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Ciclo de conferencias Tribuna Pública
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Turismo dinamiza compra de terrenos en Costa Rica Esteban Ramírez Castro esramirez@financiero.co.cr Desde US$1 por metro cuadrado hasta US$1.000: múltiples factores determinan el precio de la tierra El turismo no solo se convirtió en la principal fuente de divisas del país, también es uno de los motores que impulsan la demanda de terrenos por parte de extranjeros. Cautivados por el atractivo de las playas y montañas, precios más accesibles en comparación con sus países de procedencia y el desarrollo de la infraestructura turística, algunos visitantes optan por adquirir un pedazo de tierra aquí. Como consecuencia, la compra de terrenos cerró con una factura de US$106 millones el año pasado y un crecimiento del 15% en comparación con el 2004, de acuerdo con un estudio preparado por el Departamento Monetario del Banco Central de Costa Rica. Lotes y fincas representan casi la mitad de los US$224,5 millones que la autoridad monetaria computó el año pasado como Inversión Extranjera Inmobiliaria, dentro de su balanza de pagos. El principal blanco de esas transacciones fueron las provincias de Guanacaste, Puntarenas y San José. Sin embargo, en mayor o menor medida, todas las provincias del país reciben su cuota de inversión (véase gráfico: "Inversión extranjera en terrenos."). "El desarrollo del mercado de bienes raíces va de la mano del desarrollo de la infraestructura turística", apuntó Nicholas Viale, gerente de Century 21 Coastal Estates, en playa Tamarindo de Guanacaste. Pero así como la oferta y la demanda ganan dinamismo dentro del mercado, también lo hacen los precios que unos piden y otros pagan por terrenos disponibles para la venta, dentro y fuera del Gran Área Metropolitana (GAM). Aunque es imposible identificar precios homogéneos para las distintas zonas del país, quien recorra los puntos más calientes del mapa en busca de tierras encontrará que, dependiendo de la extensión de la propiedad y su ubicación, podría pagar desde US$1 por metro cuadrado, hasta US$1.000. ¿Precios de fantasía? En playa Tamarindo, los hoteles y el comercio constituyen un terreno fértil para la atracción del turismo y ese tráfico de extranjeros es la base de una alta demanda de lotes, condominios y casas. Viale es el primero en reconocer que su negocio está fuertemente atado al turismo extranjero y que lo que ocurra en ese sector va a impactar la demanda de bienes raíces. "Entre un 20% y 30% de los que invierten en propiedades corresponde a nacionales y el resto son extranjeros que vienen de vacaciones y se enamoran del lugar", recalcó. Como resultado, más de US$45 millones entraron a Guanacaste en el 2005 fruto de la inversión extranjera en fincas y terrenos. Adicionalemte, el cantón de Santa Cruz se ubica entre los que registran más metros cuadrados de construcción en los últimos años (véase gráfico: "Cantones con mayor construcción"). El efecto de este ímpetu inmobiliario pone de frente al comprador con mitos y realidades que se tejen en torno al valor de los terrenos en el Pacífico Norte. Un lote entre los 2.000 y 5.000 metros cuadrados, con vista al mar y a 10 minutos de la playa puede costar entre US$10 y US$20 por metro cuadrado, de acuerdo con Viale. "Escuché en un reportaje a un agente hablar de US$2.000 por metro cuadrado pero dudo que ese precio exista; el máximo que conozco es de US$900", comentó. El cantón de Garabito, en Puntarenas, es otro ejemplo que demuestra que turismo e inversión marchan de la mano. El efecto se aprecia a simple vista y lo confirman datos como la inversión extranjera y la construcción (vea nota aparte). Un metro cuadrado de tierra puede valer desde unos cuantos dólares hasta tocar precios por encima de los US$800, cuando se habla de lotes frente a playas de Jacó, según indicó Roberto Mariaca, gerente de desarrollo de Hacienda Jacó. Pero el interés de los inversionistas no se limita a las playas y la oferta de propiedades para la venta también es un fenómeno que se aprecia en la zona norte del país, en las inmediaciones de la laguna de Arenal. En la zona es posible encontrar varios proyectos donde los inversionistas pueden hacerse de lotes cercanos a los 1.000 metros cuadrados, por un precio promedio de US$25 por metro cuadrado. Pero como aclaró el perito y valuador inmobiliario, Manuela Acevedo, de Acevedo y Asociados, en la mayoría de los casos el valor de una propiedad está referido a una extensión y entre más terreno compre menor será su precio. Por esa razón, en la misma zona de San Carlos existen propiedades entre los 10.000 y 100.000 metros cuadrados con un valor promedio de US$9 por metro cuadrado, y terrenos aun mayores donde el precio puede bajar a US$3 por metro cuadrado. Buscando dónde vivir El aumento de la demanda de terrenos por parte de extranjeros y su anuencia a pagar sumas más altas es una de las causas de que el valor de la tierra se eleve de forma abrupta. Viale recordó que en el 2004, en Tamarindo, se vivió un crecimiento anormal en la demanda de tierra, que en algunos casos puso a las propiedades hasta un 45% por encima de su valor normal. ¿Promueve este tipo de fenómenos que los bienes raíces reflejen precios que no se ajustan a la realidad? El presidente del Instituto Costarricense de Valuación, Miguel Bolaños, señaló que el mercado por sí mismo es quien pone el valor de los terrenos y que si éste paga determinado precio significa que hay una demanda establecida bajo esas condiciones. "El problema es por cuánto tiempo va a durar el mercado inflado de esa forma y aquí es cuando comenzamos a hablar de las burbujas inmobiliarias", comentó. Para Bolaños, otro efecto del apetito de los extranjeros por las propiedades es que en algunos segmentos los nacionales quedan excluidos, por el costo que se genera. El gerente de TK Bienes Raíces, Artuto Sotela, reconoció que ha habido un fuerte crecimiento de precios en terrenos con vocación residencial, dentro de Escazú y Santa Ana, en este último caso con precios que llegan a los US$200 por metro cuadrado. Hacia el este de la capital, en lugares como Curridabat y la Unión de Cartago, lotes ubicados en residenciales en desarrollo oscilan entre los US$100 y US$140 por metro cuadrado, en terrenos por el orden de los 150 metros cuadrados. Acevedo recordó que hace cinco años se podía encontrar un lote en la residencial Abedules del Este, en Curridabat, por unos ¢30.000 por metro cuadrado mientras que hoy, ese precio alcanza los US$120 (aproximadamente ¢62.000). En la GAM la demanda externa también actúa en otros nichos de mercado, como el comercial y el industrial. En la actualidad, las oportunidades apuntan hacia terrenos aptos para la construcción de oficinas y bodegas. Tomás Nassar, presidente de la empresa de consultoría inmobiliaria Colliers International, resaltó que las transnacionales están demandando este tipo de espacios, la oferta es insuficiente y los desarrolladores ya se percataron de ello. "Esto ha generado demanda de terrenos en Escazú y Santa Ana, aunque algunas optan por moverse fuera del área metropolitana, hacia el Coyol de Alajuela y la Aurora de Heredia, donde la tierra es más barata", apuntó. El precio de un terreno de las dimensiones necesarias para tolerar este tipo de inmuebles puede llegar a costar hasta US$300 por metro cuadrado, según Nassar. "Quizás exista algo de sobre valoración pero la demanda está dispuesta a pagar esos precios; tanto los desarrolladores como los inversionistas extranjeros", concluyó Nassar. |
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