| Archivo | Indicadores | Lun 24 oct, 2005 - Dom 30 oct, 2005 | Escríbanos |
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Por sus zapatos los conoceréis... Rodolfo González El calzado da más información de su dueño que otras prendas. Los zapatos son una prenda traicionera, porque revelan más de su dueño que las corbatas, blusas o camisas. En ellos, que han compartido con los humanos por 14.000 años, quedan marcados los nervios de un expositor que los dobla ansiosamente mientras intenta exponer un tema. Su pisada deja constancia de nuestro peso y altura, mientras que el color y la forma son signos de un gusto refinado o de la carencia de sentido estético. Según Amanda Moncada, especialista en moda, un traje impecable puede quedar arruinado si el ejecutivo no se esmera en cuidar su calzado. "Los zapatos rasgados o sucios son un golpe directo a la confianza, demuestran el descuido por los pequeños detalles. ¿Cómo confiar dinero a alguien que no cuida detalles como el calzado?" Para la experta, los diseños clásicos de zapatos cerrados, con pocos adornos y colores sobrios, como el negro y el café, son los más apropiados para quienes desean surgir en el mundo empresarial. "La tranquilidad visual, los diseños y colores que llamen poco la atención, es lo propio para los ejecutivos. De nada vale andar con una sandalia de marca que vale US$1.000 porque es la última moda, y mucho menos mocasines de color café con celeste. ¡Jamás!", afirma Moncada. Sobrio, pero cómodo En el caso de la mujer, Moncada recomienda tacones cómodos y zapatos cerrados. "Lo más importante es la comodidad porque cuando uno anda con el zapato equivocado duele el cerebro y la capacidad de análisis se reduce. Pero insisto, la sandalia no es para la oficina". Existe una gran cantidad de ejecutivas que optan por la sobriedad en los diseños y las formas. Katiana Aguilar, directora de la Cámara Costa Rica-Canadá, utiliza en la oficina zapatos de tacón alto y delgado, casi siempre negros y sin adornos ni lazos.
Más firmeza Edwin Calderón, uno de los propietarios de la fábrica de calzado fino Calderón, explicó que la suela y la plantilla deben ser de piel porque esta es porosa y permiten al pie transpirar. El empresario explicó que uno de los cuidados de su fábrica es colocar el cambrión a los zapatos: una estructura de acero en la plantilla que mantiene la forma del arco del pie y da más estabilidad a la pisada. "El promedio de los costarricenses tiene el pie ancho. Para los ejecutivos, solemos hacer zapatos clásicos, con pocas líneas y adornos. Es igual que los carros, entre más elegantes y finos sus líneas son más frías, sencillas", dijo. El exceso de adornos, especialmente trozos de cuero que cuelgan, salen definitivamente sobrando. Y es que el zapato es una superficie muy pequeña como para recargarla al mejor estilo barroco. Adolfo Rodríguez, exsuperintendente de valores, señaló que tiene predilección por los zapatos españoles, debido a su suavidad. "Lo ideal son las suelas de cuero, pero en Costa Rica llueve mucho y a veces hay que usar suelas de hule, pero no es lo óptimo para el pie", señaló. "Eso sí, para bailar prefiero el cuero", aseguró. Si la sencillez, la limpieza y el orden cuentan para un ascenso, bien vale la pena ponerse en los zapatos de aquellos que se esmeran en cuidar los pequeños detalles.
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