| Archivo | Indicadores | Lun 23 oct, 2006 - Dom 29 oct, 2006 | Escríbanos |
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Biotecnología | Compañías de Colombia y Panamá interesadas en asociarse para hacer lo mismo Costa Rica tiene 500 hectáreas sembradas con árboles clonados Carlos Cordero Pérez ITCR inició proyecto en el 2000 y ahora agrupa a diez empresas La clonación de árboles iniciada hace seis años en un laboratorio del Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR) se expandió y actualmente hay 500 hectáreas sembradas con esas especies. La iniciativa conocida como GenForest y que agrupa actualmente a diez empresas y asociaciones de productores, consiste en seleccionar y reproducir los árboles de maderas exóticas y nativas que poseen características adecuadas para la actividad comercial. Las maderas exóticas son tres: teca, melina y acacia, mientras que las nativas son cinco: botarrama, amarillón, jaúl, pilón, cebo y almendro. Todas se usan en proyectos de reforestación tanto para el pago de servicios ambientales como para la venta local y exportación de madera para ebanistería y construcción.
En su arranque, el negocio contó con el apoyo de la Fundación Costa Rica Estados Unidos (US$200.000 del 2003 al 2006) y mantiene el aporte de US$35.000 al año de sus miembros. GenForest incluye al ITCR, Ecodirecta, Barca, Expomaderas, Panamericana Woods, Plywood Costarricense, Ganado Basa, Coopeagri R.L., el Centro Agrícola Cantonal de Hojancha y la Fundación para el Desarrollo de la Cordillera Volcánica Central (Fundecor). Aunque el proyecto se enfocó inicialmente al mercado costarricense, el escaso tamaño de este obligó a buscar nuevas fronteras. En la actualidad se exportan árboles clonados a Panamá, pero en este país vecino y en Colombia surgió el interés de varias empresas de llevar a cabo el proceso con el apoyo de GenForest. “La idea es vender en América Latina”, dijo Olmán Murillo, investigador forestal del ITCR. Más producción El sistema de clonación genera una alta productividad (30%) y más rapidez en el crecimiento de los árboles. Según Murillo, un árbol de teca normalmente dura entre 18 y 20 años para crecer. Con el sistema de clonación o reproducción vegetativa se ahorra hasta dos años. Pero fundamentalmente el sistema garantiza que se reproducirán los individuos que reúnen las características requeridas de acuerdo con la actividad comercial, denominados “árboles superiores” (véase recuadro: “Propagando los mejores”). La técnica se probó inicialmente en los laboratorios del ITCR y en un invernadero ubicado en la sede de Santa Clara de San Carlos. Luego se dio el salto de la academia a la producción. “Este es un buen ejemplo de vinculación universitaria con las empresas y productores”, dijo Murillo. Aunque arrancó tímidamente y la venta de árboles clonados empezó hace dos años, fue en el 2006 cuando se duplicó a 500 hectáreas el área total sembrada con respecto al año anterior. Al menos tres de los miembros de esta asociación cambiaron toda su siembra a material certificado. Cada compañía o entidad debe realizar sus propias inversiones de invernadero y equipo (unos US$14.000), recursos humanos, reproducción vegetativa, mantenimiento y comercialización. Por todo el país Los miembros de GenForest tienen también camino recorrido vendiendo árboles clonados para que sean reproducidos en otras otras regiones del país. Por ejemplo, Coopeagri tiene su invernadero en Peñas Blancas de Pérez Zeledón, pero ha comercializado con productores de San Carlos y Limón, con centros educativos agropecuarios y con empresas piñeras, estas últimas con proyectos de reforestación para utilizar la madera en las tarimas que requieren en la exportación de esta fruta. Según Freizelh Vargas, asistente forestal de Coopeagri, actualmente cuentan con 25 hectáreas de melina clonada y esperan llegar a 100 hectáreas en el 2007. La producción es alta. En el Centro Agrícola de Hojancha (tiene 20 hectáreas de árboles clonados) esperan vender hasta 20.000 plantas mensuales durante el 2007 tanto en la Península de Nicoya como en otras regiones del país, según Roberto Salas, encargado del programa de mejoramiento genético de esta entidad. Para German Obando, director de investigación de Fundecor, el mejoramiento genético –como el desarrollado por GenForest– debe ser parte de la estrategia de reforestación en el país donde se seleccione los árboles a sembrar con las características adecuadas. “Muchos proyectos fracasaron porque no se trabajó en esta área”, afirmó Obando.
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