Costa Rica
Panamá
Archivo Indicadores Lun 21 ago, 2006 - Dom 27 ago, 2006 Escríbanos

Ciclo de conferencias Tribuna Pública

Tribuna Pública: Visión estratégica de la administración Arias-Sánchez


Lo más reciente
Actualidad
Editorial
Opinión
Informe Especial
Entrevista
Negocios
Finanzas
Tecnología
Economía
Internacional
Capital Regional
Para el usuario
Legales
Gerencia
Estilos de vida




Desplegable: Bienes raíces

Desplegable: Responsabilidad social empresarial

Descargue la información sobre Mercado Bursátil

CapacitesEF.com






OPINIÓN

Imprimir || Enviar por E-mail

En esta sección:

Entre Paréntesis: Los sin techo


Ana Cristina Camacho S.
Periodista

El sector de vivienda popular ha sido, por lo menos en Latinoamérica, objeto de la más cruel y descarada piñata política y Costa Rica no ha sido la excepción.

El Financiero publicó hace un par de semanas un informe especial sobre este controvertido negocio, y es sin duda uno de los temas que más he disfrutado investigar pero a la vez que más sinsabores y desencanto me ha dejado.

El espíritu de crear la ley de vivienda de interés social, allá en 1987, fue en poco tiempo olvidado, dejado a un lado por intereses politiqueros y privados que de inmediato se percataron de la debilidad del sistema y de las carencias institucionales para ejercer controles y asignar de manera transparente los fondos.

Parece imposible de creer que recursos destinados para las clases más pobres del país, para los sin techo como yo les llamo, hayan sido utilizados también para el beneficio de grupos económicos poderosos que, aprovechando su poder, permearon con fuerza en las bases institucionales de este sector y lo convirtieron en presa fácil para sus negocios.

Costa Rica ha tenido los recursos, el marco jurídico e institucional necesario como para haber podido dotar de vivienda a muchos más costarricenses de escasos recursos que los que la han obtenido hasta el momento y, por supuesto, de mejor calidad.

Pareciera que muchos han confundido casas para pobres como casas de mala calidad. Los daños estructurales que ha mostrado la prensa nacional desde hace varios años no son un problema cultural de sus habitantes ni de falta de mantenimiento. Responde a la sinvergüenzada de quienes las construyeron, que por ahorrarse materiales y obtener mayores márgenes de utilidad por cada proyecto habitacional construido obviaron los más mínimos estándares de calidad.

¡Vayan estos mismos desarrolladores a hacer casas para clase media o clase alta a ver si tienen problemas en paredes reventadas, pisos desnivelados y fracturados, baños sin puertas o techos sin canoas!

El Gobierno actual promete romper con todos los males que en el pasado ha tenido el sector de vivienda de interés social y que don Helio Fallas, ministro durante la administración pasada, quiso hacer pero las presiones externas no se lo permitieron.

El tiempo será el mejor testigo de si tales promesas se hacen realidad, de si los intereses politiqueros y privados dan paso a intereses colectivos saludables y transparentes en beneficio de los que por carecer de poder han sufrido las consecuencias de este despiadado botín político.


Multimedia

En formato PDA

RSS

Podcast

Slide Show

Entre copas y tenedores

Suplemento: Formas efectivas de ahorro en las empresas




De nuestros anunciantes

Todo Nuevo Pathfinder 2006: Emociones en grande

María Teresa Bistué: "La educación ejecutiva enfrenta hoy un mercado cada vez más exigente y diverso"


¿Quiénes Somos? Condiciones de Uso Privacidad Anúnciese en la versión impresa de El Financiero y Capital Financiero
© 2006 El Financiero y Capital Financiero. El contenido de El Financiero y de Capital Financiero no puede
ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la
autorización previa y por escrito de El Financiero o de Capital Financiero.