| Archivo | Indicadores | Lun 19 jun, 2006 - Dom 25 jun, 2006 | Escríbanos |
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Banca | Diez grupos financieros internacionales querían comprar el grupo costarricense ¿Cómo se vendió Corporación Interfin? Édgar Delgado Montoya Negociaciones se llevaron a cabo en Nueva York El edificio Metlife se ubica en el número 200 de Park Avenue, en Nueva York, a la vuelta del conocido hotel Grand Hyatt. El pasado 12 de junio, los representantes de los 12 accionistas mayoritarios de Corporación Interfin llegaron a las oficinas del bufete Greenberg Traurig para firmar el acuerdo en el que aceptaron vender sus acciones a Scotiabank (casi el 80% del capital) a un precio 2,7 veces mayor al que se registra en los libros contables.
Sin duda, un buen precio que marcó el fin de una buena negociación y señala un nuevo y drástico cambio dentro del panorama financiero costarricense: el grupo financiero privado más grande del país es adquirido por uno de los conglomerados internacionales más importantes del mundo, 220 veces más grande que él. Luego de que los ejecutivos firmaron los documentos, dejaron sus plumas en la mesa, decidieron dejar los sacos y las corbatas atrás para ir a celebrar con una botella de vino en un pequeño restaurante francés a unas cuadras de ahí. Dentro del grupo van, satisfechos, Luis Liberman Ginsburg, el economista de 59 años, y Luis Lukowiecki Gotfrid, el ingeniero civil de 67 años, fundadores de Interfin y quienes llevaron el peso de la negociación desde el inicio. Fueron las horas finales de un proceso que arrancó 11 meses atrás y que, curiosamente, no fue buscado por Interfin. Empieza el interés En agosto del 2005, Liberman, gerente de Interfin, quien se caracteriza por tomar decisiones muy calculadas, empezó a recibir la visita de altos ejecutivos de algunos grupos financieros regionales e internacionales. Le hicieron ofertas para comprar la corporación que empezó como una financiera hace 27 años, pero que hoy tiene 24 sucursales y 950 empleados. La situación quizá era extraña para este banquero, pero era parte de la tendencia de consolidación y expansión de los grandes grupos financieros en la región centroamericana. Solo dos meses antes, una subsidiaria de General Electric (GE Consumer Finance) había comprado casi la mitad de la Red Financiera BAC. Tres meses antes, la Corporación UBC Internacional (Cuscatlán) había firmado un acuerdo con el Banco Popular de Puerto Rico, aunque este no fructificó. "Todo el mundo pasaba por mi oficina. Fue una experiencia interesante", recordó Liberman, quien reveló que el primer grupo en visitarlo fue uno regional. Aunque no era algo que estaban buscando, pues Interfin está bien posicionado en el mercado costarricense, es rentable y ha dado pasos seguros para expandirse a Centroamérica (a través de sus arrendadoras), los socios decidieron contratar al banco de inversión Credit Suisse First Boston para tomar la mejor decisión al respecto. A partir de ahí, Liberman y Lukowiecki se echaron la negociación al hombro por encargo de los accionistas mayoritarios. Desde entonces, el banco de inversión llamó a cada uno de los 10 grupos interesados en Interfin y les pidió ofertas concretas. Liberman iba y volvía de Nueva York constantemente, pues ahí decidieron llevar a cabo las negociaciones por dos motivos: apegarse a las leyes de Estados Unidos y evitar que la noticia se filtrara a la prensa costarricense. Una vez recibidas las ofertas, de la misma forma que se deshoja una margarita, los socios de Interfin fueron desechando opciones y, a marzo pasado, solo tres grupos quedaron como finalistas. Entre tanto, el rumor se regó en el mercado financiero y las nombres sobre los posibles compradores empezaron a salir a la luz. Mientras, los finalistas realizaban los procesos de due diligence (debida diligencia) en Interfin para preparar sus ofertas finales. El negocio se iba a definir entre el inglés HSBC (quien buscó a Interfin luego de que fracasara su acuerdo con Banistmo de Panamá), el Royal Bank de Trinidad y Tobago (que tiene una oficina de representación aquí) y Scotiabank. Liberman asegura que no hubo momentos difíciles en la negociación y que todo se manejó de forma seria, entre caballeros. "Fue una negociación tensa, pero muy profesional", dijo. Finalmente, había llegado la hora de tomar una decisión. Era la segunda semana de marzo y el Credit Suisse convocó a Liberman y Lukowiecki para evaluar las opciones en la mesa. En la calle 23 del avenida Madison, en un rascacielos ubicado a 22 cuadras al sur de donde finalmente se firmaron los documentos legales, se tomó una decisión. El canadiense Scotiabank era el elegido y el acuerdo se cerró en US$293,5 millones, mientras que en el mercado nacional y entre los empleados de Interfin se juraba que el elegido era el HSBC. "Desde hace un mes le habíamos informado a Scotiabank que era el elegido, pero esto solo lo sabíamos don Luis (Lukowiecki) y yo, nadie más, porque esa es la forma de hacer estas cosas", reveló Liberman, el lunes anterior.
