| Archivo | Indicadores | Lun 23 oct, 2006 - Dom 29 oct, 2006 | Escríbanos |
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Tipo de cambio | Debe ser ágil, oportuna y transparente: primera gran enseñanza del nuevo sistema cambiario Información: clave con sistema de bandas Édgar Delgado Montoya Apreciación del colón sorprendió a pocos Martes 17 de octubre del 2006. En cuestión de pocas horas la página web del Banco Central de Costa Rica (BCCR) se saturó dada la gran cantidad de personas deseosas de conocer los tipos de cambio del dólar. Bancos y puestos de bolsa afirman que también recibieron miles de consultas de sus clientes entre ese día y el viernes 20. Esos hechos sustentan una de las grandes lecciones que dejó el arranque del sistema de bandas cambiarias: la información que reciben los clientes será fundamental no solo para saber de precios sino para entender el sistema. Este mecanismo –que sustituyó a las minidevaluaciones– permite que el precio del dólar fluctúe entre un valor máximo de venta (techo) y un valor mínimo de compra (piso).
Funcionarios del Banco Central, de los bancos Nacional, Costa Rica (BCR), Bancrédito, BAC San José, Cuscatlán, Popular, Promérica e Improsa, así como de algunos puestos de bolsa y varios economistas resaltaron varias lecciones de este trascendental cambio. La primera de ellas es que resulta fundamental contar con información ágil, oportuna y transparente para el buen funcionamiento del mercado de divisas. “Lo más importante es que los costarricenses buscaron información y eso es lo correcto para tomar decisiones”, señaló el presidente del Central, Francisco de Paula Gutiérrez. Pero hay otro nivel de información que también es vital: la que las entidades financieras reciben del propio mercado. Por ahora, las bandas operan satisfactoriamente sobre la plataforma Moned, pero algunos afirman que es importante que entre a operar el Monex, que permitirá tener un mayor nivel de información sobre lo que ocurre en el mercado. Un tercer nivel de información es la que emite el Banco Central a las entidades. Algunos banqueros resaltaron el hecho de que Gutiérrez los convocó a una reunión de coordinación antes de que entrara a regir el sistema. Pero, también hubo una llamada de atención: El 18 de octubre el Central mandó una circular a las entidades “recordándoles” su obligación de reportar sus precios en un máximo de 10 minutos luego de ajustarlos y que no deben cobrar comisiones adicionales. En este sentido, el mercado funcionó y obligó a ciertas entidades financieras a ajustar el precio del dólar y, por lo tanto, la apreciación que se dio del colón prácticamente no sorprendió a nadie dadas las entradas de divisas que tiene el país. Otra lección señalada por las entidades mencionadas: Es claro que el sistema de bandas es apenas un paso (temporal) hacia una el establecimiento de una política monetaria de metas de inflación. Es un insumo para bajar la inflación, pero también se requiere atacar las pérdidas del Banco Central. Un tercer aprendizaje: Es un hecho que el sistema apenas está empezando, por lo que los actores en el mercado de divisas seguirán aplicando la prudencia como su mejor arma.
Días de ajustes En cuanto al tipo de cambio, es claro que el sistema funciona. El primer día de operación, los bancos estatales empezaron a ofrecer precios muy similares a los de la semana anterior, pero los bancos privados se pegaron a los límites de la banda. Eso provocó la crítica de algunos clientes, quienes calificaron esos altos márgenes como un “tremendo abuso”. Eso fue cambiando con el paso de los días y los bancos privados bajaron sus precios de compra y venta. Como resultado, el colón se apreció. Pero, esto no sorprendió prácticamente a nadie, aunque se supo que algunos inversionistas llamaron por teléfono al BCCR a reclamar airadamente pues estaban perdiendo rentabilidad. El gerente del Banco Nacional, William Hayden, declaró días atrás que esta institución, previendo esa apreciación, decidió salir a vender su exceso de dólares para evitarse una pérdida. En el puesto de bolsa Aldesa sugirieron a sus clientes durante este año darle más importancia a los instrumentos de inversión en colones. Pero, el gerente del BCR, Carlos Fernández, admitió que la apreciación del colón sí los sorprendió. Aunque la mayoría de las entidades financieras aseguran que los días transcurrieron con tranquilidad, pues ningún cliente llegó alarmado a cambiar sus dólares, el BCR reconoció que algunas empresas sí llegaron a cambiar sus dólares. Otras compañías más bien se quejaron de que ciertos bancos no quisieron recibirle los dólares. Lo anterior, aunque no debería presentarse, es lógico si se toma en cuenta que las entidades ahora deben andar con pies de plomo en cuanto a la compra de divisas, pues si se exceden tienen que vender ese sobrante al precio que fija el Banco Central. “Por eso, la lección número uno es la prudencia”, afirmó Gerardo Corrales, gerente del BAC San José. Pero, esa tranquilidad con que se movió el mercado fue interpretada por algunos como una señal de que el público aún no han asimilado la magnitud del cambio. Algunas compañías consultadas por El Financiero indicaron que por ahora no sienten gran cambio (véase recuadro: “Sin sorpresas”). Al menos así lo cree Diego Alonso, vicepresidente de Automercado, quien agregó que tendrán que modificar su modelo de fijación de precios, pues antes con las minidevaluaciones podían anticipar el valor de los artículos. Diego Artiñano, gerente de Atlas Eléctrica, informó que trasladaron sus deudas en dólares a los países donde realizan exportaciones y tienen pocas variaciones en el tipo de cambio. Entonces, ¿qué podemos esperar a futuro? Para algunos economistas, como Fernando Naranjo, es prematuro prever cómo se comportará el mercado. En su criterio es importante que el tipo de cambio se corrija y no siga tan pegado al piso, pues eso afecta la competitividad de los exportadores. Sergio Navas, vicepresidente de la Cámara de Exportadores de Costa Rica, manifestó que esa es una de las principales preocupaciones del sector. “El Central tiene que actuar ahora con mucha prudencia, pues seguro no quieren una apreciación exagerada de la moneda”, señaló Naranjo. “Van a haber implicaciones en el corto plazo, pues los costarricenses ahora van a tener que programarse antes de hacer negocios en dólares”, señaló Franco Naranjo, gerente de Improsa. Pero, en relación al precio de dólar nadie quiere especular: los bancos dicen que seguirán monitoreando a sus competidores, mientras que los clientes deberán informarse bien y ser cautelosos. Colaboraron Esteban Ramírez y Sergio Morales
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