| Archivo | Indicadores | Lun 30 ene, 2006 - Dom 5 feb, 2006 | Escríbanos |
|
|
Entre paréntesis: Hielo en ciudad "nARnIAS" Diana Lucía Salas Víquez Periodista
Los votantes, la bruja y el Estado. Tal parece que aunque cinco de los candidatos a la presidencia se empeñan en calentar el ánimo político, en la congelada ciudad nARnIAS cada vez se inmoviliza más territorio a la espera de la batalla por el poder. La bruja blanca (casi producto de los años) cayó en cuenta de que ya no será tan fácil gobernar su ciudad a pesar de que asegura tener en su ejército a más de mil. Conoce a la mayoría de los opositores, años atrás luchó contra ellos en otra batalla que le llevó a la victoria. Está consciente de que aunque los anti nARnISTAS no soportan ver la ciudad congelada están desanimados por culpa de dos que se hicieron llamar ángeles y que mantuvieron la ciudad en ruinas una década atrás. En esta ocasión, a la bruja le espera un enfrentamiento con algunos novatos que recién se incorporan a la ciudad y que desconocen sus ancestrales tácticas. Le queda poco tiempo para tratar de conocer las estrategias de sus inexpertos contrincantes. Sabe que se trata de jóvenes que tomarán por primera vez, si acaso por segunda, una espada o un arco en un campo de enfrentamiento. Solo por algunos momentos (y solo por ser febrero) los novatos dejarán de ser los estudiantes revoltosos y vagabundos para librar su propia batalla por el poder, pasarán de ser el estorbo en el plano ideológico a definir cuál será el león que morirá en el desafío. Sin embargo, hay quienes sin querer luchar ya fueron seducidos por la bruja blanca y se dirigen a su castillo para ofrecer sus servicios. Pero eso también es comprensible: en la ciudad nARnIAS la bruja ha distribuido chocolates y ofreció puestos para cuando el poder se encuentre totalmente en sus manos. En el devenir de las conquista, algunos esperan apacibles a que se rompa el cristal que ya estuvo durante el tiempo suficiente, de esa forma el agua se desbordaría por los extremos y se llevaría el hielo. Si las predicciones son confiables, por más sangrienta que resulte la batalla, la bruja no perecerá. Lo menos que se puede pedir, entonces, es que los soldados vencidos que avanzarán hasta el hielo no permitan que una hipotermia sea la excusa para una futura amnesia o para la alteración de sus capacidades intelectuales. Con la batalla concluida habrá que rogarle a Dios que haga aparecer el don de lenguas en el gobierno de nARnIAS a ver si acaso se ponen de acuerdo de una vez. Las páginas están en blanco. ¡Que comience la novela! |
Multimedia De nuestros anunciantes
Todo Nuevo Pathfinder 2006: Emociones en grande |
|
|
| ¿Quiénes Somos? | Condiciones de Uso | Privacidad | Anúnciese en la versión impresa de El Financiero y Capital Financiero |
|
© 2006 El Financiero y Capital Financiero. El contenido de El Financiero y de Capital Financiero no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de El Financiero o de Capital Financiero. |