Banca | Ya está entre los seis primeros lugares en siete países Scotiabank fija nuevos pasos a bancos Édgar Delgado Montoya Ha comprado ocho entidades en Latinoamérica en los últimos tres años por US$1.100 millones La compra de Interfin por parte de Scotiabank puede interpretarse de dos maneras: como una continuación y como un comienzo. Sin duda, es la continuación del creciente interés que están demostrando los grandes conglomerados financieros del mundo por adquirir bancos con operaciones en toda Centroamérica. Pero también es un comienzo porque es un hecho que esta decisión motivará a otros grupos de ese calibre a seguir sus pasos. Scotiabank es el segundo grupo financiero multinacional que entra con fuerza a la región centroamericana, luego de que en mayo del 2005 GE Consumer Finance adquiriera casi el 50% de la Red Financiera BAC, la cual tiene operaciones en siete países. Hasta ese momento, GE solo tenía presencia en México, Argentina y Brasil. Por el contrario, Scotiabank ya tenía una gran presencia a nivel latinoamericano -con una buena distribución de oficinas en el Caribe-, pero de menor nivel en el istmo. Hasta hace una semana, este conglomerado canadiense tenía operaciones en 10 países latinoamericanos y en 21 caribeños, y había siete en los cuales estaba entre los seis primeros lugares del mercado: México, El Salvador, Costa Rica, Venezuela, Perú, República Dominicana y Jamaica. Hoy, tras la compra de Interfin, no solo refuerza su presencia en Costa Rica sino también en El Salvador y Panamá, e ingresa por primera vez a Guatemala y Nicaragua gracias a la red de arrendadoras que tiene Interfin en estos cuatro países. Scotiabank ha demostrado tener un apetito voraz cuando de adquisiciones de bancos se trata y en los últimos tres años ha invertido más de US$1.100 millones en ocho operaciones. Entre marzo del 2005 y junio de este año adquirió la mayoría de acciones de Bancomer en El Salvador por US$178 millones; invirtió US$330 millones para tener el control mayoritario de los bancos Wiese Sudameris y Sudamericano en Perú; en abril adquirió las operaciones de banca personal de Citibank en República Dominicana, y ahora ofreció US$293,5 millones por el 100% de las acciones de Interfin. De esta forma, sus principales operaciones en Latinoamérica, por volumen de créditos, están en México, Perú, Puerto Rico, El Salvador y Costa Rica (véase mapa adjunto). El que sigue... Y es que ahora para conquistar el mercado latinoamericano no hace falta tener operaciones solo en México, Brasil y Argentina, pues la consolidación del negocio pasa por tener una presencia en toda Centroamérica. De aquí que los grupos regionales focalizados en esta pequeña región de 40 millones de habitantes se han vuelto apetitosos para los grandes conglomerados. Ya vimos lo que GE hizo con el BAC. Hace más de un año, el Banco Popular de Puerto Rico quiso comprar parte de la Corporación UBC Internacional (Cuscatlán, con presencia en seis países), pero el acuerdo no fructificó. Hasta hace unos meses se rumoraba que el inglés HSBC quería la operación de Banistmo de Panamá (con presencia en siete países). Este grupo también quiso comprar Interfin, pero perdió la puja con Scotiabank. También están en el menú otros grupos más pequeños, pero con buena presencia regional: Lafise, Promérica y Uno. Pero, ¿quiénes más podrían tener mayor interés en estos grupos? Desde siempre se ha dicho que la llegada de los grandes conglomerados españoles es cuestión de tiempo y eso es así dado que tanto el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) como el Banco Santander Central Hispano tienen presencia importante en México y diversos países de América del Sur, pero muy poca en Centroamérica y el Caribe. Visto de otra manera: Scotiabank tiene presencia en 25 naciones de estas dos zonas (31 en toda Latinoamérica) y Citibank (el otro gran competidor) en 13, pero el BBVA solo en 5, el Santander en 7 y el HSBC en 5. Bien lo dijo Luis Liberman, gerente de Interfin: "El proceso de consolidación de los sistemas financieros no solo se está dando en Costa Rica sino en Latinoamérica y el resto del mundo". Sin duda hacia allá van los mercados y es un hecho que esto no tiene marcha atrás. "Queremos ser el número uno en la región", sentenció Brian Brady, gerente de Scotiabank. ¿Lo duda usted? Colaboró en estainformación Esteban Ramírez. Lea la historia de la negociación entre Interfin y Scotiabank en capitalfinanciero.com
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