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Dar la mano tiene su protocolo


Rodolfo González Ulloa

Hay detalles que en la cultura costarricense no son importantes cuando se trata de cerrar un trato, pero cuando se hacen negocios con empresarios de otros países resulta útil conocer: existe un protocolo que rige los saludos iniciales, cuando se presenta por primera vez a un funcionario o gerente.

La regla general, según la firma Consultoría en Imagen y Mercadeo, es que el más joven presenta siempre al mayor y el de menos jerarquía introduce al de rango superior.

Ahora bien, una vez que se han hecho las presentaciones del caso, viene el paso siguiente: ¿hay que dar la mano? ¿es permitido un beso? ¿se realiza una leve inclinación?

El rango manda

La regla general establece que es la persona de mayor rango o precedencia la que debe tomar la iniciativa al dar la mano. El mayor extenderá (o no) su mano al más joven, y el de mayor jerarquía decidirá si estrecha la mano de quien tiene un rango inferior.

Los saludos en los negocios no incluyen besos ni tuteos. De acuerdo con el protocolo, hablar de “vos” o “tú” queda estrictamente reservado para el trato familiar, mientras que hablar de usted es la manera adecuada para conducirse con un funcionario que tiene un rango distinto al de uno.

Sin embargo, puede ser que el invitado, el gerente o el funcionario lo autorice a un trato más cercano, es decir, a hablar de vos. Sólo en ese momento es permitido utilizar esa fórmula.

Al inicio de una reunión, el anfitrión debe asegurarse de que todas las personas sean presentadas.

Si son muchos, por ejemplo en una recepción, es permitido saludar al anfitrión y presentarse a un grupo más pequeño.

Es correcto entonces presentarse a uno mismo, aunque no es bien visto que uno se presente ante un invitado de honor. En estos casos conviene que el anfitrión lo presente a uno. Eso dice la etiqueta.


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