| Archivo | Indicadores | Lun 7 ago, 2006 - Dom 13 ago, 2006 | Escríbanos |
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Semblanza | Fundó empresa en Seattle Peculiar caficultor y empresario Sergio Morales Chavarría Arturo Segura tomó la agricultura como carrera Arturo Segura se extrañó cuando le pregunté si se consideraba lo que llamaría coloquialmente como un personaje o alguien con una personalidad muy llamativa. Al parecer en su autopercepción no lo tenía considerado de esa manera, pero a mi compañero y a mí nos pareció que estábamos al frente de un personaje, de alguien que llama la atención sin quererlo... de un peculiar empresario. Él, junto con cinco familias más de la zona de Los Santos, están organizados para vender directamente su producto, Sol Colibrí, en la parte noroeste de Estados Unidos. Tiene una larga cabellera, 44 años, un gato que se la llama Quincho, y pareciera dispuesto a conversar sobre cualquier tema. Escogió la profesión Cuando era estudiante de biología le confesó a sus padres su poco interés por el estudio académico, pues se veía más atraído por la tierra, por la agricultura. Fue así como inició su carrera de caficultor y persona de campo, a pesar de que es oriundo de Lourdes de Montes de Oca. Ya con el cultivo de café en pie, Segura se dio cuenta que necesitaba hacer algo más para sacarle más provecho a la actividad. Fue así como tomó unas bolsas de su café y se fue para Estados Unidos a venderlo directamente. Según cuenta, empezó como una venta ambulante de café en Seattle, Washington, con un letro que decía: "¿Se lo quiere comprar al agricultor?". Fue la sensación entre los gringos. Hoy ya tiene su negocio formalizado en esa ciudad, en donde etiqueta y distribuye el café que cosechan en la zona de los Santos. Ahora está en la tarea de convencer a los consumidores estadounidenses y canadienses de que es mejor consumir café orgánico que sea terminado en el país de origen. Para eso vive entre Santa María de Dota y Estados Unidos. A su cargo tiene el proceso de beneficiado del café, la exportación y la distribución en Seattle. "Fui a trabajar a Estados Unidos para prosperar en este negocio. Me decían que si no cambiaba nada, la plata se quedaría en otro lado", cuenta Segura cuando se refiere el mercado del café, especialmente a las empresas tostadoras de Estados Unidos. Él mismo lleva el producto a los lugares que lo solicitan; usualmente son cafeterías especializadas en cafés finos, restaurantes o tiendas dedicadas a vender productos orgánicos. Esto, afirma Segura, le produce más dinero a más familias del país. Precisamente la plata la define como una fuente de energía para los productores. En su finca y en su plantación deja que crezcan los árboles, solo se limita a controlar el porcentaje de sombra o de luz que deben recibir los cafetos. A como cuenta su historia parece que está comenzando. Quiere hacer más: bajar los costos, lograr mejores precios y que el mercado le reconozca a los productores su labor por ocasionar el mínimo impacto en la naturaleza. |
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