Tradicionales y formales en los negocios, los nipones valoran el respeto a los buenos modales y la tradición.
A pesar de la crisis económica de la década de los 90, Japón sigue siendo una de las economías más poderosas del mundo. Sus habitantes, con un PIB anual per cápita de más de $35.000, cuentan con uno de los índices más altos de educación en el mundo.
Los productos japoneses son sinónimo de alta tecnología, innovación y creatividad.
El japonés tiene fama de ser un trabajador incansable e inclusive después de su trabajo tiende a divertirse en el seno de su compañía o con colegas de trabajo. Ser parte integral de su grupo laboral es esencial en las realizaciones de sus objetivos individuales.
El visitante se sorprenderá de la armonía entre el marcado modernismo del país y los valores tradicionales.
Japón es considerado unos de los países con menor criminalidad. Su capital, Tokio, es la ciudad más poblada del mundo, con más de 27 millones de habitantes.
Es importante recordar que Japón es un país que valora sobremanera el respeto a los buenos modales, a la tradición y a la etiqueta. Más que en otros países, el éxito de un negocio dependerá de un buen nivel de conocimiento de estos protocolos de comportamiento.
Aquí presentamos algunos consejos, que incluyen las dimensiones culturales establecidas por el Dr. Geert Hofstede, sicólogo holandés que analiza la distancia del poder (nivel de igualdad del poder social, político y económico) individualismo (predisposición a valerse por uno mismo o, por el contrario, en grupo) masculinidad (percepción de la distribución de roles entre géneros) nivel de incertidumbre (nivel de tolerancia ante los imprevistos), y orientación a largo plazo.
ETIQUETA
Vestimenta
Tradicional y formal para los negocios. Altamente influenciada por la moda, sobre todo europea.
Comportamiento
Uno de los aspectos fundamentales del sistema social japonés es la noción de "cara". La "cara" es la base de la reputación y de la posición social de un individuo. Se logra mantener la cara evitando las confrontaciones y las críticas directas. Es desastroso para una relación causar que su interlocutor pierda la cara.
La puntualidad es tan importante en Japón que presentarse cinco minutos antes de su cita es considerado normal y de buen gusto. Atrasos son percibidos como signos de desprecio.
Debido a la influencia del confucionismo, es importante demostrar más respeto a las personas de más edad dentro de la jerarquía del negocio. Edad y posición están vinculadas fuertemente, aunque se nota una nueva tendencia a favorecer ejecutivos altamente educados o particularmente competentes.
Al entrar a una casa hay que quitarse los zapatos, y ponerse las zapatillas que se encuentran, generalmente, en la entrada.
Comidas
Antes de empezar a comer diga: "Itadakimasu" (recibo con gratitud), y al concluir "gochisosama deshita" (gracias por la comida). No deje ni un grano de arroz en el plato. Uno no se sirve el sake (licor de arroz) a sí mismo. Sírvale al anfitrión, así como él lo hará con usted. Tome sólo cuando el anfitrión diga "Kampai" (salud). Hacer ruidos al comer indica placer, no malos modales. Nunca diga "chin-chin" para brindar a la salud de su anfitrión, ya que en Japón este término se refiere al sexo masculino.
Regalos
No es esencial darlos, pero se apreciarán si es algo sencillo, que no sea considerado soborno.
Debe entregarse personalmente, con ambas manos, mostrando todo el respeto posible a quien lo recibe. Evite regalos compuestos de cuatro elementos, ya que el número cuatro representa la muerte y es de mal agüero.
Comunicación
El saludo habitual es el apretón de manos, pero lo tradicional es agachar la cabeza en señal de respeto o saludo. Si su contraparte lo hace, devuélvale la atención. Una ritual de negocios no puede comenzar sin el intercambio de tarjetas de presentación. Use ambas manos para entregar y recibir, siempre de pie; las tarjetas deben estar impresas en ambos idiomas. Lea la tarjeta y trátela con igual respeto con que trataría a la persona. Refiérase a una persona utilizando su apellido. A alguien llamado Shunishi Kobayashi dígale "Kobayashi San", donde San es "señor", y se ubica después del apellido. No alabe a una persona ante su gente, lo importante es el grupo, no el individuo.
LAS DIMENSIONES CULTURALES
Según la escala de dimensiones culturales, diseñada por el Dr. Geert Hofstede, Japón es el país con el más alto índice de masculinidad. Su sociedad estimula un modelo tradicional donde control, poder y realización social están en manos de hombres.
Además, se distingue por un alto índice de orientación a largo plazo, donde el respeto por la tradición y el compromiso de mejorar el futuro son pilares de la cultura. La lealtad de un trabajador hacia su organización o compañía es reputada. Grandes compañías en Japón, solían recompensar a sus ejecutivos con un puesto en el cementerio corporativo. Esto era considerado como el máximo incentivo y la última recompensa de una vida dedicada a una sola empresa.
El índice relativamente alto de evasión de la incertidumbre, refleja la aversión de la cultura japonesa hacia la ambigüedad. Esto crea una sociedad altamente reguladora que promulga leyes y controles para reducir la incertidumbre.