Costa Rica
Panamá
Archivo Indicadores Lun 24 oct, 2005 - Dom 30 oct, 2005 Escríbanos

El Financiero: Tribuna Pública

Lo más reciente
Actualidad
Editorial
Opinión
Informe Especial
Entrevista
Negocios
Finanzas
Tecnología
Economía
Capital Regional
Para el usuario
Legales
Gerencia
Estilos de vida

Costa Rica frente al reto global

Descargue la información sobre Mercado Bursátil

CapacitesEF.com

Lunes Financiero en Telenoticias


ESTILOS DE VIDA

Imprimir || Enviar por E-mail

En esta sección:
Foto Principal: 1094927
©JUPITER IMAGES CORP.

Siempre dejamos huella


Alvaro Cedeño
Para El Financiero

¿Qué es una huella? ¿Un recuerdo? ¿Una enseñanza?

¿Para qué queremos dejar huella? Creo que se trata del impulso a perdurar. Un amigo decía que había tres formas de hacerlo: tener un hijo, sembrar un árbol, escribir un libro.

¿Se puede no dejar huella? Creo que es imposible. La huella la construye el otro a partir de la percepción que tiene de una acción nuestra. Dejan huella las ideas, acciones, palabras, que se ofrecen cuando las circunstancias han creado la demanda. En este momento, hay personas que necesitan esa idea, esa acción, esa palabra que pugna por brotar del ser de otras personas. ¿Cómo crear un espacio de encuentro para los eventos que dejan huella?

Dejamos huella sin saberlo. Una vez le señalaba a un cura cuán útil había sido para mí una idea de su sermón. "¿A qué horas dije eso? No recuerdo haberlo dicho".

Víctor Frankl habla de la sobre-intención que es como un afán desmesurado, obsesivo por lograr algo. Creo que quienes han dejado huella, lo han hecho sin sobre-intención. No están mirando a la gradería. O como dice Warren Bennis, no tienen que convencer a nadie de nada y entonces simplemente se expresan. Las personas que tienen mucho que dar, no dan con gotero, dan a cantaradas. Y claro, alguna de las gotas deja huella.

¿Qué es una huella? ¿Un recuerdo? ¿Un impulso? ¿Una enseñanza? No olvido el pie de una chica que en el metro de París movía graciosamente su zapato en el verano del 1966. Ahí está. La recuerdo tanto como una pintura de Rembrandt que vi en Amsterdam. Hay huellas individuales. Esas. Las dichas. Hay huellas colectivas, como el sueño que soñara y narrara Martin Luther King.

¿En cuáles áreas queremos dejar huella? Nuestros herederos sentirán por años nuestra huella si les dejamos un robusto fideicomiso a su nombre.

Los monumentos son huellas. Los faraones querían perdurar en sus pirámides. Y los presidentes en las placas que ponen en los puentes.

No todo monumento es huella...

Pero no todos los hitos, mojones y monumentos son de concreto. Pienso en la forma de hablar de Roberto Murillo el día que Julio Rodríguez me lo presentó y vuelvo a sentirme movido a ser mejor.

La estrategia de una empresa tiene objetivos en las áreas de mercadeo, producción, capital humano, finanzas. ¿Y la de una persona como usted y como yo? Dejan huellas en lo laboral quienes trabajan de manera ejemplar; quienes introducen alguna innovación; quienes ayudan a una empresa a transitar por una crisis; quienes ayudan a formar una visión más elevada de la actividad.

Algunos dejan huella en lo profesional. No pasan muchos días sin que oigamos mencionar como ejemplo a Jorge Manuel Dengo, a Eduardo Ortiz, a Sáenz Herrera. O en la esfera intelectual. Las universidades públicas están llenas de personas que todos los días, calladamente, acarician la esperanza de agregarle un trocito al conocimiento.

Y las huellas espirituales: la Madre Teresa, Gandhi y Churchill, monumento de fortaleza mientras ardía el infierno.

Los emprendedores, se meten en enredos, logran acuerdos, juntan recursos de aquí y de allá y forman empresas, algunas de las cuales perduran como monumentos a sus fundadores.

Las huellas no tienen por qué ser de impacto universal. Claro que un buen político deja huellas de amplio impacto: la huella de don José Joaquín Trejos nos contradice cuando denostamos a los políticos. Y mi primo William Gómez es un ejemplo para mí de cómo ser buen miembro de una comunidad.

Unos enseñan a sus hijos a andar por el mundo. Otros, los socráticos, formulan preguntas fecundas a estos y a aquellos con el afán de que vean más claro y muchas preguntas se pierden. hasta que alguna hace clic. Unos dejan huella porque hacen llevadera la carga. Otros porque convocan a desplegar el potencial. Algunos ayudan a otros que están en dificultades y eso no se olvida. En el camino he encontrado personas que dejaron huella. Algunos hasta hicieron milagros.


Servicios

En formato PDA

Foro empresarial: Profundizando la estrategia comercial de Costa Rica

Informe Especial: Los dueños de las costas

De nuestros anunciantes

Todo Nuevo Pathfinder 2006: Emociones en grande

María Teresa Bistué: "La educación ejecutiva enfrenta hoy un mercado cada vez más exigente y diverso"


¿Quiénes Somos? Condiciones de Uso Privacidad Anúnciese en la versión impresa de El Financiero y Capital Financiero
© 2005 El Financiero y Capital Financiero. El contenido de El Financiero y de Capital Financiero no puede
ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la
autorización previa y por escrito de El Financiero o de Capital Financiero.