| Archivo | Indicadores | Lun 3 abr, 2006 - Dom 9 abr, 2006 | Escríbanos |
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El principio del fin de la pobreza Jacques Diouf Director General de la FAO Una imagen vale más que 1.000 palabras -pensé- mientras buscaba esa cantidad de palabras, espacio que me concede esta tribuna para abordar asuntos tan complejos como la pobreza y el desarrollo rural. Si pudiese fotografiar "la pobreza", la imagen que obtendría sería la de una familia de campesinos sin tierra. Son ellos, hombres y mujeres, los más pobres entre los pobres del mundo. Les siguen en esta triste clasificación aquellos que poseen parcelas tan pequeñas y exhaustas que no consiguen ni tan siquiera proveerles su propia comida. El valor de esta imagen reside en su claro mensaje: la tierra o para ser más precisos, la falta de tierra. Esta es una de las causas principales de hambre y pobreza en el mundo. Difícil de creer Cuesta creer que en el siglo XXI haya aún millones de hogares que viven en la miseria por falta de acceso al recurso productivo más básico, que es la tierra. Las razones de esta sinrazón tienen que ver con el valor que la tierra ha tenido a lo largo de los siglos en nuestro planeta. La tierra es, ha sido y será un activo económico esencial en las sociedades rurales, pero su valor monetario no es el único, tampoco el más importante, para muchos millones de personas. Para los pueblos indígenas es la base de su identidad, es su casa y la de sus antepasados, su farmacia, su lugar de trabajo y de ocio. En la mayoría de las sociedades, la tierra significa poder, estatus, pertenencia a una clase social. Y para muchas mujeres, es la base de su autonomía. La tierra significa, en definitiva, pertenencia a un lugar, a una cultura. Por eso, cuando hablamos de hombres y mujeres sin tierra, hablamos de personas sin pasado, sin presente y sin futuro. Lejana solución Algunas de las reformas agrarias realizadas en los últimos años han intentado ofrecer soluciones a estos problemas, con mayor o menor éxito, pero estamos lejos de haber resuelto la cuestión agraria. Nuevos desafíos mundiales como la globalización del comercio, el éxodo masivo hacia las ciudades, la degradación del medio ambiente o los conflictos civiles (causados en muchos casos por la falta de acceso y control de los recursos naturales), demandan respuestas urgentes a nivel global. Quedan apenas 10 años para alcanzar la meta fijada por la comunidad internacional, en los Objetivos de Desarrollo del Milenio, de reducir a la mitad el porcentaje de personas que padecen hambre en el mundo. Solo un renovado compromiso mundial en favor del desarrollo de las zonas rurales pobres permitirá romper el círculo vicioso de pobreza y hambre en el que hoy día viven más de 840 millones de personas en el planeta Tierra. La FAO ha decidido tomar el liderazgo en este proceso y celebrar una Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (Ciradr), entre el 7 y 10 de marzo próximos, en la ciudad de Porto Alegre, Brasil. Los objetivos principales de esta conferencia son: conocimiento, diálogo y acción. Se pretende, por un lado, promover el intercambio de conocimiento, de experiencias, de logros obtenidos y de dificultades encontradas en los varios procesos de reforma agraria efectuados en diversos países de todos los continentes. Conceptos malditos En definitiva, se trata de llenar de contenidos renovados conceptos "malditos", como el de reforma agraria, y poder reflexionar juntos sobre el futuro del desarrollo rural. Por otro lado, esta conferencia busca resultados concretos que se materialicen en alianzas para la acción. La lista de asuntos a tratar en este encuentro en Porto Alegre es tan larga como sustanciosa. Entre los tópicos que serán abordados están los siguientes desafíos: cómo combinar la justicia social con el desarrollo sostenible; cómo legislar las necesidades específicas de grupos nómadas y sedentarios, y cuál es el papel del Estado y del mercado en los procesos de reforma agraria. La lista se completa con la promoción de energías verdes como la bioenergía para revitalizar las economías rurales; cómo mejorar las condiciones de trabajo de los trabajadores temporeros o cómo reconocer el papel fundamental que juegan las mujeres en la agricultura y la conservación de los recursos naturales. |
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