| Archivo | Indicadores | Lun 3 abr, 2006 - Dom 9 abr, 2006 | Escríbanos |
|
|
Boda de la panadería y la transnacional Rodolfo González Ulloa El arte las invitó a comer queque y a vestir sus galas Sigmund Freud una vez comparó al chiste con un sacerdote disfrazado de civil que anduviera de travieso casando repentinamente a gente en la calle. Esa imagen, con la que Freud expresó como dos ideas aparentemente inconexas de repente se unen, se relacionan y producen risa, puede también ser una metáfora de cómo el arte de pronto encuentra vínculos entre dos realidades paralelas, y aparentemente distintas. Una fotografía, una gorra, una camiseta, unos "botones" publicitarios y un afiche son la mano traviesa con la que el "cura casamentero de Freud", en este caso el artista costarricense José Campos, unió en lúdico matrimonio a una panadería de Barrio Los Ángeles, en pleno centro de San José, con las transnacionales de comida rápida. Su instalación "Stand Modelo de la primera feria de las no-transnacionales" ganó mención honorífica en la Segunda Muestra Centroamericana Arte Emergente, que se expone en el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo. Signos traviesos Visualmente es muy simple. Sencillamente toma los signos externos comunes a toda venta de comidas rápidas (gorras, camisetas, botones) y se los adjudica a una panadería tradicional, pero sin violentar la estética, los diseños, los colores y la tipografía de este local. "No le cambio la imagen al producto, sino que resalto sus símbolos ya existentes, la estética de los diseños en las paredes, la tipografía, al ponerlos sobre un nuevo marco visual: los objetos que utiliza una transnacional de alimentos para llamar la atención", comenta Campos. El mismo trabajo está haciendolo con una barbería y una venta de botas de cuero, entre otros locales comerciales, con miras a una futura exposición. "Mi trabajo no es una guerra contra las transnacionales, sino un intento por hacer notar los negocios pequeños, locales que subsisten en un mundo competitivo y global", dice el artista. Su idea surgió al ver que muchos jóvenes usan marcas globales, como Atari, en sus camisetas, incorporándolas como íconos culturales propios, al tiempo que se olvidan de las marcas o empresas locales, que subsisten con una lógica distinta a la de la globalización. La enchilada El Financiero visitó "El centro exclusivo de boquitas", para ver qué pensaban sus dueños de todo esto. El artista había intentado hacerlo, pero no pudo conversar con el propietario. Don Fernando Chinchilla, hermano del dueño, se sorprendió mucho cuando le dijimos que el negocio era parte de una exposición de arte. Nos contó que tenían la empresa desde hacía ocho años, pero que el negocio ya existía desde hacía tres décadas. Dos muchachas que atendían el local se resistieron a las fotos. A diferencia de las transnacionales, no estaban sedientas por formar parte del mundo de la imagen. Don Fernando tampoco era de mucho hablar. Acostumbrado a la acción, nos respondió con dos bolsitas, calientes y humeantes, cuando le preguntamos: ¿cuál es la especialidad de la casa? Entre las paredes de madera, el mostrador de vidrio, tres rostros nos dijeron adiós. No hubo ninguna máquina con parlantes, ni el deseo de decir ante ella "gracias, pero no gracias".
|
Multimedia
Si busca que su empresa sea más innovadora le invitamos a ponerse: De nuestros anunciantes
Todo Nuevo Pathfinder 2006: Emociones en grande |
|
|
| ¿Quiénes Somos? | Condiciones de Uso | Privacidad | Anúnciese en la versión impresa de El Financiero y Capital Financiero |
|
© 2006 El Financiero y Capital Financiero. El contenido de El Financiero y de Capital Financiero no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de El Financiero o de Capital Financiero. |