| Archivo | Indicadores | Lun 6 nov, 2006 - Dom 12 nov, 2006 | Escríbanos |
|
|
Ventana Digital: La gradualidad del calentamiento global Rodrigo Gámez Presidente, INBio
¿Qué hace uno cuando sabe que algo, como un fenómeno natural, va a ocurrir súbitamente en un determinado momento y lugar, que quizá no sea posible precisar con exactitud? Por ejemplo, un temblor fuerte o una inundación. Obviamente se debería procurar en primer lugar mitigar el impacto, para luego poner en práctica medidas de emergencia para atender los daños resultantes. En el caso del temblor, los especialistas pueden suplir información básica sobre las características geológicas de la zona en peligro, que pueden incidir en los efectos del sismo. Los ingenieros podrían fijar normas de construcción, para que las estructuras de las edificaciones resistan mejor la sacudida. A su vez, otros especialistas definirían sitios más seguros para la población, rutas de escape, atención de heridos y suministro de agua y comida, entre otras medidas. La magnitud del daño determinaría después los detalles de atención a la población y la infraestructura. En el caso del calentamiento global tenemos una situación diferente en varios aspectos. Una de ellas es la gradualidad con la que se va dando el fenómeno. La temperatura de la atmósfera ha venido incrementándose, lentamente desde una perspectiva humana, pero aceleradamente desde una perspectiva planetaria. Ese incremento se manifiesta ya en el deshielo de los casquetes polares y en los cambios del clima, como ha sido científicamente documentado.
Sus efectos indirectos son también numerosos y serios, palpables ya en la disponibilidad de agua, alimentos y problemas de salud en muchos países. Como en muchos sitios no estamos sufriendo en carne propia aún el verdadero impacto del fenómeno, minimizamos su importancia y no reaccionamos, aunque los medios de comunicación y los científicos lo adviertan de muchas maneras. En parte por esta razón, la humanidad y particularmente los países más industrializados no están tomando las medidas que urge implementar, para reducir y detener la combustión excesiva de carbón y derivados de petróleo que generan los gases que provocan el calentamiento atmosférico. Igualmente grave es que los humanos sigamos sistemáticamente disminuyendo la capacidad de los ecosistemas de fijar ese bióxido de carbono, principalmente por la destrucción de bosques. En otras palabras, no estamos tomando las precauciones necesarias para mitigar los daños que ya están apareciendo. Conocemos así las causas, sabemos los efectos. Sería más trágico y costoso que la gradualidad del fenómeno nos atrape y nos lleve a la inacción. |
Multimedia De nuestros anunciantes
Todo Nuevo Pathfinder 2006: Emociones en grande |
|
|
| ¿Quiénes Somos? | Condiciones de Uso | Privacidad | Anúnciese en la versión impresa de El Financiero y Capital Financiero |
|
© 2006 El Financiero y Capital Financiero. El contenido de El Financiero y de Capital Financiero no puede ser reproducido, transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de El Financiero o de Capital Financiero. |