| Archivo | Indicadores | Lun 22 may, 2006 - Dom 28 may, 2006 | Escríbanos |
|
|
¡Los ángeles existen solamente en el cielo! Luis P. Mora Presidente de la Corte Suprema de Justicia En nuestro medio parece que las noticias negativas son las que más se resaltan, y el caso de la justicia costarricense no es la excepción. Precisamente, la semana pasada en el boletín vespertino de este semanario -Capitalfinanciero.com-, la directora Yanancy Noguera reclama una mayor transparencia y agilidad en los trámites judiciales. Deseamos aprovechar esta oportunidad para abordar ciertos temas en los que el Poder Judicial ha venido trabajando en beneficio del país y que no han contado con el espacio o interés de los medios de comunicación. Transparente y confiable Afortunadamente, nuestro proceso de reforma sí ha captado la atención de los foros internacionales. Por esa razón se nos ha reconocido como uno de los más transparentes y confiables de América Latina, en algunos temas aún por encima de países como Estados Unidos y Canadá. Esto, naturalmente, es el resultado de un proceso de cambio institucional iniciado hace más de una década, de seguro el más activo que lleve a cabo Poder alguno en el Estado costarricense en este momento. También hemos trabajado intensamente por remozar el marco procesal en materia civil, laboral, penal y contencioso administrativa, buscando principalmente la agilización de procesos a través de la simplificación de etapas y la introducción de la oralidad en materias distintas a la penal. Después de años de ardua labor, apenas dos semanas atrás fue finalmente aprobado el nuevo Código Contencioso Administrativo por parte de la Asamblea Legislativa. Mayor democratización Para acompañar todo este proceso de cambio y asegurarle una estructura adecuada que lo soporte y potencie, también se dio un largo e intenso proceso de discusión y renovación de estructuras internas de poder hacia una mayor democratización, proceso que se conoce con el nombre de Talleres de Reforma Judicial. Todo esto con el objetivo único de colocar al ciudadano como eje central de actuación de la justicia y resolver problemas heredados de antaño, que se han acumulado durante décadas -como lo son la mayoría de los que aquejan al país- y cuya solución racionalmente no puede esperarse que sea de la noche a la mañana. Orgullosamente puedo asegurar que no hemos estado cruzados de brazos aunque de nuestra actividad interesen solo los sucesos o eventos desafortunados. Aun el más mezquino de nuestros críticos no dudaría en reconocer que inevitablemente en una estructura que maneja más de 7.000 funcionarios y cerca de un millón de procesos nuevos por año, necesariamente se darán fallas humanas en algunos de ellos. Tampoco dudará en reconocer la solidez de nuestra independencia, transparencia y compromiso con el cambio en pro del ser humano. Frente a los imprevistos a los que siempre estamos expuestos a sufrir como organización humana que somos, lo importante no es que no se den hechos negativos, que de seguro serán recurrentes, sino más bien la reacción y actitud que tengamos frente a ellos. Cero tolerancia En ese sentido, cualquiera que se interese por estudiar nuestro récord se dará cuenta de que no tenemos ninguna tolerancia con la corrupción, o las faltas graves comprobadas que se comentan en el ejercicio de la jurisdicción. Aún y cuando reconocemos que se puede y debe mejorar el sistema disciplinario -para lo cual ya hay propuestas concretas-, lo cierto es que no hemos dudado, ni lo haremos, en revocar el nombramiento a cualquier funcionario que, de conformidad con la ley, amerite ser sancionado. Toda denuncia fundada, se investiga y se tramita, naturalmente dentro del marco del Estado de derecho, fieles a los principios constitucionales y legales que precisamente juramos guardar y custodiar para evitar que las pasiones y clamores populares rijan en nuestro país por encima de la razón y el derecho. Finalmente, estimo que son los hechos y no las palabras los que cuentan. Los pasos que ha dado el Poder Judicial en los últimos años son garantía de que tomamos muy en serio el mandato que se nos ha confiado y los recursos que se destinan a la justicia. ¡De ángeles, sólo el cielo! |
Multimedia
Si busca que su empresa sea más innovadora le invitamos a ponerse: De nuestros anunciantes
Todo Nuevo Pathfinder 2006: Emociones en grande |
|
|
| ¿Quiénes Somos? | Condiciones de Uso | Privacidad | Anúnciese en la versión impresa de El Financiero y Capital Financiero |
|
© 2006 El Financiero y Capital Financiero. El contenido de El Financiero y de Capital Financiero no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de El Financiero o de Capital Financiero. |