| Archivo | Indicadores | Lun 19 jun, 2006 - Dom 25 jun, 2006 | Escríbanos |
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Esta selección es puro cuento Rodolfo González Ulloa José David Guevara Muñoz Aquí les va un equipo de futbol que les ayudará a integrar una buena Selección de literatura costarricense Contagiado por la fiebre mundialista que suda todo el país, el pícaro y hablantín Tata Mundo entotorotó a Las fisgonas de Paso Ancho con la idea de crear un equipo de futbol integrado por personajes literarios costarricenses. Obviamente, esas viejas lengua suelta regaron el cuento entre estantes y anaqueles, y en cuestión de media hora ya el panal estaba alborotado. ¡El susto que se llevó Tata Mundo cuando sentado en su lucio tablón vio aparecer a tantos amigos de papel y tinta! Para no comprarse el pleito de elegir a unos y dejar por fuera a otros, Tata Mundo optó por seguir la tradición costarricense de echarle el muerto a otro, por lo que contrató como director técnico a Don Quijote de la Mancha. Fue así como el caballero de la triste figura seleccionó, con la ayuda de su inseparable asistente Sancho Panza, a los integrantes del equipo. Muy enojado quedó El Moto al enterarse de que había quedado fuera y amenazó con hacer un escándalo en alguno de los programas deportivos donde no hay literatura pero sí mucha ficción. Una actitud diferente asumió Juan Varela, campesino que acostumbrado a llevar palo dijo que un golpe más no le hacía mella. Los escogidos Al ver la cantidad de gigantes que los costarricenses no han sido capaces de enfrentar, Don Quijote estuvo a punto de renunciar a la dirección técnica del seleccionado en aras de pelear contra los colosos de la infraestructura, el déficit fiscal y la brecha social. Sin embargo, el país entero convenció a este hijo de Cervantes de que era mejor patear la bola pa' delante y concentrarse solo en el futbol. Fue así como el caballero andante por fin reveló la lista de los convocados. Viciado del hábito nacional de tratar de quedar bien con Dios y con el diablo, Don Quijote se anduvo por las ramas y dio algunos rodeos antes de dar a conocer los nombres. Como portero escogió a El domador de pulgas, por su pericia para dominar a los chupa sangre y lidiar con los piquetes de la chota. La defensa quedó conformada por Juan el de la carguita de leña, acostumbrado a echarse al hombro cualquier peso y no arrugarle la cara al trabajo, y Marcos Ramírez, quien sabe pararse firme ante los embates. Además, Tata Mundo, quien fue nombrado capitán por ser bueno para echar el cuento y salirse por la tangente, y Ñor Espíritu Santo Vega, por su carácter para abrirse espacio y por su rezadera, recurso de emergencia al que los ticos echan mano cuando no se preparan a conciencia. ¿Y en la media cancha? Carmencita, Herminia y María Elena, Las fisgonas de Paso Ancho. Ellas pidieron estar en la media para impedir que avance todo aquel que quiera irse adelante o sobresalir. "Aquí al que quiera jugar de vivo rapidito lo ubicamos, que para eso nos encargaremos de conseguir toooooda la información sobre su vida pública y privada", advirtió Carmencita. Delantera de lujo Para la delantera, Don Quijote reservó a la crema y nata de los "confisgaos" literarios: Uvieta, porque tiene experiencia en bailarse a la muerte y hasta al mismísimo pisuicas con tal de salirse con la suya, y Tío Conejo, especialista en improvisar una jugada de último momento para salvar el pellejo o volcar el marcador de la fortuna a su favor. Estos dos "bandidos" tienen la misión de ponerle fisga al juego y servirle la bola a la estrella goleadora, ni más ni menos que Cocorí, un jugador de fantasía. Sólo él es capaz de lanzarse a la aventura sin temor a las voces negativas, pues de su amiga la tortuga Modorra aprendió a echar concha ante las voces pesimistas. "¿Y contra quién vamos a jugar?", preguntó Marcos Ramírez, quien siempre está en todas. Todos miraron a Don Quijote, quien le devolvió la bola al padre de la criatura: Tata Mundo. El viejo se rascó los bigotes, se sentó en la banca, se quitó los anteojos, sacudió el sombrero, pidió una taza de café, se echó una risa, espantó una mosca y empezó a largarles un cuentazo de los suyos, para terminar diciendo "la verdad es que ahora nos toca buscar un reto". ¿Y usted, lector, contra quién o contra qué enfrentaría a este equipo? Nos interesa conocer su opinión; escríbanos entre el lunes 19 y el miércoles 21 de junio a la dirección: financiero@financiero.com y publicaremos un resumen de las respuestas en nuestra próxima edición.
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