Las ciudades de la Gran Área Metropolitana desde Cartago hasta San Ramón, deberían ser capaces de ser competitivas, solidarias y garantizar una adecuada calidad de vida.
Esto significa permitir a la población trabajo, seguridad, buen sistema de transporte público y calles limpias. También representa la obligación del Estado de proteger a los niños, ancianos y marginados, así como espacios para el arte, el deporte y la recreación.
Pese a la ausencia de inversión pública y a la descoordinación institucional, el cambio es posible.
Estas y otras propuestas de cómo lograrlo están contenidas en el documento "Del crecimiento desordenado a la planificación urbana", elaborado por el economista Helio Fallas y el planificador urbano Rosendo Pujol. Este es el segundo tema del proyecto Tribuna Pública, de El Financiero, del cual se ofrece un resumen.
¿Cuáles componentes caracterizan la Gran Área Metropolitana? Algunos datos:
Abarca 31 de 81 cantones del país y concentra el 57,7% de la población.
Alcanza los 1.779 kilómetros cuadrados y reune dos cuencas geográficas: río Tárcoles y río Reventazón.
Mientras el centro decrece en población la periferia aumenta un 3,7% superior al promedio nacional de 2,9%.
La llamada mancha urbana creció 80% en 11 años según el Censo del 2000.
La expansión desordenada genera abandono del centro urbano, saturación de infraestructura vial, contaminación, consumo energético, viviendas construidas en zonas de riesgo, inseguridad ciudadana, pérdida de espacios públicos y manejo inadecuado de desechos.
Distritos de mayor crecimiento poblacional: Pavas, Hatillo, San Francisco de Heredia y San Sebastián.
La GAM concentra el 70% de la flota vehicular y el 85% de la industria.
Cinco cantones del GAM concentran el 60% de las exportaciones: Alajuela, Cartago centros, Belén, Heredia y San José centros.
Fuente:Documento base Tribuna Pública e informes del Estado de la Nación.
Ciudad competitiva
Renovar las ciudades, especialmente si son muy viejas, puede resultar caro, pero es un proceso necesario.
Para ello es posible echar mano a los avances en tecnología y telemática, crear un sistema de transporte que funcione de manera eficiente acortando los tiempos de traslado y evitando la congestión.
La Gran Área Metropolitana requiere desahogar sus vías centrales mediante la inversión de rutas alternas o bien, poniendo a funcionar trenes urbanos e incluso, el metro. También se sugiere detener el aumento de estacionamientos en el centro de las ciudades.
Si hay un aspecto que debe atenderse es el transporte de carga. Los trenes podrían significar una solución.
Calidad de vida
Definir calidad de vida es complejo. Su ausencia es más fácil de identificar: inseguridad en las calles, huecos en las carreteras, basura por doquier, ingresos insuficientes...
Las ciudades deberían ser capaces de ser agradables para vivir, trabajar o simplemente pasear. Es necesario dotar a la población de espacios recreativos, culturales y deportivos. ¿Cuánto no ganaría el país si al menos la mitad de los turistas que llegan a Guanacaste visitaran un día San José?
Para los gobiernos debe ser prioridad recuperar la cultura dotando a las urbes de espacios para la música, el arte, la arquitectura, el teatro y saquen el jugo a sus inversiones artísticas como lo han hecho ciudades como Florencia, París o Nueva York. Para ello necesita invertir, los beneficios, no siempre tangibles, no tardarán en aparecer.
Otro aspecto vital es crear un entorno de seguridad y de controles sobre las actividades delictivas. También es necesario reducir la contaminación en ríos, calles y la generada por la flota vehicular.
Ciudad solidaria
Es una realidad: el empleo dignifica y reduce la pobreza. Solo el hecho de que la pobreza urbana representa el 52% del total de hogares pobres del país obliga a actuar.
La violencia generalizada, la drogadicción, el desempleo y la precarización son particularmente preocupantes en las metrópolis y todo parece indicar, que el crecimiento económico que experimenta Cosa Rica está lejos de llegar a esa población de escasos recursos.
Ya no se requiere de más estudios ni programas, basta con hacer funcionar de forma efectiva las propuestas existentes: fomentar la exportación, apoyar a las micro, pequeñas y medianas empresas.
También urge invertir en salud, educación, en infraestructura básica como vivienda y guarderías para apoyar la inserción de las mujeres al mercado laboral.