Escríbanos |
|
|
Urge el siguiente paso: a la prosperidad compartida Kattia Bermúdez Mora Polarización social se enfrenta con diálogo, recursos financieros y reformas institucionales La alerta es clara: la pobreza aumenta, la concentración de la riqueza y la desigualdad. ¿Por dónde empezar para revertir esta tendencia? ¿Cómo hacerlo esta vez "en serio"? Un grupo de expertos convocados por El Financiero para el proyecto Tribuna Pública coincidieron en que el primer nudo a desatar es el diálogo social (véase recuadro: "Diálogo social...).
Sin acuerdo no habrá recursos financieros y, sin estos, no habrá reformas institucionales que permitan una mayor inversión social para pasar de la exclusión generada por la pobreza y la desigualdad al bienestar del país. Así lo planteó la socióloga Silvia Lara, quien redactó la propuesta para pasar "De la polarización a la prosperidad compartida", el cuarto de los cinco temas de Tribuna Pública (véase recuadro: "Cinco..."). Ante esta ponencia reaccionaron otros profesionales como Juan Diego Trejos, Lorenzo Guadamuz, Luis Bernardo Sáenz, Miguel Sobrado, Juliana Martínez y Adolfo Rodríguez. Estado, empleo y salarios Los intelectuales coincidieron con Lara en que para atacar la pobreza se debe resolver la desigualdad, y aportaron sus propuestas concretas, tanto en políticas universales como educación y salud, como en las específicas (véanse recuadros: "¿Por dónde...?"De los diagnósticos.", También precisaron que el empleo debe ser el objetivo de la política económica, como generador de ingresos y oportunidades. Pero para romper con la división entre política económica y política social, y su consecuente subordinación de una sobre la otra, prefieren hablar de la necesidad de una estrategia de desarrollo que en lugar de tener a la estabilidad y el crecimiento como objetivos, se centre en la creación de empleos y salarios crecientes. ¿Pero cómo financiar esa inversión social necesaria para crear las oportunidades? La respuesta está en el segundo nudo: resolviendo el desequilibrio fiscal, el cual no solo implica recaudar mejor sino aumentar la carga tributaria con una reforma que no empeore la equidad. Y para esto se vuelve al tema del diálogo. El tercer nudo se refiere a las reformas del Estado, que permitan la distribución de la riqueza y la descentralización de las instituciones. Esto último resulta vital, pues en ocasiones los proyectos cuentan con recursos humanos y económicos para que una comunidad organizada enfrente la pobreza, pero la descoordinación estatal entorpece las metas (véase "Nosara quiere...", ").
|
Servicios De nuestros anunciantes
Todo Nuevo Pathfinder 2006: Emociones en grande |
|
|
| ¿Quiénes Somos? | Condiciones de Uso | Privacidad | Anúnciese en la versión impresa de El Financiero y Capital Financiero |
|
© 2005 El Financiero y Capital Financiero. El contenido de El Financiero y de Capital Financiero no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de El Financiero o de Capital Financiero. |