| Archivo | Indicadores | Lun 14 nov, 2005 - Dom 20 nov, 2005 | Escríbanos |
|
|
Los quijotes y los sanchos son necesarios en las empresas Rodolfo González Ulloa Mediocridad, ineficiencia, incompetencia, autocomplacencia e inmovilismo son algunos de los "gigantes" a vencer en el campo de los negocios "Las empresas más afortunadas son aquellas que tienen a los quijotes y a los sanchos simultáneamente en los equipos de dirección". Esa afirmación es de Fernando Leñero, gerente general del Grupo Bursátil Aldesa y quien posee una amplia experiencia como consultor empresarial. De acuerdo con Leñero, los quijotes son los soñadores, quienes desafían obstáculos, mientras que los sanchos son los realistas y pragmáticos. Así lo manifestó en una entrevista que El Financiero le hizo partiendo de la novela Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes, cuya primera parte se publicó hace 400 años. -¿Cuáles "molinos de viento" se confunden con "gigantes" a combatir, a vencer, en la vida empresarial? -Hay que vencer la mediocridad, la ineficiencia, la incompetencia, la autocomplacencia, el inmovilismo. "La competencia, el mercado global, los cambios tecnológicos y de formas, la indecisión del Gobierno, el estancamiento de la economía y el exceso de burocracia, entre otros temas cotidianos, pueden ser, para muchos, gigantes verdaderos, pero, para otros, solo molinos de viento que confunden a quienes no tienen claros sus objetivos y estrategias. "Si escogemos bien a la gente que nos apoya en las empresas y formamos con ellos equipos motivados, muchos gigantes se hacen vencibles y los molinos quedan a la vera del camino". -¿Es importante que hayan quijotes y sanchos en la actividad empresarial? -Sí. Las empresas más afortunadas son aquellas que tienen a los quijotes y a los sanchos simultáneamente en los equipos de dirección. Unos más arquitectos, que imaginan, sueñan en grande, crean las ideas fundamentales, descubren las opciones, desafían los obstáculos. Pero muy cerca de ellos, otros realistas, aterrizados y pragmáticos, quienes asumen las tareas más tangibles, desafiando con éxito a las realidades cotidianas y dificultades de ejecución. Es más, el secreto del éxito individual pasa porque podamos combinar lo mejor de ambos personajes en nuestra vida cotidiana.
"Los sueños, sueños son, hasta que Sancho nos ponga de cara con la realidad. Todo lo que aspiramos seriamente, en el mundo real, nos obliga a plantear estrategias, planes de acción, presupuestos, infraestructura adecuada y especialmente equipos de trabajo con altos deseos de logro, para abordar la competencia y lograr rentabilidad dentro de un marco de valores, mucha tenacidad y entrega". -¿Cómo combinar motivaciones idealistas de quijotes con interesadas de sancho -que se apunta a una aventura si a cambio le dan una ínsula para administrar- en la actividad empresarial? -Lo ideal es mediante un ambiente organizacional que, por un lado, estimule la creación, la ruptura de moldes y la búsqueda de nuevos paradigmas, pero que, al mismo tiempo, remunere tanto esa motivación como la necesidad de tener sistemas, procedimientos, formas de rendir cuentas y de medir resultados. "La empresa exitosa requiere estrategias, estructura y sistemas que garanticen el buen desempeño, pero a su vez, integrados en grupos humanos competentes, que comparten valores y destrezas, que disponen de los instrumentos adecuados de trabajo bajo la dirección de un líder visionario". -En un episodio de El Quijote, el protagonista cree que va volando sobre un caballo llamado Clavileño, que en realidad es una farsa. Cuáles son los clavileños más frecuentes en los negocios, que pueden hacer creer a los gerentes que "van volando", cuando en realidad no han despegado? -Hay muchos tipos de clavileños: Por ejemplo, las empresas que operan en un mercado protegido, las que se sienten muy eficientes porque no tienen competencia, las empresas o los empresarios que se comparan en calidad con los mediocres. "Una pobre inteligencia de mercado; apreciación inadecuada del entorno político-económico-social-empresarial; desdén por la competencia; la adulación a lo propio; la carencia de sentido crítico; menosprecio al recurso humano interno. Dirigir las empresas muy apegados a resultados financieros de corto plazo, pero distantes de los clientes, los colaboradores, y las comunidades a las que sirven. Obtener beneficios con menosprecio por la sanidad del ambiente. Los clavileños están presentes con más frecuencia que lo deseable. -Existen pasajes de El Quijote que usted aplicaría a la vida empresarial? -Uno, cuando don Quijote le dice a Sancho que no hay tesoro mayor en el mundo que la libertad. Sin libertad no hay ni crecimiento económico, ni desarrollo, ni innovación, ni excelencia. "Otro, el afamado 'ladran, Sancho, señal de que cabalgamos', encierra una enseñanza muy importante: los logros muchas veces producen reacciones de mezquindad e incomprensión, ante las cuales debemos prestar oídos sordos, aunque sin descuidar los flancos". -Alonso Quijano se volvió loco leyendo literatura fantástica. Hasta qué punto algunos gerentes pueden llenar su cabeza de fantasía leyendo literatura que abunda para gerentes? -Como todo en la vida, administrar exitosamente es una mezcla de conocimientos apropiados, habilidades y arte. Los libros sustentan el primero, pero al ejercitar esos conocimientos en el día a día vamos puliendo las destrezas. Las lecturas, por tanto, son mejor asimiladas por quienes ya traen la madera para liderar empresas y grupos humanos hacia resultados exitosos. "Mucha de la literatura para gerentes no es, precisamente, ni fantástica ni creativa, sino dogmática, reiterativa y cuadrada. "La lectura nos embebe de cultura empresarial, fortalece las ideas para enfrentar y solucionar problemas, pero no releva a las carencias de sentido común y de liderazgo". |
Servicios De nuestros anunciantes
Todo Nuevo Pathfinder 2006: Emociones en grande |
|
|
| ¿Quiénes Somos? | Condiciones de Uso | Privacidad | Anúnciese en la versión impresa de El Financiero y Capital Financiero |
|
© 2005 El Financiero y Capital Financiero. El contenido de El Financiero y de Capital Financiero no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de El Financiero o de Capital Financiero. |